Santiago.-Dos mujeres las asesinaron a tiros en hechos por separados registrados en comunidades de Santiago, un recluso muerto durante una riña y una niña y un hombre ahogados y al caer de un tercer piso.
En el caso de Jennifer Rodríguez, de 41 años de edad, madre de tres hijos murió mientras se encontraba junto a su esposo Jonathan González y un agente policial en el negocio conocido como Plaza Gómez Díaz de, de la avenida Hispanoamericana, perteneciente al municipio de Puñal.
Ramón Rodríguez, padre de la víctima, pidió investigar a la pareja sentimental de su hija y al agente que los acompañaba. Descarta que el móvil fuera el robo, debido que portaba la prensa era su esposo.
En tanto que Claritza Rodríguez, falleció y su pareja Robert Martínez Rodríguez permanece interno en el hospital José María Cabral y Báez. Ambos, heridos en un tiroteo en el municipio de Villa Bisonó (Navarrete), en Santiago.
De acuerdo con familiares, el ataque podría estar vinculado a una venganza por un conflicto de hace más de año.
El interno José Miguel Reyes Carrasco, de 31 años de edad, lo encontraron muerto en el área de ducha de hombres con heridas en la cabeza y en el área de las piernas en el centro penitenciario de Mao, Valverde. El interno cumplía una condena de 10 años por violación sexual.
En tanto que la estudiante Stephora Anne-Mircie Joseph de 11 años, murió mientras se bañaba en una piscina en una excursión para estudiantes sobresalientes del Instituto Integral Leonado Da Vinci en Santiago.
Un hombre falleció luego de caer desde el tercer piso de un edificio y chocar con cables del tendido eléctrico, en un hecho ocurrido en la calle 3 del distrito municipal Santiago Oeste.
La víctima, identificada como Víctor Manuel José Toribio, de 63 años, realizaba trabajos de pintura en la edificación cuando perdió el equilibrio y cayó al vacío.
Su esposa, Amiris González, visiblemente afectada, narró que todo ocurrió en cuestión de segundos y que, a pesar del esfuerzo del personal de salud, su esposo no logró sobrevivir a las graves heridas.
Hallan niña de dos meses putrefacta en interior de una casa en Higüey
HIGÜEY.- El aire pesado y quieto de Villa Juana, en el distrito municipal La Otra Banda, en Higüey se rompió este sábado, no con un grito, sino con un hedor que nadie pudo ignorar ni soportar.
Un olor a muerte y abandono que se filtraba a través de las rendijas de una humilde vivienda, sembrando una terrible sospecha en el corazón de los vecinos.
Lo que descubrieron al alertar a las autoridades ha sumido a toda la comunidad de Higüey en un misterio tan escalofriante como el mutismo que ahora guardan las autoridades.
En el interior de aquel encierro, se halló la escena de una tragedia doble, sobre el piso, al lado de una cama, yacía el pequeño cuerpo de una infante de tan solo dos meses, ya en avanzado estado de descomposición.
El asombro se hizo horror al percatarse del estado de putrefacción, testimonio mudo de los días que la criatura había permanecido allí.
La hipótesis preliminar, dolorosa y punzante, apunta a que la pequeña pudo haber fallecido por inanición, que se estableció que diró más de una semana en encierro forzado.
Pero la tragedia tenía un sobreviviente, un pequeño de dos años, hermanito de la bebé, quien lo encontraron con graves signos de deshidratación.
Su vida pendía de un hilo frágil, y lo trasladaron a urgencia a un centro de salud para intentar rescatarlo de las garras del abandono.
Los pequeños los dejaron a su suerte por su madre, identificada solo como Sofía, de nacionalidad haitiana, quien supuestamente estaba separada del padre, Ricardo Pallen, de 22 años.
La madre la han localizado
Nadie ha podido determinar qué pudo haber llevado a una madre a sellar la puerta de su hogar con sus hijos dentro y dejar que una muriera y la otra esperaba la muerte.
Esta pregunta, que clama por una respuesta, abre la puerta a una serie de especulaciones que sobrevuelan el caso, rumorandose con insistencia en la comunidad que los padres de los niños los apresaron previamente para fines de deportación por su estatus migratorio irregular.
Si esto fuera cierto, la cronología de los hechos daría un vuelco espeluznante, pues un arresto de ese tipo que dejó a dos infantes encerrados y solos, con consecuencias fatales.
El cadáver de la bebé lo remitieron al Instituto de Ciencias Forenses (INACIF) para los procedimientos de rigor que determinen la causa exacta de la muerte, un dato que no pudo establecerse de manera preliminar.
La Policía Nacional, por su parte, ha informado que está «profundizando las investigaciones» para esclarecer las circunstancias.
Sin embargo, en este punto crucial del hecho, el silencio es ensordecedor, convirtiéndose en la principal fuente de preocupación y desasosiego para los residentes de La Otra Banda es la falta de información oficial.
No se ha establecido si los padres, o la madre Sofía, están detenidos.
No se sabe si sencillamente no han aparecido
Este misterio y mutismo de las autoridades mantiene a la comunidad en vilo y agrava la percepción de abandono institucional.
El caso, además, se inscribe en un patrón lamentablemente común en la provincia La Altagracia, una zona que experimenta un aumento constante de la población haitiana y donde, con cierta regularidad, se registran hechos similares, poniendo en evidencia las vulnerabilidades sociales y migratorias que convergen en tragedias como la de Villa Juana.
El único consuelo, por ahora, es la esperanza de vida para el hermanito de dos años, mientras el cuerpo de la bebé aguarda en el INACIF, y la comunidad espera que la luz de la verdad logre penetrar el silencio oficial que rodea este horror.
Migración rechaza acusaciones de negligencia en muerte de recién nacido en Haina
Migración rechaza acusaciones de negligencia en muerte de recién nacido en HainaLa Dirección General de Migración (DGM) informó que el fallecimiento del niño recién nacido en el Centro de Procesamiento Migratorio de Haina no ocurrió por falta de atenciones médicas, ya que la institución cuenta con un servicio compuesto por médicos, psicólogos clínicos y personal de salud capacitado que opera los dispensarios ubicados en su sede central y en Haina, disponibles las 24 horas del día para atender cualquier caso que pueda presentarse.
Estos equipos cuentan con el apoyo de la Dirección Médica de la DGM y tienen como misión evaluar las condiciones de salud de todas las personas que ingresan a los centros de procesamiento. Los retenidos solo permanecen por más de 24 horas cuando presentan circunstancias complejas que ameritan procesos de investigación, depuración o la colaboración de sus países de origen.
El personal médico también tiene a su cargo el registro y verificación inicial de cada persona retenida para identificar y priorizar posibles urgencias o casos vulnerables. Además, ofrecen consultas médicas, evaluaciones clínicas completas, tratamiento a afecciones respiratorias y gastrointestinales, control de enfermedades crónicas, prescripción y entrega de medicamentos, así como atención de urgencias menores como curación de heridas, manejo de fiebre, dolor agudo, alergias y deshidratación.
Condición migratoria irregular
La institución explicó que la joven Melisa Jean Baptiste, tras dar a luz en el Hospital Nuestra Señora de Regla, en la provincia Peravia, fue dada de alta y entregada al personal de Migración asignado a esa demarcación debido a que se encontraba en el país en condición migratoria irregular.
Durante la entrevista inicial con el personal actuante, la joven informó que el padre del bebé es dominicano, razón por la cual lo trasladaron al Centro de Procesamiento Migratorio de Haina para validar dicha información y, de confirmarse, proceder con el protocolo correspondiente para garantizar la reunificación familiar.
Ella llegó al Centro de Procesamiento de Haina a las 13:45 del pasado jueves 13 de noviembre, acompañada de su bebé. Ambos los evaluaron a su llegada, encontrándose en buen estado general de salud, sin signos de alarma. Aproximadamente a las 3:00 a. m. del viernes 14 de noviembre, ella se levantó de su cama, alertó al personal de vigilancia y explicó que, después de amamantar al recién nacido, este se tornó inquieto, presentando episodio de hipo, dificultad respiratoria, hipotonía y posterior ausencia de respiración.
La agente de la DGM asignada al área de maternidad la asistió de inmediato y trasladó al bebé al dispensario médico. Al llegar, el niño no presentaba signos vitales, por lo que se iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar básica y se procedió a su traslado en una unidad del 9-1-1 hacia el hospital Juan Pablo Pina.
Ambulancia realizó reanimación
El equipo de la ambulancia continuó las maniobras avanzadas de reanimación, logrando reportar una saturación de 69% y una frecuencia cardíaca aproximada de 50 lpm; sin embargo, no fue posible restablecer sus funciones vitales.
La DGM informó que, tras el lamentable suceso, la joven comenzó a mostrar síntomas compatibles con depresión posparto, como llanto frecuente, estado de ánimo decaído, expresiones de desesperanza, sensación de culpa y elevación de la tensión arterial.
El equipo médico de la institución clasificó su condición emocional como “riesgo de depresión posparto” y recomendó evaluación psicológica, acompañamiento emocional continuo y observación clínica cercana, por lo que actualmente permanece ingresada en el hospital Juan Pablo Pina.
El personal de la DGM también recibió al presunto padre del bebé, quien lo citaron para verificar la información ofrecida por la joven y a quien se le brindaron todos los detalles del caso. Asimismo, la situación se notificó a la Embajada de Haití, cuyos representantes acudieron a la institución y visualizaron los videos de seguridad que muestran lo sucedido.
La Dirección General de Migración reiteró su compromiso de actuar con transparencia, enfocada en una gestión segura y ordenada de los procesos migratorios, respetando las normas nacionales e internacionales que protegen los derechos de las personas, especialmente aquellas en condiciones de vulnerabilidad como menores de edad, embarazadas y mujeres en posparto.
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Hallan niña de dos meses putrefacta en interior de una casa en Higüey