
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, desestimó la afirmación del presidente estadounidense de que Teherán ha accedido a permitir el traslado de su material nuclear
17 Abr, 2026
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Donald Trump confirmó que Estados Unidos llevará a cabo una operación conjunta con Irán para recuperar el uranio enriquecido iraní y trasladarlo a territorio estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que su país trabajará con Irán para recuperar el uranio enriquecido y trasladarlo a territorio estadounidense. En una entrevista telefónica, Trump aseguró: “Vamos a entrar con Irán, con calma, y vamos a empezar a excavar con maquinaria pesada… Lo traeremos de vuelta a Estados Unidos”. El mandatario hizo referencia al “polvo nuclear” que, según él, quedó tras los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado y anticipó que la recuperación se realizaría “muy pronto”.
La respuesta iraní no se hizo esperar. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei, negó que Teherán haya aceptado transferir su uranio enriquecido a ningún otro país. “El uranio enriquecido de Irán no va a ser transferido a ningún lugar”, afirmó Baqaei en la televisión estatal. El funcionario recalcó que “la transferencia de uranio enriquecido a Estados Unidos nunca ha sido planteada en las negociaciones” y que los últimos diálogos han estado centrados en la resolución del conflicto, no en la recuperación del material nuclear.
El intercambio público entre Trump y Baqaei revela la falta de consenso sobre uno de los puntos más críticos de la agenda bilateral: el futuro del programa nuclear iraní y el destino de un stock que, según la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), antes de los ataques de junio de 2025 ascendía a unos 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%. Desde entonces, la agencia internacional no ha podido verificar la situación en los sitios atacados, ya que Teherán impide la entrada de sus inspectores.
Trump reiteró que la principal razón de la guerra con Irán fue impedir que el país obtuviera un arma nuclear. Por su parte, Irán sostiene que su programa de enriquecimiento de uranio tiene fines exclusivamente civiles. El presidente estadounidense aseguró que las negociaciones para una solución definitiva continuarían durante el fin de semana y que no descartaba viajar a Islamabad si se alcanzaba un acuerdo.
El mandatario estadounidense insistió en que el acuerdo de paz está “muy cerca”, asegurando que no quedan “puntos conflictivos” por resolver y que solo espera tener todo “por escrito” antes de anunciarlo formalmente. Trump subrayó que la reapertura del estrecho de Ormuz y el desmantelamiento del programa nuclear iraní son avances sustanciales, aunque matizó que el bloqueo naval estadounidense sobre Irán se mantendrá hasta que se cierre un acuerdo definitivo. “El trato avanzará muy rápido. Nos estamos llevando muy bien con Irán”, afirmó el presidente.
La expectativa de un acuerdo ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos
Frente a reportes de que Estados Unidos podría liberar 20 mil millones de dólares en fondos iraníes congelados a cambio del uranio enriquecido, Trump rechazó categóricamente cualquier entrega de dinero: “Eso es totalmente falso. No hay intercambio de dinero”, puntualizó. Baqaei, por su parte, declaró que el levantamiento de sanciones y la compensación por los daños de la guerra son temas prioritarios en la agenda iraní. “El plan de 10 puntos para levantar las sanciones es muy importante para nosotros”, señaló el portavoz.
La situación del estrecho de Ormuz, una vía por la que antes del conflicto transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado mundial, sigue siendo incierta. Aunque Trump celebró la reapertura temporal del paso marítimo tras el cese de hostilidades entre Israel y Líbano, Washington mantiene el bloqueo naval y advierte que este persistirá hasta alcanzar un acuerdo global. Irán, por su parte, ha advertido que responderá ante cualquier intento de mantener el bloqueo y que la apertura del paso no se decide “en redes sociales, sino en el terreno”.
El anuncio de un posible acuerdo y la desescalada en el estrecho de Ormuz provocaron una fuerte caída en los precios internacionales de la energía: el Brent descendió más de 10% y se ubicó por debajo de los 89 dólares por barril. Los precios del diésel en Europa y Estados Unidos también bajaron, reflejando el optimismo de los mercados ante la perspectiva de una reanudación del flujo energético y una eventual salida a la crisis desencadenada por el conflicto.
En paralelo, Trump reiteró que las conversaciones de paz con Irán y el alto el fuego entre Israel y Líbano son procesos separados. El presidente estadounidense indicó que planea invitar al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, a la Casa Blanca para avanzar en las negociaciones. Mientras tanto, Israel mantiene su operación militar en el sur de Líbano, con un saldo de más de 2.000 muertos y un millón de desplazados, según autoridades locales.
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