
Lancha atacada por las fuerzas estadounidenses en septiembre. Archivo.Imagen: truthsocial.com/@realDonaldTrump
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El secretario de Guerra estadounidense informó que las embarcaciones fueron hundidas en el Pacífico oriental, mientras “transitaban por una ruta conocida del narcotráfico”.
Lancha atacada por las fuerzas estadounidenses en septiembre. Archivo.Imagen: truthsocial.com/@realDonaldTrump
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó este lunes (10.11.2025) que el Ejército hundió dos lanchas en aguas del Pacífico oriental, en dos operaciones en las que murieron seis presuntos “narcoterroristas”.
“Ayer, por orden del presidente (Donald) Trump, se llevaron a cabo dos ataques letales contra dos embarcaciones operadas por Organizaciones Terroristas Designadas”, anunció el funcionario en un mensaje en X junto a un video de los ataques.
De acuerdo con el jefe del Pentágono, los servicios de inteligencia estadounidenses confirmaron que las embarcaciones hundidas estaban “vinculadas al contrabando de narcóticos” y “transportaban estupefacientes” mientras “transitaban por una ruta conocida de narcotráfico en el Pacífico oriental”.
“Ambos ataques se realizaron en aguas internacionales y tres narcoterroristas se encontraban a bordo de cada embarcación. Los seis murieron”, informó Hegseth, quien agregó que no hubo heridos entre las tropas estadounidenses.
Las autoridades estadounidenses, como han hecho en todos los ataques de este tipo, no revelaron la identidad de los fallecidos, ni pruebas de que traficaban drogas.
Campaña lleva 76 muertos
Con estos dos nuevos ataques, ya suman 76 los fallecidos en la controvertida ofensiva antidrogas de Washington en aguas internacionales en el Pacífico y el Caribe, y una veintena el total de embarcaciones destruidas como parte de la campaña que la Administración del presidente Trump lleva a cabo desde septiembre.
En lo que especialistas consideran como su mayor despliegue marítimo desde la primera guerra del golfo Pérsico (1990-1991), EE.UU. mantiene en aguas caribeñas unos ocho buques de guerra -entre ellos seis destructores-, tres buques anfibios y un submarino.
La operación, que ha provocado el rechazo de los Gobiernos de Venezuela y Colombia, a los que Washington acusa de estar implicados en redes de narcotráfico, también incluye el envío del portaaviones nuclear Gerald R. Ford, el mayor y más moderno de la flota estadounidense, ya de camino al Caribe.
“Bajo el mandato del presidente Trump, estamos protegiendo la patria y eliminando a estos terroristas del narcotráfico que pretenden dañar a nuestro país y a su gente”, defendió Hegseth este lunes.
(mn/efe, afp)
¿De las narcolanchas venezolanas a los cárteles mexicanos?
4 de noviembre de 2025
Con un fuerte despliegue militar en el Caribe, Estados Unidos asegura combatir el narcotráfico marítimo frente a las costas de Venezuela. ¿Cuán probable es una operación militar similar contra los cárteles mexicanos?

En una exhibición de poder dirigida a Caracas, el Gobierno de Donald Trump ha intensificado su presencia militar en el Caribe, frente a las costas venezolanas. En las últimas semanas, más de 60 personas han muerto en ataques de las fuerzas norteamericanas contra presuntas narcolanchas.
¿Cuán probable es que este despliegue militar, dirigido supuestamente a combatir a los cárteles de la droga, se extienda a México? Después de todo, Washington designó a varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y no descartó incursiones en el país vecino para combatir a los grupos criminales. Sin embargo, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, rechaza esta opción, insistiendo en el respeto a la soberanía de su país.
Ataques en aguas internacionales
“Existe un riesgo elevado de que la Administración Trump emprenda acciones militares contra los cárteles de la droga mexicanos. Especialmente contra aquellos que operan embarcaciones sin bandera en aguas internacionales y transportan abiertamente cargamentos de droga, bidones de productos químicos o bidones de combustible”, observa Gary Hale, investigador no residente en políticas de drogas y estudios sobre México en el Instituto Baker de la Universidad de Rice, en Houston.
En declaraciones a DW, el experto estadounidense explica que las costas mexicanas son el principal destino de este tipo de narcoembarcaciones, que parten de Sudamérica o Centroamérica. Después, las drogas se suelen transportar por tierra hacia Estados Unidos.
Colaboración militar México-EE. UU.
Respecto a la intervención de las rutas marítimas para el trasiego de drogas, el experto en seguridad David Saucedo destaca la colaboración y coordinación entre las Fuerzas Armadas estadounidenses y la Marina mexicana: “Hay un acuerdo para que las naves norteamericanas puedan abastecerse en puertos mexicanos de combustible, agua potable y víveres”, dice a DW.
Asimismo, las naves de la Marina mexicana estarían listas para intervenir e interceptar cualquier lancha rápida que se le escape a las fuerzas militares de Washington, sostiene el también analista político.
Una cooperación valiosa
Como consecuencia de la presión de Trump, el Gobierno mexicano ya estaría actuando decididamente contra los cárteles mexicanos, basándose en inteligencia estadounidense, señala, por su parte, el experto en narcotráfico Nathan Jones, profesor asociado de estudios de seguridad en la Universidad Estatal Sam Houston.
También en otros ámbitos, como la migración ilegal y el comercio, el Ejecutivo mexicano ha demostrado su disposición a colaborar con Estados Unidos. De ahí que Jones descarte que Washington se arriesgue a perder esa cooperación: “¿Para qué? ¿Para enviar un misil Tomahawk a destruir un laboratorio de fentanilo? No tiene sentido”, comenta, en entrevista con DW.

Además, el experto recuerda que, en agosto pasado, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, extraditó a 26 narcotraficantes a Estados Unidos. “En realidad no fueron extraditados, sino transferidos o expulsados, lo que podría significar que no hay restricciones legales sobre lo que se les puede hacer”, apunta.
Nathan Jones incluso cree posible que, tras bastidores, las autoridades estadounidenses estén solicitando la pena de muerte para estos 26 narcotraficantes como medida de presión para negociar con ellos una rebaja de la pena a cambio de información.
A juicio de Saucedo, otra razón por la que el Pentágono descartaría el uso de su poderío militar en suelo mexicano es por miedo a que sus Fuerzas Armadas se vean infiltradas por el narco: “El Ejército norteamericano no es impermeable a la corrupción”, acota.
Estrategia de seguridad de Sheinbaum
¿Y cuán exitosa ha sido la estrategia de seguridad del Gobierno de Sheinbaum en la lucha contra el crimen organizado? Las cifras oficiales reflejan una disminución de los homicidios, con un promedio de 59,5 casos diarios en septiembre de 2025, frente a 86,9 en el mismo mes de 2024.
Sin embargo, el reciente asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, tan solo dos semanas después del asesinato de Bernardo Braco, líder de los limoneros del estado de Michoacán, cuestiona la eficacia de la estrategia de Sheinbaum, basada en la inteligencia, la investigación y la atención a las causas sociales.
Para el experto en seguridad David Saucedo, el criterio más importante para evaluar el desempeño de Sheinbaum no es la opinión de los mexicanos, sino la del Gobierno estadounidense. “Washington tiene una opinión muy negativa de lo que se hace en México en materia de combate al narcotráfico”, sostiene, y agrega que “las decisiones estratégicas y de largo plazo para México se toman en la Casa Blanca”.
En opinión de Gary Hale, quien dirigió operaciones de la DEA en América Latina, “el asesinato de Carlos Manzo es el último fracaso del enfoque no confrontacional” del Gobierno mexicano contra los cárteles. “Sheinbaum aún tiene tiempo en su mandato presidencial para cambiar el rumbo de sus políticas”, observa.
Finalmente, el experto resume: “Con buques de guerra estadounidenses operando frente a las costas del Pacífico y el Golfo de México, Trump podría obligar a Sheinbaum a rediseñar sus estrategias antidroga, dándole la oportunidad de ajustarse y alinearse con el pensamiento estadounidense, o seguir enfrentándose a sanciones comerciales como aranceles costosos y posibles ataques militares en su propio territorio”.
(ms)
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