
Imágenes compartidas por Donald Trump, en su red Truth Social, de las lanchas atacadas por Estados Unidos.Imagen: The White House/Handout/REUTERS
Expertos ven una consolidación de la política antidrogas desplegada por Trump en el mar Caribe, la que ―sin embargo― presenta cuestiones legales de las que poco se habla.
No una ni dos, sino tres lanchas. Este martes (16.09.2025), durante una conversación con periodistas en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las fuerzas desplegadas por su país en el mar Caribe para controlar el transporte de droga desde Sudamérica a territorio estadounidense han destruido tres embarcaciones, y no dos, como se ha informado hasta ahora. El primer ataque, ocurrido el 2 de septiembre, dejó 11 muertos. El segundo, el día 15, otros tres.
“Liquidamos tres barcos, en realidad, no dos. Pero ustedes vieron dos”, aseguró ahora Trump, sin ofrecer más detalles. Luego añadió un mensaje a Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela. “Bueno, yo diría esto: de inmediato, dejen de enviar al Tren de Aragua a Estados Unidos. Dejen de enviar drogas a Estados Unidos”.
Las operaciones militares, en las que aparentemente se usaron misiles contra pequeñas lanchas, tienen como objetivo declarado por parte de Washington frenar el flujo de drogas que inunda su país. Analistas han dicho a DW que también sirve para enviar señales a terceros países, además de poner presión al régimen venezolano.
Efectos secundarios en Caracas
“Esto demuestra que el primer ataque no fue un caso aislado, sino que se está buscando estandarizar esta práctica como nuevo método de combate al narcotráfico”, dice a DW Tiziano Breda, analista sénior para América Latina y el Caribe en la organización sin fines de lucro Armed Conflict Location and Event Data (ACLED). El experto, sin embargo, destaca que si bien esto podría desincentivar la salida de pequeñas embarcaciones, la mayor parte de la droga se traslada dentro de contenedores en grandes buques.

A su juicio, la presencia militar estadounidense en la región puede repercutir de manera secundaria en la economía venezolana, porque hará más difícil el traslado de petróleo en barcos de “flotas fantasma” que buscan eludir las sanciones que pesan sobre el país. También “tiende a aumentar el nerviosismo que se vive en Miraflores, en cuanto a la posibilidad de que estos ataques sean solamente el preludio para una intervención más amplia, cuyos efectos son difíciles de predecir”.
Los derechos humanos y la compleja cuestión legal
“Resulta necesario hacer una distinción que se pierde a menudo en el debate público”, advierte a DW Simón Gómez Guaimara, experto venezolano en derecho internacional. Se refiere a la diferencia que hay entre la legalidad de la operación desplegada por Estados Unidos y la legalidad de los medios utilizados. “Digamos que, en su conjunto, un operativo de este tipo no viola, o no ha violado hasta ahora, la prohibición del uso de la fuerza entre los Estados”, parte señalando el especialista.
Sin embargo, hay un pero. “Hemos visto el uso de misiles contra embarcaciones sospechosas, que ―sin lugar a dudas― son una flagrante violación de los derechos humanos. Esto específicamente viola el derecho a la vida. Son ejecuciones extrajudiciales que el derecho internacional prohíbe”, apunta Gómez.
“La fuerza letal solo puede usarse como un último recurso frente a una amenaza que resulta inminente para la vida de las personas. Una embarcación que transporta droga, por muy ilegal que sea esa carga, no representa una amenaza inminente contra la vida”, sostiene.
Las dos operaciones reconocidas oficialmente por Estados Unidos han dejado 14 muertos. Investigaciones de medios venezolanos indicaron que el primer ataque, que dejó 11 fallecidos, afectó a personas pobres del norte de Venezuela.
Esto confirmaría que la de Washington “es una estrategia que se enfoca más bien en los eslabones débiles, que son completamente reemplazables dentro de la cadena” de los grupos narcotraficantes, apunta el abogado.
“Creo que el despliegue tendría más sentido si atacase lo neurálgico de esa cadena”, agrega. Y remarca que se trata de una estrategia muy espectacular “que no resuelve el problema de raíz”, pues no toca, por ejemplo, la demanda de los países consumidores y las condiciones económicas que impulsan la oferta.
Sin oposición, presunción de inocencia ni debido proceso
Breda observa que no ha habido una oposición compacta a los ataques a nivel regional, ni tampoco por parte de aliados europeos de Estados Unidos. Asimismo, si bien ha habido un debate público en la potencia norteamericana, “no me parece que haya habido una oposición legal muy fuerte, lo que ha sido interpretado por la administración Trump como una luz verde” para la realización de nuevos ataques.

“La falta de reacción tiene varias respuestas”, apunta Gómez. “Estas narrativas de la guerra contra las drogas han desestabilizado a la opinión pública y también a muchos Gobiernos, al grado de haber normalizado la idea de que ciertos enemigos no merecen las garantías del derecho”.
El experto en derecho internacional resalta, sin embargo, que “a los sospechosos se les debe detener y presentar ante la justicia, lo que nos lleva a dos principios irrenunciables del Estado de derecho: la presunción de inocencia y el debido proceso”.
Cuando se bombardea una lancha, evidentemente esos procesos no se llevan a cabo. “Disparar un misil anula estos derechos de una manera irreversible. No hay juicio, no hay defensa, solo hay una ejecución sumaria y, además, basada en una sospecha”, explica Gómez.
Advierte que “el derecho internacional no contempla licencias para matar”, y que “la tendencia a fusionar la lucha contra el narcotráfico con la lucha antiterrorista es estratégicamente conveniente para justificar acciones militares desproporcionadas como las que hemos visto, pero es jurídicamente inaceptable y éticamente muy peligroso”.
Petro: ataque de EEUU a lancha en el Caribe es “asesinato”
5 de septiembre de 2025
Estados Unidos desplegó la semana pasada siete buques de guerra en el mar Caribe para combatir el narcotráfico y anunció este viernes el envío de 10 aviones de combate F-35 a Puerto Rico.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, rechazó este viernes (05.09.2025) el ataque estadounidense contra una lancha de narcotraficantes en el Caribe, en el que murieron 11 “narcoterroristas”, según el gobierno de Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos informó el martes sobre el fulminante ataque contra una lancha rápida tripulada por supuestos miembros del grupo criminal venezolano Tren de Aragua, en medio de un despliegue de buques de guerra en el Caribe para combatir el narcotráfico.
“Es un asesinato en cualquier parte del mundo. La colaboración del gobierno colombiano en la lucha antinarcotraficante es profunda (…), pero se supedita al derecho internacional”, aseguró Petro en la red social X.
El martes, también cuestionó la veracidad de la acción militar. El primer mandatario izquierdista de Colombia y exguerrillero sostiene que debieron capturar a los narcotraficantes.
Estados Unidos desplegó la semana pasada siete buques de guerra en el mar Caribe y anunció este viernes el envío de 10 aviones de combate F-35 a Puerto Rico. Venezuela denuncia su presencia como una amenaza y llamó a militares reservistas a las filas.
Asimismo, Washington aumentó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a la captura del líder chavista Nicolás Maduro, al que acusa de “fugitivo” de la justicia estadounidense y de encabezar el cartel de los Soles.
rr afp/el tiempo
Director del FBI asegura que gran parte de la cocaína que sale de Sudamérica proviene de Venezuela
Kash Patel puntualizó que las operaciones utilizan puntos de navegación hasta Haití

El director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, aseguró este martes que el organismo cuenta con pruebas sobre las actividades de narcotráfico vinculadas al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
Patel hizo la declaración durante una audiencia de la Comisión Judicial del Senado de Estados Unidos, luego de ser cuestionado por el senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham, sobre si consideraba que Maduro dirige un “estado narcoterrorista“.
El funcionario respondió que “basado en la inteligencia y en las investigaciones que estamos llevando, una gran parte de la cocaína que sale de Sudamérica tiene como punto de salida a Venezuela“.
También advirtió que las operaciones utilizan “puntos de navegación hasta Haití, vías navegables por el Caribe y como destino final Estados Unidos”.
“Y cazaremos a cada uno de esos narcotraficantes“, prometió Patel.
El senador Graham preguntó si Venezuela es un candidato a ser etiquetado como “Estado patrocinador del terrorismo bajo la ley de Estados Unidos“, a lo que Patel contestó: “desde mi perspectiva, entregaremos la inteligencia necesaria para cada uno que quiera operar contra estos estados”.
Estas declaraciones se produjeron un día después de que el gobierno estadounidense renovara su lista de las “redes de tráfico de cocaína más grandes del mundo”, documento que mantiene a Venezuela como un país clave en el narcotráfico regional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que las fuerzas estadounidenses han atacado hasta ahora en el mar Caribe a tres embarcaciones de supuestos narcotraficantes provenientes de Venezuela y no dos, como hasta ahora había dicho.
“Derribamos barcos. En realidad, fueron tres barcos, no dos, pero ustedes vieron dos”, dijo Trump a la prensa en la Casa Blanca antes de partir hacia el Reino Unido para una visita de Estado.
El mandatario fue preguntado por las declaraciones del líder venezolano, Nicolás Maduro, en las que acusó al estadounidense de querer invadir su país.
“Dejen de enviar (miembros del) Tren de Aragua a los Estados Unidos. Dejen de enviar drogas a los Estados Unidos“, respondió Trump.
El republicano se refirió a esta tercera embarcación un día después de informar que las fuerzas armadas estadounidenses habían atacado una lancha en la que, según dijo, murieron tres personas, que calificó de ‘terroristas‘. Poco después, en el Despacho Oval, afirmó que la lancha destruida transportaba cocaína y fentanilo.
Maduro dice que “amenazas militares” de EE. UU. son un “problema de carácter internacional”
EE. UU. ha incrementado su presencia militar en el Caribe sur en respuesta al “narcotráfico proveniente de Venezuela”, según denuncia Washington

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este martes que las que llamó “amenazas militares” de Estados Unidos contra su país, en referencia al despliegue de fuerzas militares en el mar Caribe por parte de Washington, son un “problema de carácter internacional”.
El líder del chavismo, quien encabezó el acto de instalación del denominado Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, alertó de “una amenaza de guerra en el Caribe contra Venezuela”, con el fin, reiteró, de forzar un “cambio de régimen” e imponer en la nación suramericana un “Gobierno títere” que satisfaga los intereses de EE. UU., país al que Maduro acusa de querer apoderarse de sus bastas reservas energéticas.
Por tanto, aseveró: “Este no es un problema nacional, este es un problema de carácter internacional”.
- Durante el acto, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), reiteró que EE. UU., de “manera inmoral”, ha sometido al país petrolero a la que describió como “una guerra multiforme y, particularmente en las últimas cinco semanas, a una amenaza absolutamente repudiable, criminal e inmoral”, ante la que, según el chavista, se ha despertado un “espíritu patriótico” en la población.
“Hoy por Venezuela lo que corre es un fervor patriótico de amor profundo por el derecho que tenemos a la paz, por el derecho que tenemos a la soberanía, a la autodeterminación”, sostuvo el mandatario, quien negó que en su país haya una “grave crisis política”, pese a que su controvertida segunda reelección, proclamada en julio de 2024, es señalada como “fraudulenta” por el sector mayoritario de la oposición.
Maduro hizo un llamado a la “unión nacional” de “todos los sectores por encima de distingos políticos, ideológicos, de colores, de culturas, de razas y de religiones”, lo que considera “el camino para contener la amenaza” estadounidense y “derrotarla plenamente“.
Presencia militar de EE. UU.
El Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz estará conformado por distintos sectores del país, así como por la junta directiva del Parlamento -controlado por el chavismo-, para defender la soberanía en los ámbitos diplomático, jurídico y político.
EE. UU. ha incrementado su presencia militar en el Caribe sur en respuesta al “narcotráfico proveniente de Venezuela“, según denuncia Washington, con el despliegue de, al menos, ocho buques de guerra en la región y de un submarino de ataque rápido nuclear, así como de más de 4,500 soldados.
Maduro ha advertido que la nación petrolera está en una fase de “lucha no armada“, pero, aseguró, si “fuera agredida por el imperio estadounidense”, pasaría “inmediatamente” a la “lucha armada” para enfrentar “al grupo yanqui (estadounidense) invasor”.
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