La estación, ubicada en el barrio chino de Manhattan, fue allanada por el FBI, que recuperó evidencia de su funcionamiento como dependencia policial chinaDiario Libre USA
Las autoridades federales de Estados Unidos informaron que dos hombres vinculados al gobierno de China fueron hallados culpables por operar una estación policial clandestina en la ciudad de Nueva York, utilizada presuntamente para vigilar y acosar a disidentes chinos residentes en el país.
El ciudadano chino-estadounidense Lu Jianwang, también conocido como “Harry Lu”, fue declarado culpable de actuar como agente ilegal del gobierno de la República Popular China y de obstrucción de la justicia por destruir evidencia relacionada con el caso.
El veredicto fue emitido tras un juicio federal de una semana presidido por la jueza Nina R. Morrison.
Jianwang enfrenta ahora una condena de hasta 30 años de prisión. Su coacusado, Chen Jinping, se declaró culpable en diciembre de 2024 de conspirar para actuar como agente del Ministerio de Seguridad Pública de China y permanece a la espera de sentencia.
El anuncio fue realizado por el fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr.; el fiscal general adjunto de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia (DOJ), John A. Eisenberg; y James C. Barnacle Jr., director adjunto del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Nueva York.
“Se ha puesto al descubierto una estación de policía que operaba en la ciudad de Nueva York bajo la dirección del gobierno chino; se ha frustrado su siniestro propósito y se ha hecho rendir cuentas a su fundador“, expresó Nocella en un comunicado oficial.
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Por su parte, Barnacle afirmó que Lu Jianwang utilizó la instalación “para perseguir a disidentes de China y promover la agenda política del gobierno chino“
Operación clandestina en Nueva York
Según las pruebas presentadas en el juicio, los acusados actuaban bajo órdenes de funcionarios chinos y colaboraron desde enero de 2022 para establecer la primera estación policial extranjera conocida en Estados Unidos en nombre del Ministerio de Seguridad Pública de China.
La llamada “Estación de Servicio Policial de Fuzhou en el Extranjero” operaba en el tercer piso de un edificio ubicado en el 107 East Broadway, en el barrio chino de Manhattan.
El FBI allanó el lugar en octubre de 2022 y recuperó una pancarta azul identificando la oficina como una dependencia policial china en Nueva York.
Los fiscales indicaron que Jianwang y Jinping dirigían una organización sin fines de lucro fundada en 2013, presentada públicamente como un centro social para personas originarias de la provincia china de Fujian. Sin embargo, las autoridades sostienen que la organización sirvió como fachada para desarrollar actividades vinculadas al gobierno chino.
Aunque la supuesta misión de la oficina incluía ayudar a ciudadanos chinos con trámites administrativos, como renovaciones de licencias de conducir, las autoridades señalaron que la entidad nunca se registró ante el Fiscal General de Estados Unidos, como exige la ley para agentes extranjeros.
Contexto de espionaje chino
El caso ocurre en medio de otras investigaciones relacionadas con presunto espionaje chino en Estados Unidos. Esta misma semana, Eileen Wang renunció como alcaldesa de Arcadia, California, y se declaró culpable de actuar como agente ilegal de China.
Además, en diciembre de 2025, Linda Sun, exfuncionaria de los gobiernos de Kathy Hochul y Andrew Cuomo en Nueva York, fue acusada de trabajar como espía para el gobierno chino.
En otro caso similar, Shujun Wang, un académico chino-estadounidense, fue declarado culpable en 2024 de recopilar información sobre activistas y disidentes para entregarla a las autoridades chinas.
Jurado delibera contra dominicano acusado de matar a cuatro desamparados en el barrio chino de NY
Santos, quien vivía en la calle, es señalado por la muerte de cuatro hombres en el barrio chino de Manhattan en 2019Diario Libre USA

El jurado comenzó a deliberar este jueves en el juicio contra un hombre de origen dominicano acusado de asesinar a golpes a cuatro personas mientras dormían en las calles de Nueva York en 2019.
El imputado, Randy Santos, de 31 años, enfrenta cargos de asesinato, intento de asesinato y agresión por una serie de ataques ocurridos en el barrio chino de Manhattan. Sus abogados no niegan que cometiera los hechos, pero sostienen que su estado mental era tan grave que no puede ser considerado penalmente responsable.
En una señal temprana de las discusiones a puerta cerrada, el jurado solicitó volver a escuchar parte del testimonio de un psicólogo presentado por la defensa, específicamente cuando un fiscal le preguntó si Santos comprendía que sus actos eran moralmente incorrectos.
Santos fue arrestado en octubre de 2019 poco después de los ataques, con una barra de metal ensangrentada en las manos, según la fiscalía. El caso generó amplio debate sobre la protección de la población sin hogar en la ciudad, que en ese momento alcanzaba cifras récord.
Argumentos de la defensa y la fiscalía sobre la salud mental
El acusado, quien también vivía en la calle, es señalado por la muerte de Chueen Kok, Anthony Manson, Florencio Moran y Nazario Vásquez Villegas, cuyas edades oscilaban entre los 39 y 83 años. Otros hombres resultaron heridos en agresiones ocurridas horas y días antes de los homicidios.
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- La defensa sostiene que Santos había sido diagnosticado con esquizofrenia y que actuó bajo un episodio psicótico, convencido de que debía matar a 40 personas o moriría él mismo.
Durante los alegatos finales, su abogado, Arnold Levine, argumentó que, aunque su cliente podía prever consecuencias legales, no tenía capacidad para distinguir moralmente el bien del mal debido a su enfermedad mental.
“La única explicación fue la psicosis de Randy”, afirmó Levine ante el jurado, al insistir en que la enfermedad anuló su juicio moral.
La fiscalía, por su parte, sostiene que Santos sabía que sus actos eran ilegales e inmorales. El fiscal adjunto de Manhattan, Alfred Peterson, indicó que el acusado evitaba posibles testigos y que en 2024 dijo a un psiquiatra: “Sé que no es una buena acción”.
Santos, de origen dominicano, sigue el juicio con la asistencia de un intérprete de español y escuchó los alegatos finales sin mostrar mayores reacciones.
Si el jurado rechaza la defensa por locura y lo declara culpable, podría enfrentar cadena perpetua. En caso de ser declarado no culpable por razón de demencia, sería internado en un centro psiquiátrico por el tiempo que determinen las autoridades y un tribunal.
