Durante la visita del presidente estadounidense a Pekín, el gobierno chino advirtió sobre un posible conflicto en lo que respecta a la isla.
El ministro de Exteriores de Taiwán, Lin Chia-Lung.Imagen: Walid Berrazeg/Andalou/picture alliance
El canciller de Taiwán, Lin Chia-lung, agradeció este viernes (15.05.2026) a Estados Unidos sus “reiteradas declaraciones de apoyo” tras la visita del presidente Donald Trump a Pekín, en la que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reafirmó que la política de Washington hacia la isla no ha cambiado.
En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores taiwanés, Lin subrayó que seguirán fortaleciendo sus capacidades de autodefensa y cooperando con Estados Unidos, a quien valoró su “énfasis en la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán”.
También advirtió de que aeronaves y buques del Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino) continúan operando en torno al estrecho y señaló que Pekín “representa un riesgo importante para la paz y la estabilidad regional”.
Posturas enfrentadas
El Gobierno de China considera a Taiwán una “parte inalienable” de su territorio y busca la “reunificación”, idealmente pacífica pero sin descartar el uso de la fuerza. En paralelo y desde hace más de siete décadas, EE. UU. se encuentra en medio de las disputas entre ambas partes, ya que Washington está comprometido por ley a proporcionar a Taiwán los medios necesarios para su autodefensa y, aunque no mantiene vínculos diplomáticos con la isla, podría defenderla en caso de conflicto con Pekín.
Tras su reunión con Trump, Xi advirtió sobre el riesgo de “choque” o incluso “conflicto” si se gestiona mal la cuestión de Taiwán. Mientras que el mandatario estadounidense solo ha dicho que en su encuentro con Xi conversaron mucho sobre Taiwán.
(mn / efe, afp)
La negativa de Trump a comprometerse con la venta de armas a Taiwán supone una victoria para China
Análisis de Jim Sciutto

El presidente Donald Trump saluda al ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi.Alex Wong/Getty Images
Tras dos días de conversaciones con el líder chino Xi Jinping, el presidente Donald Trump se negó a comprometerse con la venta de armas a Taiwán, en una decisión que marca una victoria para China.
A bordo del Air Force One, Trump declaró a los periodistas que él y Xi discutieron el tema de Taiwán “con gran detalle” durante sus reuniones, pero declinó responder directamente si Estados Unidos defendería a Taiwán en caso de un conflicto con China. Trump añadió que, con respecto a la venta de armas a Taiwán: “Tomaré una decisión en un plazo breve, en el futuro cercano”.
Pero una pausa —si es que podemos interpretarla de ese modo— constituiría una victoria para China. Si bien Trump aún podría cambiar de opinión, por supuesto, y comprometerse con un acuerdo de armas, sus comentarios de que “lo pensará” dejan una oportunidad abierta para el líder chino.
El presidente también se hizo eco de los argumentos de Xi sobre la cuestión, comentando a los periodistas que, durante sus conversaciones, Xi sostuvo que China ha poseído Taiwán durante miles de años y que “no desea ver ningún movimiento independentista”.
En el marco de la política de “Una sola China” —vigente desde hace mucho tiempo—, Estados Unidos reconoce la postura de China de que Taiwán forma parte de su territorio, pero nunca ha reconocido oficialmente la reivindicación del Partido Comunista sobre la isla autogobernada.
Washington mantiene unas relaciones no oficiales sólidas con Taiwán y ha vendido a la isla armas avanzadas por valor de miles de millones de dólares —con aprobación bipartidista—, pero ha mantenido una ambigüedad intencionada respecto a si intervendría militarmente en caso de un ataque chino.
En virtud de la Ley de Relaciones con Taiwán —vigente desde hace décadas—, Washington también está obligado por ley a proporcionar a Taiwán los medios necesarios para defenderse. Sin embargo, algunos funcionarios estadounidenses y taiwaneses temen desde hace tiempo que Trump pueda inclinarse a utilizar a Taiwán como moneda de cambio en sus negociaciones con China.
Kaanita Iyer, Jennifer Hansler, Zachary Cohen e Isabelle Khurshudyan, de CNN, contribuyeron con sus reportajes a este artículo.
