El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) declaró alerta amarilla en nueve provincias de República Dominicana ante las persistentes lluvias provocadas por un sistema frontal que impacta el este y norte del país.
Según reportes oficiales, el organismo elevó la alerta después de que se registraran inundaciones y daños en infraestructuras, lo que ha dejado a más de 87 mil personas sin servicio de agua potable.
De acuerdo con información divulgada por el COE, las provincias bajo alerta amarilla son La Altagracia, La Romana, San Pedro de Macorís, Hato Mayor, El Seibo, Monte Plata y el Gran Santo Domingo. Además, otras ocho provincias, entre las que se encuentran Santiago, La Vega, Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, Duarte, Hermanas Mirabal, María Trinidad Sánchez y Espaillat, permanecen bajo alerta verde por riesgo moderado.
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) detalló que un sistema frontal se desplaza lentamente hacia el noroeste de la isla, cerca del sur de las Bahamas, manteniendo condiciones húmedas e inestables sobre todo el territorio nacional. Según el pronóstico, los aguaceros estarán acompañados de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, principalmente en las provincias del litoral Atlántico, el valle del Cibao, el nordeste y la zona fronteriza.
Hasta el momento, las lluvias han ocasionado inundaciones en sectores de La Romana y Monte Plata, donde varios ríos y cañadas reportaron crecidas súbitas. El COE confirmó que once acueductos quedaron fuera de servicio, lo que afectó a más de 87,000 usuarios que permanecen sin acceso a agua potable. DR1.com informó que las autoridades recomiendan evitar cruzar ríos, arroyos y cañadas con niveles elevados de agua en las provincias bajo alerta.
Los reportes meteorológicos indican que la actividad de lluvias continuará en las próximas horas, con mayor intensidad sobre Monte Cristi, Dajabón, Valverde, Santiago Rodríguez, Elías Piña, Santiago, Puerto Plata, Espaillat, Hermanas Mirabal, La Vega, Monseñor Nouel, Duarte, María Trinidad Sánchez, Santo Domingo y Monte Plata. El Centro de Operaciones de Emergencias subrayó que la saturación de los suelos incrementa el riesgo de deslizamientos y desbordamientos en las zonas vulnerables.
El COE exhortó a la población a mantenerse atenta a los boletines oficiales y acatar las indicaciones de los organismos de protección civil. Entre las recomendaciones emitidas figura evitar desplazamientos innecesarios en áreas propensas a inundaciones y no intentar cruzar zonas anegadas. El Archyde.com, portal de noticias en línea, precisó que las lluvias de las últimas 48 horas han provocado afectaciones en infraestructuras viales y viviendas en distintas comunidades.
El reporte del Indomet advierte que las precipitaciones seguirán durante la Semana Santa, con posibilidad de tormentas eléctricas y ráfagas de viento en varias regiones. Las autoridades mantienen vigilancia especial en el litoral costero y en los principales ríos del país, ante la posibilidad de crecidas repentinas.
El Centro de Operaciones de Emergencias reiteró que el nivel de alerta amarilla implica un riesgo moderado y exige a los residentes de las zonas afectadas tomar precauciones adicionales. Según DR1.com, “la población debe estar preparada para eventuales evacuaciones si las condiciones se agravan”.
El seguimiento de la situación se realiza en coordinación con el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) y la Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET), a fin de restablecer el servicio de agua y monitorear los caudales de los ríos en tiempo real.
El auge de la sábila ha cambiado el destino económico y social de Guayubín, en la provincia Monte Cristi, donde una empresa ha convertido sus tierras áridas en la mayor plantación mundial de este cultivo.
Esta operación, completamente orientada a la exportación, supera los USD 8 millones de facturación anual, según cifras difundidas por medios dominicanos.
Cada semana salen hacia el extranjero 15 contenedores con cerca de 600,000 libras de cristal de sábila, lo que constituye la principal fuente de empleo para la zona y para localidades vecinas como Buenavista. La plantilla laboral varía entre 1,000 y 1,500 personas, predominando el personal dominicano —un 80%— sobre el extranjero, en un contexto donde la agricultura sigue siendo el eje económico central.
La recepción diaria de 260,000 libras de pencas frescas da inicio a un proceso mayoritariamente manual —el 80% de las tareas— que concluye con la obtención de 20,000 galones de jugo. El procesamiento emplea tecnología UHT y envasado aséptico, sin adición de químicos, bajo certificación orgánica y el uso exclusivo de compostas propias como fertilizante.
La implementación de riego por goteo ha sido determinante para sostener la productividad en un ambiente adverso, donde las lluvias son escasas y otros cultivos no prosperan. Cada tarea contiene hasta 1,200 plantas, que alcanzan la madurez entre ocho meses y un año después de la siembra, según explicó Leonel Mesa, gerente de operaciones citado por Listín Diario.

En una región marcada por condiciones climáticas extremas, la apuesta por la innovación en sistemas de riego, la certificación orgánica y la combinación de trabajo manual y tecnológico ha permitido mantener altos volúmenes de producción, garantizar empleo y responder a las exigencias de los mercados internacionales.
Aunque la planta se encuentra a solo 40 minutos del puerto de Manzanillo, la falta de infraestructura obliga a trasladar los contenedores hasta Caucedo, en la costa sur, lo que representa un trayecto de más de 6 horas por carretera. Esta distancia duplica los costos logísticos, pero es imprescindible para cumplir los plazos de entrega hacia Estados Unidos, India, Holanda y otros mercados de Europa y Asia.
Toda la sábila producida se destina al mercado externo, dejando fuera al consumidor dominicano. Como explicó Mesa, “la demanda es tan grande fuera del país que no ha habido quizás la necesidad de abrir un mercado aquí”, lo que revela la paradoja de un producto cultivado localmente y ausente en las tiendas nacionales.
La empresa resalta la importancia de la calidad en el sector y advierte sobre productos sintéticos que imitan el gel natural con espesantes artificiales. Recomiendan que los consumidores verifiquen que el aloe vera sea el primer ingrediente y prefieran el gel fileteado puro, pues la hoja molida contiene aloína en niveles que pueden no ser recomendables.

La génesis de esta plantación en Guayubín se remonta a finales de los años noventa, tras una helada en Texas y México que llevó a sus dueños a elegir un entorno libre de ese riesgo. Así se fundó la finca actual sobre la antigua Sábila del Mundo, consolidando a la región como referencia global en la industria del aloe.
El municipio, enclavado en la región Cibao Noroeste, tiene además un peso histórico como “Cuna de la Restauración de la República” por su papel en la Guerra de la Restauración, lo que añade valor simbólico al presente agrícola de la zona.

