
Alexandre de Moraes, juez de la Corte Suprema de Brasil. (Imagen de archivo 09.09.2025)Imagen: Evaristo Sa/AFP
Las sanciones fueron levantadas tras los esfuerzos de Brasil y Estados Unidos para reparar los lazos diplomáticos.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó este viernes (12.12.2025) las sanciones contra el juez de la corte suprema de Brasil Alexandre de Moraes, relator en el juicio por golpismo del expresidente Jair Bolsonaro.
Las sanciones formaban parte de una serie de acciones punitivas tomadas contra Brasil por el gobierno del presidente Donald Trump, aliado de Bolsonaro, quien calificó el juicio como una “caza de brujas”.
Moraes fue sancionado en julio y Washington incluyó a su esposa, Viviane Barci de Moraes, unos meses después.
Las sanciones contra la pareja fueron levantadas tras esfuerzos para reparar los lazos diplomáticos entre Brasil y Estados Unidos, un golpe para Bolsonaro y su familia que habían hecho intenso lobby por las medidas.
Un alto funcionario del gobierno de Trump dijo a la AFP que “continuar la designación es inconsistente con los intereses de política exterior estadounidenses”.
Tras meses de animosidad, Trump y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva mantuvieron su primera reunión oficial en octubre en Malasia, lo que desató una intensa ronda de negociaciones entre diplomáticos.
Como resultado, el gobierno de Trump el mes pasado eximió a exportaciones brasileñas clave de un arancel del 40% que había impuesto en respuesta al juicio.
Los lazos entre Estados Unidos y Brasil se habían deteriorado incluso antes del juicio a Bolsonaro, tras decisiones judiciales de Moraes para regular las redes sociales, incluyendo el bloqueó temporal de la plataforma X de Elon Musk y cuentas de usuarios populares entre voces conservadoras.
Familia Bolsonaro recibió noticia “con pesar”
Al imponer las sanciones, el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent dijo que Moraes se había “arrogado el papel de juez y jurado en una caza de brujas ilegal contra ciudadanos y empresas de Estados Unidos y Brasil”.
Bolsonaro cumple una condena de 27 años desde noviembre, tras ser declarado culpable de un plan para impedir que Lula asumiera el cargo después de las elecciones de 2022.
Su hijo Eduardo, un legislador federal, se radicó en Estados Unidos a principios de este año después de meses viajando de ida y vuelta desde Brasil para hacer lobby por sanciones contra funcionarios judiciales.
En septiembre fue imputado por el delito de “coacción” por sus supuestos esfuerzos para influir en el resultado del juicio por golpismo contra su padre.
En una declaración en redes sociales, Eduardo dijo que la decisión de levantar las sanciones a Moraes fue recibida “con pesar”.
Señaló que “la falta de cohesión interna y el insuficiente apoyo a las iniciativas dirigidas en el exterior contribuyeron al agravamiento de la situación actual”.
“Estamos agradecidos por el apoyo que el presidente Trump demostró a lo largo de este camino y por la atención que dedicó a la grave crisis de libertades que asola Brasil”.
El viernes, el alto funcionario del gobierno de Trump valoró positivamente la aprobación de un proyecto de ley por la cámara baja de Brasil, dominada por partidarios de Bolsonaro, que podría reducir considerablemente la condena de prisión del exmandatario.
Al respecto, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la retirada de las sanciones estadounidenses a Moraes es una “victoria” tanto del juez como de la “democracia brasileña”.
Lula dijo sentirse “muy feliz” por la decisión de Trump. “Es el reconocimiento de que no era justo que un presidente de otro país castigase a un magistrado del Supremo por cumplir la Constitución”, declaró Lula durante un acto en el que también estaba presente el juez.
mg (afp, efe)
Hijo de Bolsonaro podría retirar su precandidatura
8 de diciembre de 2025
Flávio Bolsonaro se mediría muy probablemente contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El senador brasileño Flávio Bolsonaro dijo este domingo (07.12.2025) que podría abandonar su incipiente precandidatura presidencial por un “precio” y sugirió la aprobación de una amnistía para su padre, el encarcelado mandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.
El legislador anunció el viernes que su padre, que entró el mes pasado en prisión tras ser condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado, lo había designado para disputar las elecciones de 2026 en Brasil, marcando el paso de antorcha en la influyente familia de la política brasileña.
Flávio Bolsonaro se mediría muy probablemente contra el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, pero este domingo se dijo abierto a “negociar” un eventual retiro de sus aspiraciones.
“Hay una posibilidad de que yo no vaya hasta el fin, tengo un precio para eso, voy a negociar, tengo un precio para no ir hasta el fin”, afirmó enigmático a periodistas el hijo mayor del expresidente a la salida de un templo evangélico en Brasilia.
Añadió que dará más detalles el lunes, cuando se reunirá con líderes conservadores.
Consultado sobre si ese precio implica una amnistía para su padre, Flávio Bolsonaro afirmó: “Está caliente”.
Los bolsonaristas en el Congreso impulsan sin éxito un proyecto de ley que abra la puerta de la amnistía al expresidente y a sus seguidores condenados por la asonada de enero de 2023 contra las sedes de los poderes públicos en Brasilia.
“Análisis anticipado”
La esposa de Jair Bolsonaro, Michelle, cuyo nombre ha sido barajado como candidata del campo conservador, respaldó a Flávio.
Pero su designación tuvo una fría recepción en el establishment, que tenía la mirada puesta especialmente en Tarcísio de Freitas, el gobernador de Sao Paulo, motor económico de Brasil.
La bolsa de Sao Paulo tuvo el viernes su mayor caída en cuatro años tras el anuncio.
Para Flávio Bolsonaro, el mercado hizo “un análisis anticipado” de sus posibilidades electorales.
“Van a conocer un Bolsonaro diferente, un Bolsonaro mucho más centrado”, añadió el senador, considerado más moderado que su padre.
Y señaló que obtuvo el respaldo de De Freitas, negando cualquier “fragmentación” en la derecha.
“Todos nosotros, independientemente de quién esté a la cabeza, vamos a estar juntos conmemorando, si Dios quiere, después de las elecciones de 2026, para gobernar Brasil juntos”, señaló.
Otras figuras del campo conservador, como Romeu Zema, el gobernador de Minas (centro-oeste), mantienen sus aspiraciones presidenciales para el año próximo.
mg (afp, Correio Braziliense)
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