Donald Trump, presidente de Estados Unidos. (Imagen de archivo 20.03.2026)Imagen: Kyle Mazza/TheNews2/IMAGO
El gobernante aseguró que atacará las centrales eléctricas de Irán si no retira el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este sábado (21.03.2026) con atacar las centrales eléctricas de Irán si la república islámica no abre “totalmente” el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.
“Si Irán no ABRE TOTALMENTE, SIN AMENAZAS, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 HORAS a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas CENTRALES ELÉCTRICAS, ¡EMPIEZANDO POR LA MÁS GRANDE!”, escribió el mandatario en su red Truth Social.
Más temprano, Trump había declarado que no quiere llegar a un acuerdo con Irán en la guerra contra la nación asiática que libran EE.UU. e Israel desde hace tres semanas.
“Su liderazgo ha desaparecido, su Armada y su Fuerza Aérea están aniquiladas, no tienen absolutamente ninguna defensa y quieren llegar a un acuerdo. ¡Yo no!”, escribió el mandatario en Truth Social.
El mensaje de Trump tiene lugar después de que las Fuerzas Armadas estadounidenses anunciaran el sábado que han debilitado la capacidad de Irán para “amenazar la libertad de navegación” en el estrecho de Ormuz, tras atacar esta semana un arsenal subterráneo situado a lo largo de la costa del país.
La mencionada instalación era empleada para guardar misiles de crucero anti buque y otros materiales, según explicó en un vídeo publicado en redes el líder del Comando Central estadounidense, Brad Cooper.
Se disparan precios del petróleo
El estrecho de Ormuz es el único paso marítimo entre el golfo Pérsico y el océano Índico y por él transita el 20 % de las exportaciones globales de crudo.
Desde el inicio de la guerra, los intentos de la Guardia Revolucionaria iraní por evitar el paso de buques cuyas cargas puedan beneficiar a EE.UU. e Israel han disminuido enormemente el tráfico de cargueros en Ormuz, disparando los precios del petróleo.
Trump ha instado a socios de la OTAN o aliados asiáticos como Corea del Sur o Japón, que dependen enormemente del crudo de la región, a prestar apoyo militar en el estrecho para asegurar la navegación por el mismo, pero por el momento ninguno se ha comprometido a enviar activos a la zona.
La guerra que libran Estados Unidos e Israel contra Irán desde el 28 de febrero, cuando fue asesinado el líder supremo del país, el ayatolá Alí Jameneí, está a punto de cumplir un mes sin que Trump haya aclarado cuánto prevé que se prolongue el conflicto.
mg (efe, afp)
Irán responde a Trump con atacar zonas energéticas de EE.UU.
Irán continúa sus ataques contra infraestructuras energéticas de sus vecinos del Golfo.

El ejército de Irán advirtió este domingo (22.03.2026) que atacará la infraestructura de la región del Golfo, luego de que el presidente estadounidense amenazó con aniquilar las plantas energéticas de la república islámica si no abre rápidamente el estrecho de Ormuz.
“Si la infraestructura iraní de combustible y energía es violada por el enemigo, toda la infraestructura de energía, tecnología de información y desalinización de Estados Unidos y el régimen en la región será atacada”, declaró el portavoz del mando operativo del ejército, Khatam Al Anbiya en un comunicado divulgado por la agencia Fars.
El comunicado fue emitido luego de que Donald Trump diera a Irán un plazo de 48 horas para abrir el estrecho de Ormuz, el cual fue bloqueado al comenzar la guerra en Oriente Medio.
El intercambio de amenazas ocurrió luego de que Irán lanzara misiles la noche del sábado contra las ciudades israelíes de Arad y Dimona, donde hay instalaciones nucleares.
Unas 84 personas resultaron heridas en Arad y 33 en Dimona, según fuentes israelíes.
Armas nucleares
Israel es considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio, pero mantiene una política de “ambigüedad estratégica”, por la que no lo confirma ni lo desmiente.
Oficialmente, la planta de Dimona, en el desierto de Néguev, es un centro de investigación nuclear y de suministro energético. Según la prensa extranjera, ha participado en la fabricación de armas atómicas durante las últimas décadas.
En Arad, 25 km al noreste de Dimona, imágenes de medios locales mostraban edificios destruidos en una zona residencial de esa ciudad.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió continuar los ataques “en todos los frentes”.
Irán reivindicó el lanzamiento de misiles y afirmó que era en “respuesta” al ataque “enemigo” contra el complejo de Natanz, en el centro del país.
Según la organización iraní de energía atómica, no se tiene constancia de una “fuga de materiales radiactivos” en este sitio.
mg (afp, efe)
Análisis
Irán no apuesta por la diplomacia frente a EE. UU.
20 de marzo de 2026
A pesar de la presión militar de Washington, Teherán mantiene una postura desafiante. Los expertos creen que hay mucha desconfianza y escasa motivación para que Irán se muestre dispuesto a dialogar.

En numerosos países de la región del Golfo, se están atacando las instalaciones energéticas y militares y la infraestructura civil. Al mismo tiempo, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que Irán fue derrotado militarmente. Pero la realidad sobre el terreno cuenta una historia diferente.
Políticamente, la presión sobre Washington aumenta. El alza de los precios de la energía está impulsando la inflación y la inseguridad en todo el mundo, también en Estados Unidos. Sin embargo, el Gobierno estadounidense sigue apostando por la presión militar y no por las conversaciones con Teherán.
Stefan Lukas, experto en Medio Oriente y director del centro de estudios Middle East Minds, con sede en Berlín, afirma que “Irán no mostrará oficialmente ningún interés en dialogar en los próximos días”. Desde la perspectiva iraní, el daño infligido por Estados Unidos es demasiado grave. No obstante, Lukas no descarta la posibilidad de que continúen los contactos extraoficiales, quizás a través de canales omaníes o iraquíes.
Marcus Schneider, director del proyecto regional de la Fundación Friedrich Ebert para la Paz y la Seguridad en Oriente Medio, con sede en Beirut, se muestra “muy escéptico en este momento”. Con el asesinato selectivo de figuras clave, se han eliminado contactos importantes y “a quienes toman el relevo se les considera más intrasigentes”.
Resiliencia subestimada del régimen
“Esta estrategia de ataques selectivos está teniendo consecuencias negativas”, afirma Schneider. La idea de que eliminar a la cúpula dirigente propiciaría un rápido cambio de régimen ha demostrado ser un error de cálculo.
“Para el régimen iraní, el hecho de simplemente sobrevivir a un conflicto armado contra Estados Unidos es de por sí una victoria“, según un análisis del centro de estudios estadounidense Middle East Institute. Esta evaluación coincide con la impresión de que Teherán se centra actualmente menos en los avances militares y más en los efectos políticos y estratégicos.
Lukas también destaca la estabilidad estructural del sistema: “El régimen siempre ha sido una incógnita”, afirma. Pero ahora resulta evidente que subestimaron su resiliencia. A pesar de los ataques, actualmente parece más consolidado que debilitado. Al mismo tiempo, ha ganado legitimidad internacional, mientras su estrategia de ejercer presión económica sobre los mercados energéticos parece estar dando buenos resultados.

Irán: escalada económica
Schneider también subraya que Teherán se ve actualmente en una posición estratégica ventajosa. El bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques a la infraestructura energética en la región tienen un impacto directo en los mercados globales. Las guerras no solo se deciden militarmente, sino también políticamente.
“Puede que Irán no gane la guerra militarmente, pero sin duda puede intensificarla económicamente”, según un análisis de la agencia de noticias Reuters. Esto desplazaría el equilibrio de poder, al menos parcialmente, hacia un ámbito donde la superioridad militar es menos decisiva.
Los ataques a la infraestructura energética y la restricción de las rutas marítimas eran previsibles. Sin embargo, Washington, al parecer, subestimó las consecuencias. “Este es uno de los mayores errores de la administración estadounidense”, afirma Stefan Lukas, de Middle East Minds.
Estados Unidos “se enfrenta a un fracaso estratégico”
Si bien Estados Unidos cuenta actualmente con ventaja militar, según un análisis del Instituto Washington, “sin respaldo interno y si no renuncia a sus objetivos más ambiciosos, se enfrenta a un fracaso estratégico”. Esto también sugiere que la presión militar por sí sola probablemente no sea suficiente para forzar una solución diplomática.
A esto se suma un dilema estratégico por parte de Estados Unidos. Según Schneider, de la Fundación Friedrich Ebert para la Paz y la Seguridad en Oriente Medio, “la guerra rápida y barata que se esperaba no se ha materializado”. El aumento de los precios de la energía, la posible escalada del conflicto y el riesgo de un compromiso militar a largo plazo podrían limitar significativamente el margen de maniobra, explica.
Lukas contempla dos posibles escenarios: una mayor escalada con expansión regional o una retirada abrupta en la que Washington declare la “victoria” y centre su atención en otros asuntos. Tanto Lukas como Schneider consideran improbable que se celebren conversaciones a corto plazo. La desconfianza es demasiado grande, las posibles concesiones son poco claras y los objetivos estratégicos son demasiado divergentes.
Así que, mientras nada de esto cambie, es probable que la guerra siga decidiéndose en el campo de batalla y no en la mesa de negociaciones.

