
Un juez federal desestimó este martes una demanda agresiva e inusual que el Gobierno de Trump presentó este año contra los 15 jueces federales de Maryland, rechazando así un intento del Departamento de Justicia de limitar las facultades judiciales en casos de inmigración de trámite rápido.
El dictamen del martes enmarcó la demanda como un importante enfrentamiento constitucional, y el juez Thomas Cullen escribió que el Departamento de Justicia no podía llevar adelante un “caos constitucional”.
El fallo de Cullen, quien fue nombrado magistrado por el presidente Donald Trump durante su primer mandato y trasladado desde otro distrito para manejar el caso en Maryland, declaró que el Gobierno carecía de la legitimación activa para interponer la demanda y que los jueces son inmunes a este tipo de demandas interpuestas por el poder ejecutivo.
“Una interpretación imparcial de las autoridades legales citadas por los demandados lleva a la ineludible conclusión de que este tribunal no tiene otra alternativa que desestimar el caso. Decir lo contrario contradeciría un precedente abrumador, se apartaría de la tradición constitucional de larga data y atentaría contra el Estado de derecho”, escribió Cullen en la decisión de 39 páginas.
El Departamento de Justicia demandó a todos los jueces federales del Tribunal de Distrito de Maryland, de instancia inferior, a finales de junio, después de que el juez presidente del tribunal estableciera una norma que impediría automática y temporalmente que la administración de Trump expulsara de Estados Unidos a un inmigrante detenido si este había recurrido a los tribunales para impugnar su expulsión.
Esta norma se puso de manifiesto el lunes en el caso de Kilmar Ábrego García, un hombre de Maryland que fue deportado ilegalmente a El Salvador a mediados de marzo y finalmente regresó a Estados Unidos. La administración de Trump había indicado que lo deportaría nuevamente de inmediato, pero Ábrego García presentó una nueva demanda en Maryland que activó la protección judicial contra la deportación inmediata.
El martes, Cullen concluyó que no tendría la autoridad que la administración de Trump quería para bloquear de inmediato a los jueces de Maryland que demandó, y que el poder ejecutivo no tiene ninguna razón legal para demandarlos como lo hizo.
“La desestimación de la demanda del ejecutivo es apropiada porque no ha señalado una causa de acción que permita a este tribunal considerar una demanda entre dos ramas coordinadas del gobierno, y este tribunal no será el primero en crear una”, escribió.
El Departamento de Justicia había argumentado que las órdenes automáticas del tribunal de Maryland en ciertos casos de inmigración eran ilegales porque no implicaban el análisis habitual por parte de un juez para determinar si un bloqueo temporal contra una deportación estaba justificado.
Al finalizar su opinión, Cullen subrayó la naturaleza inusual de la demanda, que surgió mientras la administración de Trump enfrentaba una serie de casos relacionados con política inmigratoria en medio de su esfuerzo por deportar a una cantidad sin precedentes de inmigrantes indocumentados de Maryland y otros lugares.
“Aunque el Ejecutivo se opone a esta caracterización, una demanda del Poder Ejecutivo contra el Poder Judicial por el ejercicio del Poder Judicial no es algo común”, escribió. “Sean cuales sean los méritos de su queja ante los jueces del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Maryland, el Ejecutivo debe encontrar una manera adecuada de plantear esas preocupaciones”.
Jueza exige que Kilmar Ábrego García permanezca en EE.UU. mientras impugna su deportación a Uganda
Una jueza federal dijo este lunes que ordenará a las autoridades mantener a Kilmar Ábrego García en Estados Unidos mientras evalúa un nuevo desafío legal de su parte sobre los planes del Gobierno de Trump de deportarlo rápidamente a Uganda.
La jueza de distrito de EE.UU. Paula Xinis dijo durante una breve audiencia el lunes por la tarde que planea extender una suspensión existente sobre la deportación de Ábrego García para poder considerar más a fondo si las autoridades están violando sus derechos al debido proceso, incluso al deportarlo a Uganda después de que él dijera que teme ser perseguido o torturado en la nación africana.
Minutos después de que Ábrego García fuera detenido por funcionarios de inmigración en Baltimore el lunes, sus abogados presentaron una nueva demanda instando a Xinis a ordenar su liberación y a ralentizar su proceso de expulsión para que pueda tener la oportunidad de impugnar su posible deportación a Uganda.
Según esa nueva orden, dijo la jueza, el Gobierno estará “absolutamente prohibido de remover a Abrego García del territorio continental de Estados Unidos”.
No está claro cuánto tiempo durará la nueva suspensión, pero probablemente permanecerá en vigor al menos hasta finales de esta semana. Ábrego García ahora se encuentra detenido en un centro de detención en Virginia, informó su abogado.
La jueza ha dicho que quiere recibir más argumentos legales por escrito tanto del Departamento de Justicia como de los abogados de Ábrego García. También planea celebrar una audiencia probatoria con testigos en los próximos días.
Ábrego García, el hombre de Maryland que fue deportado ilegalmente a El Salvador a principios de este año, fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés) después de entregarse en una instalación en Baltimore.
“Sin importar lo que pase hoy en mi registro con el ICE, prométanme esto,” dijo Ábrego García en una manifestación con miembros de su familia, activistas inmigrantes y líderes comunitarios antes de presentarse en la instalación del ICE el lunes. “Prométanme que seguirán orando, seguirán luchando, resistiendo y amando, no solo por mí, sino por todos”.
El Gobierno de Trump ha advertido que podría enviar a Ábrego García a Uganda tan pronto como esta semana. Ábrego García regresó a casa a finales de la semana pasada desde Tennessee, donde estaba detenido a la espera de juicio en un caso federal de tráfico de personas.
Ábrego García argumenta que está siendo amenazado con la deportación a Uganda como castigo por su decisión de impugnar su expulsión ilegal a El Salvador en marzo, así como por su decisión de ir a juicio en un caso de tráfico de personas presentado en su contra en Tennessee.
Sus abogados proporcionaron a Xinis, designada por el presidente Barack Obama, una copia de los avisos que Ábrego García envió el fin de semana a funcionarios de inmigración, en los que decía que teme ser enviado a Uganda y que prefiere ser enviado a Costa Rica, un país que ha dicho que estaría dispuesto a otorgarle algún tipo de estatus legal si es enviado allí.
“Temo persecución en Uganda por mi raza, nacionalidad, opinión política y pertenencia a un grupo social particular. También temo ser torturado por o con el consentimiento de un funcionario público en ese país”, escribió Ábrego García en el aviso enviado el sábado.
“Finalmente, temo que ese país me reexpulse (me vuelva a deportar) a El Salvador, donde también temo persecución por los motivos protegidos mencionados anteriormente y tortura por o con el consentimiento de un funcionario público, y donde ya he sido torturado en el pasado”, escribió.
Lydia Walther-Rodríguez, directora de organización y liderazgo de CASA, el grupo detrás de la manifestación frente a la instalación del ICE el lunes, argumentó que Ábrego García está siendo convertido en un “mártir por tener el valor de enfrentarse a las prácticas ilegales de deportación de esta administración”.
“Están usando todo el aparato federal contra un padre de tres hijos para demostrar que nadie debe atreverse a desafiar su autoridad,” continuó en un comunicado.
El Gobierno de Trump trajo de vuelta a Ábrego García a EE.UU. en junio para enfrentar los cargos federales después de enviarlo a mediados de marzo a la megaprisión Cecot en El Salvador, en violación de una orden judicial de 2019 que prohibía su expulsión al país centroamericano.

Activistas que acompañaron a Ábrego García el lunes por la mañana acusan al Gobierno de Trump de “tomar represalias” contra él por luchar contra su deportación y tratar de ejercer sus derechos constitucionales.
“La única razón por la que han decidido detenerlo es para castigarlo”, dijo su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg.
Los abogados de Ábrego Garcia también argumentaron en documentos judiciales el sábado que las ofertas de la administración de eventualmente deportarlo a Costa Rica a cambio de que se declarara culpable eran evidencia del esfuerzo del Gobierno por castigarlo por desafiar su deportación injusta. Le dijeron al juez en su caso penal que su cliente tenía hasta la mañana del lunes “para aceptar una declaración de culpabilidad a cambio de la deportación a Costa Rica, o de lo contrario esa oferta desaparecerá para siempre”.
Pero Ábrego García no aceptó el trato que le ofreció el Gobierno de Trump que habría resultado en su eventual deportación a Costa Rica, dijo a CNN una persona familiarizada con el caso.
El senador de Maryland Chris Van Hollen dijo que habló con Ábrego García el domingo por primera vez desde que se reunieron en El Salvador en abril. El senador demócrata dijo que le dijo al padre de tres hijos y a su esposa que “seguiremos en esta lucha por la justicia y el debido proceso”.
“Si se le niegan sus derechos, los derechos de todos los demás están en riesgo”, escribió Van Hollen en una declaración publicada en X.
Antes de presentarse en la instalación del ICE, Ábrego García dijo que los recuerdos de su familia lo sostuvieron durante su detención.
“Cuando estuve detenido, recordaba momentos con mi familia: ir al parque con ellos, ir al trampolín con mis hijos”, dijo. “Esos momentos seguirán dándome esperanza para continuar en esta lucha”.
Michael Williams y Casey Gannon de CNN contribuyeron a este informe.