El Servicio de Inteligencia de Dinamarca alertó sobre un riesgo creciente de ataques rusos limitados contra la OTAN. Secretario General respalda acuerdo

La embajada rusa en Dinamarca rechazó la evaluación de inteligencia y negó planes de sabotaje o confrontación con la OTAN (Europa Press)
El organismo sostuvo que Moscú podría actuar en los próximos meses para desviar recursos destinados a Ucrania y poner a prueba la unidad política y militar de la alianza atlántica
OTAN (Europa Press)
24 Sep, 2026
El Servicio de Inteligencia de Defensa danés (DDIS) advirtió este jueves que aumentó el riesgo de un ataque militar ruso limitado contra uno o varios países de la OTAN que comparten frontera con Rusia, aunque consideró poco probable una invasión a gran escala.
La nueva evaluación de amenazas del DDIS sitúa la advertencia en un contexto de escalada de las acciones rusas contra objetivos occidentales mientras la guerra en Ucrania entró en su quinto año.
“Existe un riesgo bajo, pero creciente, de que Rusia lance un ataque militar limitado contra uno o varios países de la OTAN fronterizos con Rusia”, declaró el director del DDIS, Thomas Ahrenkiel, durante una conferencia de prensa.
En el último tiempo, estas acciones incluyeron sabotajes, ciberataques destructivos, campañas de influencia y operaciones contra infraestructuras vinculadas a la asistencia militar para Ucrania.
Según el DDIS, los ataques rusos buscaron inicialmente generar temor y debilitar el respaldo público europeo a la ayuda destinada a Kiev. La estrategia avanzó hacia objetivos más concretos: impedir que el material, el equipamiento y la asistencia lleguen a territorio ucraniano.
Entre los posibles blancos figuraron empresas de la industria de defensa y líneas ferroviarias que transportan equipos militares. El servicio de inteligencia advirtió que las próximas operaciones podrían causar mayores consecuencias que las registradas hasta ahora.
“Rusia intensificará su guerra híbrida mediante ataques más frecuentes contra Occidente y la OTAN, con consecuencias más graves para los países afectados”, señaló el informe. También incluyó entre los escenarios posibles ciberataques capaces de afectar servicios esenciales y sabotajes con riesgo de víctimas.
El conflicto en Ucrania mantuvo en alerta a los países europeos ante posibles acciones rusas fuera del frente (Reuters)
La evaluación recordó el intento frustrado de ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig, en Alemania. Las autoridades alemanas atribuyeron la planificación de esa operación a Rusia y señalaron que se preparó durante varios meses.
En este contexto, Ahrenkiel planteó que Rusia podría desplegar una cantidad limitada de tropas en un país de la OTAN fronterizo con su territorio, incluso bajo el pretexto de proteger a minorías rusas. Esa operación buscaría tensar la respuesta de la alianza.
“El objetivo no sería ocupar el país, sino dividir a la OTAN”, afirmó el jefe de inteligencia danés.
El jefe de inteligencia de Dinamarca descartó una ofensiva militar convencional rusa contra su propio país (Ritzau Scanpix/Ida Marie Odgaard/via REUTERS)
El informe señaló que las fuerzas rusas adoptaron una conducta cada vez más agresiva frente a unidades militares de la OTAN en la región del Báltico. Como ejemplo, citó el incidente del 14 de septiembre de 2026, cuando una fragata rusa disparó bengalas contra un helicóptero militar danés cerca de Gedser.
De acuerdo con las autoridades militares danesas, una de las bengalas pasó cerca de la aeronave, que había sido enviada a fotografiar el buque ruso en aguas internacionales. El DDIS calificó el episodio como el más grave sufrido por unidades danesas en ese tipo de situaciones.
Pese a esa advertencia, Ahrenkiel descartó que el organismo espere una ofensiva militar convencional contra Dinamarca. “No esperamos un ataque militar ruso convencional contra Dinamarca”.
(Con información de AFP, AP, Reuters)
El secretario general de la OTAN respaldó el nuevo acuerdo de defensa sobre Groenlandia
Mark Rutte sostuvo en Nueva York que el entendimiento entre Washington, Copenhague y Nuuk transformó las diferencias entre aliados en una respuesta conjunta para el Alto Norte, tras la firma del martes

Rutte respaldó el acuerdo que amplió la presencia militar de Estados Unidos en Groenlandia (Europa Press)
24 Sep, 2026
El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, consideró “bueno” y “sólido” el acuerdo firmado por Groenlandia, Estados Unidos y Dinamarca, al sostener que el pacto fijó un nuevo marco de defensa para la isla ártica, con mayores facultades militares para Washington y límites a la presencia de países ajenos a la alianza.
Durante un coloquio realizado este jueves en Nueva York, Rutte valoró el entendimiento alcanzado por Washington, Copenhague y Nuuk. El dirigente de la alianza atlántica señaló que las diferencias entre los aliados dieron paso a una respuesta conjunta en el Alto Norte.
Tras esa declaración, la firma se concretó el martes, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El presidente estadounidense, Donald Trump, participó en la ceremonia junto con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el jefe del Gobierno groenlandés, Jens-Frederik Nielsen.
A partir de ese entendimiento, el texto preservó la soberanía e integridad territorial del Reino de Dinamarca y reconoció el derecho de autodeterminación del pueblo groenlandés. Al mismo tiempo, reguló el despliegue y las operaciones de Estados Unidos en un territorio considerado estratégico para la defensa de América del Norte.
En ese marco, el pacto complementó el tratado de defensa que Estados Unidos y Dinamarca suscribieron en 1951, modificado en 2004 para incluir a Groenlandia. El nuevo documento detalla las áreas en las que Washington podrá ampliar su actividad militar.
Hasta ese momento, la principal presencia estadounidense se concentró en la base espacial de Pituffik, ubicada en el noroeste de la isla. Esa instalación presta apoyo a las tareas de vigilancia espacial, alerta de misiles y defensa antimisiles de Estados Unidos y la OTAN.
Vista de un cartel en la base espacial estadounidense de Pituffik, en Groenlandia, el 28 de marzo de 2025, la principal instalación militar de EE.UU. en la isla (Jim Watson/Pool/vía REUTERS/archivo)
Además, el acuerdo autorizó la construcción de dos bases en Narsarsuaq, en el sur, y Mestersvig, en el este. Trump anticipó ante la Asamblea General que su Gobierno desarrollará una presencia militar mayor en puntos seleccionados de Groenlandia.
A su vez, Washington podrá solicitar la creación de otras zonas de defensa y reforzar instalaciones futuras. Las autoridades danesas y groenlandesas deberán evaluar esos pedidos, incluso si se refieren a estructuras sin tropas desplegadas de forma permanente fuera de las áreas establecidas.
Junto con la ampliación de las instalaciones, las fuerzas de Estados Unidos recibieron derecho de libre circulación entre las zonas de defensa. La autorización alcanzó a buques, aeronaves y vehículos militares que transiten por tierra, aire, mar y aguas territoriales groenlandesas.
Esa autorización también permitirá que los aviones estadounidenses sobrevuelen y aterricen en cualquier zona de la isla. Los buques podrán desplazarse dentro de las aguas territoriales y operar bajo el mar, excepto cuando los tres firmantes pacten restricciones concretas.
Por otra parte, el convenio estableció medidas de protección en los alrededores de las instalaciones. Las áreas próximas a una base estadounidense no podrán utilizarse para actividades que comprometan su seguridad, mientras los tres gobiernos coordinarán acciones contra el espionaje.
Por último, el documento prevee que los contratos de bienes y servicios relacionados con las obras militares se asignen, en la mayor medida posible, a proveedores groenlandeses. La cláusula incorpora a empresas locales en las tareas vinculadas con el desarrollo de la infraestructura.
(Con información de EFE)
![]()