
La policía de Brasil allanó la casa y la sede política de Jair Bolsonaro en la madrugada de este viernes, además de registrar las propiedades, ordenar al expresidente usar una tobillera electrónica, prohibirle hablar con funcionarios extranjeros o acercarse a embajadas, así como el uso de redes sociales.
Las restricciones, ordenadas por el Tribunal Supremo de Brasil, se debieron a la posibilidad de que Bolsonaro pudiera huir del país en medio de su juicio por un supuesto complot para anular los resultados de las elecciones presidenciales de 2022 y así mantenerse en el poder. Bolsonaro ha negado cualquier irregularidad.
La policía federal también acusó a Bolsonaro y a su hijo, Eduardo, de conspirar con el Gobierno de Estados Unidos para imponer sanciones contra funcionarios brasileños, según documentos judiciales. Dicha acción de Eduardo, según el tribunal, “beneficiaría directamente a su padre y financista, Jair Messias Bolsonaro”.
La policía también incautó una cantidad no especificada de dinero en efectivo.
Este viernes, afuera de la comisaría, Bolsonaro habló con la prensa y calificó la tobillera de “humillación suprema”. También afirmó que “nunca pensó en irse de Brasil”.
“Las sospechas (de que me voy del país) son una exageración… ¡Maldita sea! Soy un expresidente de la república, tengo 70 años”, declaró.
Bolsonaro añadió que la policía incautó “unos US$ 14.000” y afirmó que el dinero era para uso personal, añadiendo que tenía los recibos para demostrarlo.
Este operativo ocurre mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intenta obligar a su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a poner fin a un juicio penal contra Bolsonaro, amenazando con imponer aranceles devastadores al país sudamericano.
En efecto, la semana pasada, Trump amenazó a Brasil con aranceles del 50 % a partir del 1 de agosto, según una carta publicada en su plataforma de redes sociales, Truth Social.
En la carta, Trump vinculó la amenaza arancelaria con lo que describió como una “cacería de brujas” contra Bolsonaro, un aliado cercano.
El Tribunal Supremo de Brasil acusó el viernes a Bolsonaro y a su hijo Eduardo de colaborar con Estados Unidos para imponer los aranceles.
Los documentos judiciales destacaron una reunión confidencial que Bolsonaro mantuvo con un funcionario del Departamento de Estado estadounidense y calificaron la carta de Trump de “ofensiva” y “clara amenaza” a la soberanía brasileña.
En declaraciones exclusivas a CNN este jueves, Lula da Silva afirmó que las amenazas de Trump rompían con el protocolo y argumentó que el destino de su predecesor no puede ser parte de las negociaciones comerciales.
“El poder judicial en Brasil es independiente. El presidente de la República no tiene influencia alguna”, afirmó, y añadió que Bolsonaro “no está siendo juzgado personalmente. Está siendo juzgado por los actos que intentó organizar un golpe de estado”.
Lula agregó que Trump sería juzgado en su país si las acciones que realizó durante la insurrección del 6 de enero se hubieran cometido en Brasil.
Este viernes, Trump publicó una carta a Bolsonaro en Truth Social, en la que insinuaba que el exlíder brasileño era víctima de un “sistema injusto” y afirmaba que lo vigilaría de cerca.
Bolsonaro publicó la carta de Trump en su cuenta oficial X y, en un video posterior, le agradeció su apoyo con “eterna gratitud”.
El miércoles, Bolsonaro pareció prepararse para el resultado de su juicio y descartó la posibilidad de que se le considerara un riesgo de fuga, afirmando: “Me enfrentaré al proceso”.
“No estoy considerando hacer nada, no estoy considerando nada, absolutamente nada”, dijo, y añadió: “No soy un criminal, el criminal es quien me persigue”.
Bolsonaro podría enfrentar más de cuatro décadas de prisión si es declarado culpable de planear el golpe.
Se encuentra entre las 34 personas acusadas de cinco delitos, incluido el intento de golpe. Parte de la conspiración golpista, según la fiscalía, incluía un plan para asesinar a Lula, a su vicepresidente y a un ministro del Supremo Tribunal Federal.
Esta noticia ha sido actualizada
Marcelo Medeiros y Duarte Mendonca colaboraron con este reporte
Jair Bolsonaro habló de la obligación de usar tobillera y la prohibición de acceder a redes sociales: “Es una suprema humillación”
El ex presidente brasileño reaccionó a la decisión del máximo tribunal de Justicia de Brasil en medio de la causa que se le sigue por el intento de golpe de Estado contra Lula da Silva: “Es una investigación política”
Jair Bolsonaro habló de las medidas cautelares en su contra
El ex presidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2022) dijo este viernes que las medidas cautelares dictadas por la Justicia en el marco del proceso que enfrenta por golpismo son “una suprema humillación” y reiteró que “jamás” conspiró contra la democracia ni pensó huir del país.
“El juicio por el golpe es político”, declaró Bolsonaro a los periodistas al salir de la sede de la Policía Federal, donde le fue colocada una tobillera electrónica por orden de la Corte Suprema, que abrió un nuevo proceso vinculado al juicio por golpismo que ya enfrenta el ex presidente.
Explicó que ese nuevo proceso se refiere a las gestiones “por justicia” que hace en Estados Unidos su hijo y diputado Eduardo Bolsonaro, quien está en ese país desde marzo y se ufana de haber influido en la decisión del presidente Donald Trump de aplicar aranceles del 50% a Brasil a partir del 1 de agosto próximo.
Las medidas cautelares dictadas este viernes imponen el uso de la tobillera electrónica; no salir de casa entre las 19:00 y las 7:00; no utilizar redes sociales; así como le prohíben contactar a embajadores y diplomáticos extranjeros, acercarse a las embajadas y hablar con otros de los procesados.
“Mi hijo está en Estados Unidos luchando por la democracia y la libertad”, aseguró Bolsonaro, quien apuntó que “todo el mundo está con aranceles” aplicados por Trump, quien le ha expresado apoyo de forma explícita y justificado en parte las sanciones a Brasil en la supuesta “persecución” al ex mandatario.
Según Bolsonaro, “Estados Unidos es un país que proyecta libertad y no haría nada contra la democracia en Brasil”.
También admitió que ha “sugerido” que podría viajar a Estados Unidos, pese a que su pasaporte está retenido por la Justicia, que le ha prohibido salir del país, pero aclaró que solo sería para “negociar” personalmente con Trump la cuestión de los aranceles, debido a su proximidad con el líder republicano.
Bolsonaro insistió en que “todo el proceso” en su contra es “político” y denunció que la Justicia “está sofocando” a la extrema derecha, con la intención de influir en los comicios de 2026, en los que no podrá participar, pues ha sido inhabilitado por abusos de poder en los que incurrió en la campaña electoral de 2022.
“Mis abogados necesitan estar al tanto de la investigación. La investigación que dio lugar a las medidas cautelares en mi contra es porque mi hijo Eduardo Bolsonaro está en Estados Unidos. Estoy restringido a Brasilia con una tobillera. Registraron y confiscaron mi casa, llevándose 7 mil reales y aproximadamente 14 mil dólares, todo ello debidamente obtenido allí. Así que, ahora mismo, es una nueva investigación, y yo también estoy involucrado…“, resaltó Bolsonaro.
E insistió: “La investigación del golpe es una investigación política. No hay nada concreto ahí. Y la propia Policía Federal no me situó en Río de Janeiro. La Fiscalía General fue más allá de lo que vio en la investigación, situándome en Río de Janeiro, pero no hay pruebas de nada. Un golpe el domingo, un golpe sin las Fuerzas Armadas, sin armas… Ahora bien, espero que el juicio sea técnico y no político. Además, nunca pensé en irme de Brasil, nunca pensé en ir a una embajada, pero las medidas de precaución se deben a eso. No puedo acercarme a las embajadas, bueno, tengo un límite de tiempo para estar en la calle y, en mi opinión… el objetivo es una humillación suprema. Ese es el objetivo”.
Bolsonaro es acusado de liderar, junto con varios de sus colaboradores, entre ellos antiguos ministros y militares de alto rango, un complot golpista para mantenerse en el poder tras su derrota en las elecciones de 2022, que ganó Lula da Silva.
La Fiscalía lo acusa de cinco delitos, entre ellos golpe de Estado y abolición violenta del Estado democrático de derechos, cuyas penas sumadas pueden llegar a los 40 años de prisión.
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Análisis:
Trump elige un duro rival: por qué Brasil puede enfrentar mejor que otros países la amenaza de aranceles del 50 %
La amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 50 % a Brasil encontró al mandatario Lula da Silva dispuesto a hacerle frente con medidas recíprocas, en una relación comercial en la que, a diferencia de otros casos, es superavitaria para la economía estadounidense.
Es la primera vez en meses que un país amenaza con igualar la afrenta arancelaria de Trump, quien exigió que se detenga el proceso judicial contra el expresidente de derecha Jair Bolsonaro, que enfrenta cargos por un presunto intento de golpe de Estado. Lula afirmó que respondería conforme a la Ley de Reciprocidad Económica, y Brasilia evalúa denunciar la medida ante la Organización Mundial de Comercio, según reportó CNN Brasil.
“El Gobierno de Brasil no puede hacer lo que Trump quiere. Lula no le va a decir qué hacer al Supremo Tribunal Federal y es muy probable que aplique represalias”, analizó el economista y consultor André Perfeito, aunque puso en duda que se concrete la amenaza del mandatario estadounidense. “Sabemos que cambia mucho su forma de pensar. No creo que mantenga su palabra”, añadió en entrevista con CNN.
Superávit para EE.UU.
En 2024, Brasil vendió a EE.UU. principalmente crudo de petróleo, hierro o acero, café y aviones, entre otros productos. “Exportamos muchos bienes industriales, también productos agrícolas. Imaginemos que Brasil no importe más sus productos: tendrá un excedente y la inflación podría llegar a bajar en el país. No es muy seguro cuál sería el impacto general”, analizó Perfeito.
El economista señaló que el mercado estadounidense representa cerca del 12 % de las exportaciones del país, menos de la mitad de las ventas a China. En contraste, más del 80% de las exportaciones de México tienen como destino el vecino del norte, lo que deja otro margen de acción. “Sería duro, pero Brasil puede, no diría pelear, pero sí manejar este problema. Puede ser viable encontrar otros mercados, especialmente para bienes agrícolas”, agregó.
En su mensaje de respuesta en X, el presidente Lula enfatizó que Brasil “es una nación soberana” y “no aceptará ningún tipo de tutela”. Este jueves, dijo en entrevista con RecordTV que priorizará una negociación, pero que si no prospera aplicará un arancel recíproco del 50 %.
Además, reiteró que la carta de Trump tiene datos incorrectos, ya que EE.UU. mantiene un superávit comercial en su relación con Brasil: vende más de lo que compra, en contraste con los otros 21 países que recibieron cartas de Trump esta semana. El presidente suele quejarse de un déficit que, en el caso de Brasil, no ha existido por varios años. En 2024, la diferencia fue de US$ 6.800 millones a favor de EE.UU., según datos de la Oficina del Censo estadounidense.
Un favor para Lula
Perfeito descartó la posibilidad de que el nuevo escenario comercial tenga un costo político para Lula. “Por el contrario, es un bonus. Cuando Trump tomó acciones contra México y Canadá, la popularidad de la presidenta (Claudia Sheinbaum) y del primer ministro (Mark Carney) subieron. Los aranceles impactan en el orgullo nacional”, consideró.
En ese sentido, cree que los empresarios, incluso los que suelen ser opositores a Lula, acudirán a él para que defienda a sus sectores.
Aunque no es lo más común, no es la primera vez que Trump usa argumentos políticos para la aplicación de aranceles. En el caso de México y Canadá, reclamaba mayores medidas de control migratorio y contra el tráfico de drogas.
Sin embargo, hay un límite en el nivel de discreción del presidente y los aranceles podrían ser impugnados en los tribunales, según comentó el senador republicano Mike Rounds. “Hay algunas líneas muy claras en las que el presidente tiene autoridad para tomar decisiones arancelarias. No estoy seguro de que estas se ajusten a ellas, pero el tiempo dirá si se le cuestiona o no”, declaró. “Probablemente tendrá que justificarlos”.
Francisco Sánchez, exsubsecretario de Comercio de Estados Unidos bajo la presidencia de Barack Obama, dijo a CNN que los aranceles pueden tener un impacto significativo para Brasil, aunque señaló que es un país grande con múltiples socios comerciales.
“Este tipo de amenazas puede hacer que Brasil se enfoque en otros países para su comercio internacional. No es que puede deshacerse del comercio que tiene con Estados Unidos, pero puede empezar a mirar otros mercados”, añadió.
Sobre los efectos que tendrían los aranceles, dijo que el costo sería pagado por los ciudadanos estadounidenses que consumen productos que provienen de Brasil.
En ese sentido, Perfeito comentó: “Un tercio del café que importa Estados Unidos es de Brasil. ¿La sociedad estadounidense va a aceptar ese aumento? Queda evidente que no puede dar buenos frutos para ellos”.
BRICS en la mira
Aunque es conocida la afinidad entre Trump y Bolsonaro, Perfeito apuntó a otra posible motivación para la amenaza del presidente estadounidense. “Creo que no fue Brasil a quien penalizó Trump, fueron los BRICS. Acaba de haber un encuentro de líderes en Río de Janeiro. Trump está usando a Brasil como ejemplo” para el grupo de economías emergentes, dijo.
Antes de publicar la carta, Trump había dicho en una reunión de gabinete que planeaba aplicar un arancel del 10 % a los miembros del foro político y económico, formado inicialmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Según explicó, la decisión se debía al deseo de proteger al dólar estadounidense de posibles amenazas a su dominio, ya que en el grupo se planteó en 2023 una posible nueva moneda para los intercambios comerciales, aunque no ha sido un tema central desde entonces. “Los BRICS fueron creados para hacernos daño, fueron creados para degradar nuestro dólar y tomar nuestro dólar, eliminarlo como estándar”, dijo Trump.
Debido a su alianza con dichas economías, “Brasil tiene socios establecidos en todo el mundo y no depende de Estados Unidos”, afirmó Perfeito.
De todas formas, el anuncio sacudió los mercados brasileños y el real retrocedió frente al dólar. El economista comentó: “El mercado, cuando se trata de Donald Trump, sabe que hay volatilidad. Vamos a ver esa volatilidad por un buen tiempo hasta que sea más evidente que Brasil no debe recibir aranceles”.
El caso de Bolsonaro
El reclamo de Trump, lejos de ayudar a Bolsonaro, podría terminar perjudicando a su aliado político. La repercusión en Brasil fue tan negativa que el exmandatario evalúa contactar al presidente de EE.UU. para pedirle que no imponga los aranceles, según informó CNN Brasil.
Bolsonaro, quien en 2023 fue inhabilitado para ejercer cargos públicos por ocho años por difundir información falsa sobre el sistema electoral, será juzgado por cargos relacionados con una presunta conspiración para anular los resultados electorales de 2022, y de ser declarado culpable, podría enfrentar hasta 28 años de prisión.
Para Perfeito, ahora el Supremo Tribunal quedó presionado para condenar a Bolsonaro, ya que cualquier otra decisión podría ser interpretada como una concesión a la presión extranjera.
Con información de Ted Barrett de CNN.
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