
El fotógrafo presenta “Identify: Las barajas de aquel abril”, una propuesta que articula archivo, tecnología y memoria históricaJeury Frías
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Más de seis décadas después de haber documentado con su cámara la Revolución de Abril de 1965, Thimo Pimentel regresa a ese archivo con una nueva mirada. Su exposición “Identify: Las barajas de aquel abril” no se limita a exhibir imágenes: las reorganiza, las interpreta y las proyecta hacia el presente como una herramienta de memoria.
“El valor del momento superaba cualquier criterio técnico”, afirma el fotógrafo sobre aquellas jornadas en las que registró el conflicto. Esa lógica se mantiene en la muestra, donde la imagen no se presenta como pieza estética aislada, sino como documento vivo.
El proyecto adopta un formato poco convencional: un juego de barajas. Cada carta contiene una imagen acompañada de información contextual.
“El interés mío es totalmente didáctico y para motivar el recuerdo y el no olvido de la gesta“, explica. “Es una forma de mantener vivas las imágenes y que quienes no estaban vivos puedan entender lo que pasó”.
Pimentel sitúa el origen del conflicto dentro de una cadena histórica más amplia: “Fue una gesta que empezó entre dominicanos y terminó con la tercera intervención norteamericana. Nos invadieron en 1904, 1916 y 1965″. En ese sentido, su propuesta busca ir más allá de la evocación: pretende fijar memoria.
Uno de los espacios más significativos de la exposición es una vitrina curada por la arquitecta Guadalupe Casasnovas, donde se exhiben objetos personales, documentos y fotografías del autor. “Yo nunca había visto mis imágenes y parte de mi vida organizadas por una curadora”, señala.
Allí se encuentra su diario de la Revolución, junto a imágenes que hoy adquieren nuevas lecturas. “Aquí hay fotos del Hotel Jaragua, de un barco hundido en la ría… son recuerdos muy importantes”, comenta.
También aparecen salvoconductos, materiales de trabajo y evidencia de su relación con la prensa internacional. “Yo vendía fotos a periodistas norteamericanos que estaban en el Hotel Embajador, mientras nosotros estábamos en la calle trabajando”.
Muchas de esas imágenes se dispersaron con el tiempo. “Hay fotos que sé que son mías, pero no puedo autentificarlas porque se vendían y se perdían”, admite.
El recorrido incluye escenas urbanas que hoy resultan irrepetibles. “Hay una foto del cruce de la Máximo Gómez con la Kennedy donde se ve todo vacío… eso ya no existe”, explica. La exposición, en ese sentido, también documenta la transformación del espacio urbano.
El uso de tecnología introduce una nueva dimensión. “Con esta nueva tecnología pudimos transformar las fotos y colorizarlas, darle color a imágenes que eran en blanco y negro”, explica. “También hay un video donde las fotos cobran vida con inteligencia artificial y se mueven. Da una sensación impresionante”.
Sin embargo, aclara el alcance de ese recurso: “La inteligencia artificial solo se utilizó brevemente para un video. No sustituye la historia, la acompaña”.
La selección del material responde a un criterio de equilibrio. “Escogí las imágenes que consideraba más importantes, de todos los bandos”, señala. Incluso los comodines del mazo incluyen figuras relevantes como “el coronel Fernando Domínguez, el general Imbert, el general Wessin y el general Bruce Palmer Jr.”.
Cada imagen está acompañada de información accesible mediante códigos QR y material impreso. “Ahí se explica dónde fue tomada la foto, qué muestra, y la gente puede ver también cómo era la ciudad, la moda, los objetos de la época”, detalla. “Es un aporte didáctico a la cultura dominicana más que un juego”.
El rigor histórico, insiste, es parte central del proyecto. “La curaduría ha hecho un dispositivo donde se pueden ver las imágenes originales. Es un trabajo de investigación“, afirma.
“Aquel abril fue innecesario. Se perdieron muchas vidas. La vía es el diálogo, el consenso”Thimo PimentelExpositor de “Identify: Las barajas de aquel abril”“
En la muestra también emergen recuerdos personales marcados por la crudeza del conflicto. “Había cadáveres que se quedaban días tirados”, recuerda. “Yo conocía el olor de un cadáver en formol, pero esto era diferente… fue algo que me impactó mucho”.
Otro momento que permanece en su memoria ocurrió al intentar mover un cuerpo: “La cabeza se quedó dentro del casco. Tuve que dejarlo ahí”. Ese objeto, que conservó durante años, se perdió con el tiempo.
Entre sus registros más impactantes, destaca uno en el que captó la muerte de un soldado estadounidense en combate. “Es la única foto que conozco de un norteamericano muerto en acción, en el momento”, afirma.
Más allá del contenido, el autor reflexiona sobre el sentido de la fotografía en ese contexto. “Al meterme en la revolución, la fotografía se ensucia“, explica. “Porque vale más el momento que la técnica. Tú quieres mostrar lo que está pasando”.
Esa lógica se traslada a la exposición, donde las imágenes no buscan perfección, sino transmitir una experiencia. “Hay fotos que tienen diálogo“, señala. “Como una donde estoy frente a un soldado que me apunta y yo a él. Yo le digo que hago mi trabajo y él que hace el suyo”
El proceso de revisitar ese archivo ha sido también un ejercicio personal. “Cuando veo estas imágenes colorizadas, me transporto a cuando tenía 24 años“, dice. “Acababa de graduarme de médico y me metí en una guerra… una bala no tiene nombre. Pude haber muerto”.
Una mirada profunda
La exposición, sin embargo, no se limita al pasado. Pimentel establece una lectura crítica del presente: “Hoy vivimos una revolución del desengaño, donde se han perdido valores y se normaliza burlarse de la ley”.
- En ese contexto, el proyecto adquiere una dimensión más amplia. “El propósito final es recordar que la guerra no es la solución”, afirma. “Aquel abril fue innecesario. Se perdieron muchas vidas. La vía es el diálogo, el consenso”.
La iniciativa también abre posibilidades para nuevas generaciones. “Los artistas deben buscar hacer algo diferente, aportar desde lo histórico o lo técnico”, señala. “Con la inteligencia artificial hay muchas herramientas para explorar“.
Sobre el futuro de la muestra, adelanta que podría itinerar. “Se me ha pedido llevarla a Santiago y quizás a Punta Cana”, comenta, con la intención de ampliar su alcance.
Al final, el mensaje que deja es directo: “Trabajo, disciplina y paciencia. Las cosas no son inmediatas. Hay que trabajar todos los días y tener pasión“.Te puede interesar
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En ese cruce entre memoria, tecnología y experiencia personal, “Identify: Las barajas de aquel abril” se consolida como una propuesta que no solo revisita la historia, sino que invita a comprenderla desde nuevas formas de representación.
IDENTIFY: Las Barajas de Aquel Abril
Centro de la Imagen, Ciudad Colonial, República Dominicana
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Exposición | Muestra basada en fotografías de la Revolución de Abril de 1965 tomadas por Thimo Pimentel, presentadas con curaduría de Guadalupe Casasnovas y apoyo de un equipo interdisciplinario. |
| Proyecto Visual | Imágenes históricas colorizadas en estilo vintage y complementadas con recursos de inteligencia artificial que recrean movimiento y contexto visual. |
| Barajas (Naipes) | Juego de cartas basado en las imágenes históricas. Cada carta incluye información didáctica y un folleto explicativo con contexto histórico de la imagen. |
| Libro IDENTIFY | Publicación base del proyecto, galardonada con el Premio Nacional de Literatura (versión historia 2010), que reúne el archivo fotográfico de la Revolución de Abril. |
| Material Complementario | Revistas de época, equipo fotográfico original, memorabilia y documentos históricos utilizados en la cobertura del conflicto. |
| Equipo de Producción | Kutty Reyes (colorización), Edgar Sánchez y Francisco Ruiz (IA), Rafel Mélido Marte Álvarez (material bélico), Miguel de Mena y Cielonaranja (asesoría editorial). |
| Venta | Las barajas y el libro IDENTIFY están disponibles para la venta durante toda la exposición en el Centro de la Imagen. |
| Lugar | Centro de la Imagen, C. Arzobispo Meriño 464, esq. Vicente Celestino Duarte, Ciudad Colonial, República Dominicana. |
Sobre el título de la exposición:
El origen del título de la exposición también parte de una vivencia personal marcada por la tensión de aquellos días. Thimo Pimentel lo recuerda en primera persona:
“Eran las once y media de la noche. Mi hermano Felo Estrella y yo regresábamos de un juego de voleibol en un solar baldío de la calle Canoabo, por la zona donde vive el doctor Balaguer.
Cuando atravesábamos los terrenos donde está hoy la Plaza de la Cultura, íbamos silbando y, de pronto, escuchamos el ruido de manipulación de armas automáticas (AR-15) y un grito en la noche: ´Identify, identify… hands up!´.
Petrificados, muertos de miedo, con las manos en alto, solo atinamos a vocear bien fuerte: ´¡Voleibol, voleibol!´. Tirados en el piso, fuimos registrados de arriba abajo con la punta de las armas que portaban los marines que custodiaban el perímetro de la Embajada norteamericana.
Cuando volvió la calma, nos pusieron de pie y nos interrogaron por unos minutos. Ya logrando recordar el inglés, expliqué por qué estábamos ahí y nos dejaron marchar”.
Décadas después, esa escena sigue viva en su memoria y en su lenguaje cotidiano:
“Todavía conservo el susto. Cuando mi hermano y yo nos encontramos, uno vocea ´identify, identify´ y el otro responde ´voleibol, voleibol´”.
Para Pimentel, la palabra “identify” sintetiza no solo aquel episodio, sino el clima de la época:
“La identificación ideológica era otro punto importante dentro del escenario. O eras de un lado, o eras del otro… o no eras”.
Esa idea se traslada directamente al concepto de la muestra, donde el espectador también se convierte en parte activa:
“El sujeto observador y el sujeto observado pueden ser el mismo al ver la exposición. Algunos se identificarán en la fotografía, reconocerán conocidos, calles, edificios o lugares que ya no existen, arrastrados por el progreso. Otros dirán: ´yo estaba un poquito más allá´, ´yo estaba más arriba´. La verdad es que muchos estábamos cerca, por una u otra razón”.
La imagen elegida para la invitación —captada por el fotógrafo Juan Luis Duquela Barón— refuerza ese concepto: un instante de tensión en el que un soldado norteamericano impide tomar fotografías y exige identificación.
“En ella se aprecia la inconformidad y la rebeldía ante la imposibilidad de tomar imágenes por la prohibición de un soldado que pide al fotógrafo que se identifique. ´Identify, identify´ es el título de esta exposición”, concluye Pimentel.
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