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Pie de foto,El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a España, liderada por Pedro Sánchez, de ser “un aliado terrible”.
- Autor,Leire Ventas
- Título del autor,Corresponsal de BBC News Mundo en Los Ángeles
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que ha ordenado romper “todo el comercio con España” después de que el gobierno de ese país anunciara que no permitirá que Washington use las bases militares que tiene en su territorio para la ofensiva contra Irán.
“España ha sido terrible, así que vamos a cortar todo comercio con ellos. No queremos tener nada que ver con ellos”, señaló desde la Casa Blanca, donde se reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz.
Refiriéndose a los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán de los últimos días, el mandatario acusó a España de “no haber cooperado, al igual que Reino Unido”.
En una declaración facilitada a los medios españoles, el gobierno español ha respondido que si Washington quiere cambiar su relación comercial con España, “deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EE.UU.”.
El Ejecutivo de Sánchez ha defendido que España es “un miembro clave de la OTAN” y que cumple con sus compromisos y contribuye “de forma destacada” a la defensa del territorio europeo.
“También es una potencia exportadora de la UE y un socio comercial fiable para 195 países del mundo, entre ellos EE.UU., con quien mantenemos una relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa”, agregó.
Asimismo, se espera que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, comparezca este miércoles para ahondar en la cuestión.
Por su parte, el portavoz de Comercio de la Unión Europea, Olof Gill, ha señalado que esperan que Washington cumpla con los compromisos alcanzados en materia de comercio entre ambos bloques.
Además, ha asegurado que la Comisión Europea “siempre garantizará la plena protección de los intereses de la UE”.
“Acciones unilaterales”

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El Ejecutivo español dejó claro que no contribuirá a la ofensiva en Irán, un conflicto que ha descrito como “un despropósito de consecuencias impredecibles” sin la aprobación del Congreso de EE.UU. y sin aval de Naciones Unidas.
Por ello, el presidente Sánchez, respaldado por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y la de Defensa, Margarita Robles, ordenó no autorizar el uso de las bases estadounidenses en España de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) para las operaciones contra Irán.
La decisión llevó a que el Pentágono retirara este lunes una docena de aviones cisterna KC-135 desplegados ambas bases para suministrar combustible en el aire a sus cazabombarderos, según confirmó la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Tras asegurar “rotundamente” que España no ha dado ningún tipo de asistencia para la ofensiva contra Irán, Robles explicó que el convenio de cooperación con EE.UU. en el que se enmarca la presencia de tropas estadounidenses en España, “debe operar en el marco de la legalidad internacional” y en este momento lo que se están produciendo son “acciones unilaterales, sin respaldo de una organización multilateral”.
Como consecuencia, “las bases no van a prestar apoyo más que si fuera necesario desde el punto de vista humanitario. Hasta que no haya una resolución, el tratado no es de aplicación”, insistió.
España ha sido el país de la UE que ha mostrado la posición más dura en contra de la ofensiva EE.UU. e Israel en Irán, algo que Sánchez remarcó no es incompatible con “estar contra un régimen odioso como es el régimen iraní”.
Así, el gobierno de Sánchez ha llamado a consultas al embajador iraní en España para trasladarle la “condena a todos los ataques que están realizando a prácticamente todos los países de Oriente Medio”, una medida que no ha tomado con los representantes de EE.UU. e Israel.
El pasado domingo, cuando ya habían comenzado los ataques en Irán, Sánchez dijo: “Venimos advirtiendo de las consecuencias del peligroso precedente de recurrir sistemáticamente a la fuerza más allá y fuera de la legalidad internacional (…). Denunciando el atropello de los derechos humanos como en Gaza, Cisjordania… La vulneración que se hizo al derecho internacional en Venezuela…”.
“En definitiva, nos estamos precipitando de manera muy peligrosa hacia un mundo cada vez más inestable, más inseguro, más belicoso y, por tanto, más injusto para el común de los mortales”, prosiguió.
Alemania, Reino Unido y Francia
Ante la decisión de España, Trump subrayó que “algunas de las naciones europeas han sido de mucha ayuda”, haciendo alusión a Alemania, “y otras no lo han sido en absoluto”.
Sentado junto a Trump, el canciller alemán se mostró partidario de que España eleve hasta “el 3% o el 3,5%” de su PIB el gasto militar, una demanda en la que el mandatario lleva meses insistiendo y que volvió a remarcar en enero en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.
Hasta ahora, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, se ha negado a elevar el gasto militar de España a esa cifra.
Merz volvió a señalar que España es el “único país” de la OTAN que no ha aceptado esta subida: “Tenemos que convencerlos porque todos tenemos que contribuir a la seguridad común”.
El de España no es el único gobierno que Trump ha criticado en el contexto de la ofensiva contra Irán.
También señaló que está “particularmente descontento” con uno de los aliados históricos de EE.UU., Reino Unido.
“Es muy triste ver que la relación obviamente ya no es la que era (…). Nunca creí que vería esto de Reino Unido”, insistió Trump durante unas declaraciones ofrecidas a The Sun, en referencia a la postura mostrada por el primer ministro Keir Starmer ante el conflicto.
En un difícil equilibrio, Starmer se negó a sumarse a los ataques lanzados por EE.UU. e Israel el sábado -según reveló este lunes ante la Cámara de los Comunes-, pero al día siguiente anunció que permitía a la aviación estadounidense usar las bases británicas en o cerca de Medio Oriente “con propósitos defensivos”.

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Trump dijo que entiende que Starmer “tiene sus propios problemas”, pero añadió que sus decisiones le están costando su vínculo antes privilegiado con EE.UU.
“Era la relación más sólida de todas. Y ahora tenemos relaciones muy estrechas con otros países de Europa”, apuntó.
A lo que agregó: “Ya no va a importar, pero (Starmer) debería haber ayudado. Francia ha estado fantástica, todos lo han estado, pero Reino Unido ha sido tan diferente a los demás”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha dicho que su país no aprueba la acción militar de EE.UU. e Israel contra Irán, que, según él, no está respaldada por el derecho internacional.
Sin embargo, en un discurso televisado este martes, argumentó que el principal responsable de la guerra es el propio Irán, citando factores como su programa nuclear y el de misiles balísticos, la “financiación de grupos terroristas” y su “declarado deseo de destruir Israel”.
Asimismo, el mandatario prometió defender los intereses y ciudadanos franceses en la región, y apoyar a los aliados allí.
Macron también explicó que estaba desplegando el único portaaviones de Francia (el Charles de Gaulle) en el Mediterráneo oriental.
Y advirtió a Israel que desista de emprender una ofensiva terrestre en el Líbano, lo que describió como “una escalada peligrosa y un error estratégico”.
EE.UU. e Israel empezaron a bombardear Irán el sábado y mataron a su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Irán ha respondido con una ola de ataques en la región.
Por qué el gobierno de Sánchez se negó a que EE.UU. use sus bases en España para atacar a Irán

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El último impasse en las relaciones entre España y Estados Unidos va más allá de palabras.
El gobierno del presidente Pedro Sánchez se negó a permitir que EE.UU. use las bases militares que tiene en el país mediterráneo para atacar a Irán.
Y la respuesta del mandatario estadounidense, Donald Trump, llegó este martes, cuando anunció que su país suspendería todo comercio con España.
“España ha sido terrible”, declaró. “Vamos a suspender todo comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”, añadió.
EE.UU. cuenta con dos bases en territorio español: la base aérea de Morón de la Frontera y la naval de Rota, ambas en Andalucía, en el sur del país, donde hay unos 8.000 efectivos.
El motivo que alegó el gobierno de España para que EE.UU. no use esas dos bases para su ofensiva en Irán es que esta no tiene cabida en el convenio que rige la cooperación entre los dos países.
“No se usan y no se usarán las bases para nada que no esté dentro del convenio (de Cooperación para la Defensa) y para nada que no tenga encaje en la Carta de Naciones Unidas”, dijo este lunes el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares.
A su vez, la ministra de Defensa, Margarita Robles, remarcó que este tipo de “actuaciones” requieren “amparo internacional”, y que la ofensiva contra Irán carece de “ese marco de legalidad internacional” porque EE.UU. e Israel “están actuando unilateralmente, sin apoyo de una resolución internacional”.
A su vez, Sánchez dijo este domingo que los “dos países atacaron a Irán unilateralmente sin contar con la comunidad internacional”.
Así, este lunes se supo que EE.UU. había trasladado una decena de aviones de reabastecimiento en vuelo KC-135 Stratotanker desde las bases de Morón y Rota a otras instalaciones militares en Europa.
Los KC-135 imprescindibles para sostener operaciones aéreas a larga distancia y su función consiste en reabastacer de combustible en vuelo a cazas y bombarderos.
Tras conocerse las declaraciones de este martes de Trump, el gobierno español dijo que si Washington quiere cambiar su relación comercial con España, “deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EE.UU.”.
El Ejecutivo de Sánchez defendió que España es “un miembro clave de la OTAN” y que cumple con sus compromisos y contribuye “de forma destacada” a la defensa del territorio europeo.
“También es una potencia exportadora de la UE y un socio comercial fiable para 195 países del mundo, entre ellos EE.UU., con quien mantenemos una relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa”, agregó.
Los motivos legales

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Las bases militares de Estados Unidos en España tienen un papel clave por su posición estratégica, en el sur de la península ibérica.
La de Morón, en Sevilla, es una base aérea, y la naval de Rota es una instalación conjunta donde la armada estadounidense opera junto a la OTAN y a las fuerzas españolas
El origen de estas bases está en un acuerdo entre ambos países conocido como los Pactos de Madrid, que se firmaron en 1953 entre el entonces presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower y el dictador Francisco Franco.
Desde entonces, se han ido renovado los convenios.
Es precisamente el Convenio Bilateral de Cooperación para la Defensa de 1988 el que exige la autorización de España para que EE.UU. pueda usar las bases en determinadas operaciones.
Sucede también en misiones de tránsito y reabastecimiento de aeronaves: los vuelos deben encajar en los fines del convenio y contar con la autorización española correspondiente.

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“Fuera de la legalidad internacional”
Sánchez calificó la intervención militar de EE.UU. e Israel en Irán de “injustificada, peligrosa y fuera de la legalidad internacional”, no sin remarcar que esto no es incompatible con “estar contra un régimen odioso como es el régimen iraní”.
Ana Salazar, politóloga y presidenta de la Asociación de Comunicación Política de España (ACOP) explica que, en este sentido, esto “se trata de la interpretación jurídica que hace el Estado español, considerando que una operación militar que no cuenta con el respaldo explícito del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que no se inscribe claramente en un marco defensivo compartido, requiere una autorización expresa que, en este caso, no se ha concedido.”
Según Salazar, en el caso de los convenios bilaterales, cada país de la Unión Europea (UE) tiene condiciones jurídicas y políticas propias, “y de ahí que estemos viendo respuestas distintas”.
“No es una fractura europea, sino la consecuencia de arquitecturas legales diferentes”.
España ha sido el país de la UE que ha mostrado la posición más dura en contra de la ofensiva EE.UU. e Israel en Irán.
Aun así, el gobierno de Sánchez ha llamado a consultas al embajador iraní en España para trasladarle la “condena a todos los ataques que están realizando a prácticamente todos los países de Oriente Medio”, una medida que no ha tomado con los representantes de EE.UU. e Israel.
En clave de política
Más allá de las cuestiones legales, algunos analistas creen que detrás de la posición del gobierno español hay otros motivos
“El primero es porque puede hacerlo. No es un motivo menor”, explica Javier Martín Merchán, profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia de Comillas (España).
Martín también señala cuestiones de política interna. “Ni al gobierno ni a sus socios parlamentarios les interesa tener una actitud de connivencia con la Administración Trump. Y, a la vez, la sociedad en española en general suele ser adversa a cualquier tipo de decisión que implique la participación directa o indirecta en conflictos bélicos, y eso es algo relativamente transversal a las ideologías”.

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Este no es el primer desencuentro entre Sánchez y Trump desde que el republicano regresara a la Casa Blanca el año pasado.
En junio, el presidente estadounidense amenazó con represalias comerciales contra España por negarse el gobierno de Sánchez a aumentar su gasto en defensa hasta el 5% de su Producto Interior Bruto (PIB), como habían hecho el resto de los países de la OTAN.
El pasado domingo, cuando ya habían comenzado los ataques en Irán, Sánchez dijo: “Venimos advirtiendo de las consecuencias del peligroso precedente de recurrir sistemáticamente a la fuerza más allá y fuera de la legalidad internacional (…). Denunciando el atropello de los derechos humanos como en Gaza, Cisjordania… La vulneración que se hizo al derecho internacional en Venezuela…”.
“En definitiva, nos estamos precipitando de manera muy peligrosa hacia un mundo cada vez más inestable, más inseguro, más belicoso y, por tanto, más injusto para el común de los mortales”, prosiguió.
A pesar de esto, Salazar opina que “en el plano interno, hasta ahora la política internacional le ha funcionado bastante bien (a Sánchez) tanto en el espacio parlamentario como en su espacio electoral”.
Por otro lado, la politóloga cree que el ámbito internacional le ha servido a Sánchez a menudo como “espacio de oportunidad que le permite activar su perfil multilateralista, mostrarse como actor relevante en Bruselas y reforzar una imagen de autonomía”.
Por su parte, Martín Merchán cree que en un contexto donde “hay un reordenamiento de la hegemonía estadounidense y las relaciones internacionales son más diversas, España puede desmarcarse un poco de Estados Unidos sin que esto le suponga una desvinculación total de la Alianza Atlántica”.
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