
Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta. (20.01.2025)Imagen: Julia Demaree Nikhinson/AFP/Getty Images
El caso se remonta a 2018 cuando se desveló que una empresa británica usó indebidamente datos de usuarios de Facebook.
El juicio contra el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y otros altos cargos de la compañía por el uso y la explotación indebida de datos de millones de usuarios de Facebook para la consultora política Cambridge Analytica comenzó este miércoles en Delaware (Estados Unidos) con las declaraciones de los primeros testigos.
El primer día del proceso judicial contó con los testigos Neil Richards, un experto en privacidad llamado a comparecer por los demandantes, y Jeffrey Zients, que formó parte de la junta directiva de Facebook de 2018 a 2020 y que posteriormente fue jefe de gabinete de la Casa Blanca bajo la presidencia del demócrata Joe Biden, según informan medios estadounidenses.
El caso contra Zuckerberg comenzó en 2018 cuando se desveló que la empresa británica Cambridge Analytica utilizó una aplicación para recopilar millones de datos de internautas de Facebook sin su consentimiento y con fines políticos, y se sirvió de ellos para elaborar perfiles psicológicos de votantes que supuestamente vendieron a la campaña del ahora presidente de EE.UU., Donald Trump, durante las elecciones de 2016, que también ganó.
Este escándalo puso a Meta en el foco de atención de los reguladores en todo el mundo, y la Comisión Federal del Comercio de EE.UU. (FTC, en inglés) anunció una sanción a Facebook de 5.000 millones de dólares por infringir un acuerdo de 2012 con esta entidad que requería proteger los datos personales de los usuarios.
Posteriormente, accionistas de Meta Platforms, empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, demandaron al director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, así como a altos cargos de la empresa.
En su litigio, los demandantes piden que tanto Zuckerberg como otros líderes de la tecnológica devuelvan a Meta el dinero pagado a la FTC y reembolsen otros gastos legales, que estiman en unos 8.000 millones de dólares.
Se espera que en este juicio sin jurado testifique el propio Zuckerberg, además de otros empresarios como Peter Thiel, exmiembro de la junta directiva de Meta y cofundador de Palantir, o Reed Hastings, cofundador de Netflix y que también formó parte de la junta directiva de la tecnológica.
jc (efe, ap)
¿Podría Meta ser sentenciada a separarse de Instagram?
Un tribunal de Washington empezó a examinar el caso por que se acusa a Mark Zuckerberg de infringir la ley antimonopolio tras la compra de WhatsApp e Instagram.

La Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) acusa a la compañía Meta de comprar el servicio de mensajería WhatsApp y la plataforma de fotos Instagram para proteger ilegalmente su posición de monopolio. Por ello exige consecuencias, incluida la anulación de estas adquisiciones.
La FTC ha actuado tradicionalmente de forma independiente y ha estado integrada por representantes de los dos principales partidos políticos estadounidenses. Pero con el regreso al poder del presidente Donald TrumpenEstados Unidos, se ha puesto fin a su bipartidismo tras la destitución de los dos comisionados que pertenecen a las filas demócratas. Su objetivo: el control total de este organismo.
Meta niega categóricamente las acusaciones y apunta a la durísima competencia con otras plataformas como Tiktok. Se espera que el jefe de Meta, Mark Zuckerberg, comparezca como testigo durante el juicio.
Trump, el desencadenante
Todavía bajo el nombre de Facebook, la compañía compró Instagram en 2012 por unos mil millones de dólares y WhatsApp dos años después por unos 22 mil millones de dólares. Con estas adquisiciones -aprobadas por las autoridades estadounidenses- Meta incrementó significativamente su volumen de negocio.
Pero a finales del primer mandato de Donald Trump se presentó una demanda, la cual se consideró una medida política. Por aquel entonces, se dijo que Trump quería defenderse de la forma en que Meta estaba abordando la información falsa y engañosa en sus plataformas. Pero había otra razón, la cual tenía que ver con las afirmaciones del presidente de que su victoria electoral le había sido robada mediante fraude.
La demanda persistió en la era Biden
Esa primera denuncia fue desestimada por el juez James Boasberg, pues la autoridad que presentó la demanda no se había molestado en respaldar sus alegatos con cifras. No obstante, la FTC -incluso bajo el mandato del sucesor de Trump, Joe Biden- se mantuvo firme, presentando datos y más cifras.
Con todo, la Comisión Federal de Comercio no puede tener la certeza de su posición en el proceso. De hecho, no puede argumentar -como es habitual en casos comparables-, que los precios para los consumidores hayan subido, porque Instagram y WhatsApp son gratuitos. En su lugar, uno de los argumentos de la FTC es que la calidad de las aplicaciones de Meta ha bajado, porque ahora no hay presión competitiva.
Meta, por su parte, afirma que los clientes se han beneficiado de las adquisiciones, y que, además, han sido buenas para la competencia.

¿Son Trump y Zuckerberg lo suficientemente cercanos?
El fundador y consejero delegado de Facebook, Mark Zuckerberg, se ha acercado visiblemente a Trump en los últimos meses, y además tuvo una presencia destacada en su toma de posesión del pasado mes de enero.
Desde entonces, el dueño de Meta ha relajado las normas para los contenidos en sus plataformas y ha puesto fin a los ‘fact-checks’ o verificación de hechos en EE. UU. Además, la compañía llegó a un acuerdo con Trump para el pago de 25 millones de dólares en compensación por el bloqueo de sus cuentas en redes tras el asalto al Capitolio en Washington por parte de sus partidarios en enero de 2021.
El juicio, que comienza este lunes 14 de abril, encierra además una interesante matiz: la Administración liderada por Trump también está lidiando con el juez Boasberg en otros casos. Por ejemplo, en la disputa por la polémica deportación de presuntos criminales de bandas a El Salvador. Trump ya ha calificado a este juez como un “lunático radical de izquierdas”.
Podrían pasar varios años antes de que el caso se resuelva definitivamente. Y los observadores consideran que es muy probable que, independientemente del resultado del juicio, al menos una de las partes recurra.
(aa/ers)
![]()







