Gobierno de Trump cita a declarar a periodistas del NYT que informaron preocupaciones de seguridad del nuevo Air Force One/ Análisis CNN: Trump y sus imitadores en América Latina parecen haber puesto la mira en la libertad de prensa
Por Karina Tsui, Kaitlan Collins, Brian Stelter y Kevin Liptak, CNN
11 de julio de 2026
CNN —
Cuatro periodistas del New York Times que informaron sobre preocupaciones de seguridad en torno a un avión regalado por Qatar que serviría como el nuevo Air Force One fueron citados por el Departamento de Justicia, informó el medio de comunicación este sábado.
Los periodistas —Julian E. Barnes, Eric Lipton, Tyler Pager y Eric Schmitt— fueron citados a testificar ante un gran jurado federal en Manhattan la próxima semana, según el Times, que señaló que agentes federales entregaron algunas de las citaciones en los domicilios de los reporteros.

The New York Times dijo en su informe que impugnará la orden judicial, la cual es altamente inusual y representa una amenaza directa para la capacidad de los medios de comunicación para recopilar información en interés público.
Las citaciones sugieren que el Gobierno de Trump está tratando de averiguar quién filtró la información al Times, antes de que la organización informara el pasado miércoles, que el presidente Donald Trump partió de Turquía esta semana en el viejo Air Force One debido a preocupaciones de seguridad del Servicio Secreto.
Las órdenes para que los periodistas testificaran se produjeron después de que el director del FBI, Kash Patel, se reuniera con funcionarios de la Casa Blanca el viernes para discutir la investigación de la agencia sobre las filtraciones de problemas de seguridad relacionados con el nuevo avión, según informaron a CNN fuentes familiarizadas con el asunto.
Patel también tuvo una conversación telefónica el viernes con el presidente Donald Trump sobre la investigación, según una fuente.
CNN vio a Patel salir del recinto de la Casa Blanca alrededor de las 6:44, hora de Miami, tras la reunión, cuyo contenido no se había dado a conocer anteriormente.
Fuentes informaron a CNN que Trump está furioso ante los informes de preocupaciones de seguridad sobre el regalo de US$ 400 millones de Qatar, y se sintió avergonzado y enojado en los últimos días cuando se hizo público que el avión no estaba suficientemente equipado para volar directamente desde Turquía de regreso a casa.
Trump ha pedido repetidamente investigaciones federales sobre las filtraciones a los medios de comunicación. A principios de este año, The Washington Post y The Wall Street Journal libraron una batalla legal secreta para evitar que el Gobierno de EE.UU. citara a varios reporteros en relación con investigaciones sobre filtraciones de seguridad nacional.
Ahora, The New York Times se encuentra en una situación similar. El principal abogado de la organización en la redacción de noticias, David McCraw, condenó las citaciones en un comunicado publicado la mañana de este sábado.
“La aparición de agentes federales de cumplimiento de la ley en la puerta de los reporteros de noticias debería estremecer la conciencia de cualquier estadounidense que crea en la Constitución y en la libertad de prensa que protege”, dijo McCraw.
“Este acto descarado no debería ser visto como más que un intento de evitar que el público sepa lo que está sucediendo en su país al intimidar a los periodistas para que no hagan su trabajo”, agregó.
CNN se ha puesto en contacto con la Casa Blanca y la Oficina del Fiscal de EE.UU. en Manhattan para obtener comentarios.
Este sábado, un portavoz del Departamento de Justicia declaró a CNN que los periodistas de NYT no son el objetivo de la investigación.
“Todas las administraciones han abordado el delito de filtrar información de seguridad nacional”, afirmó el portavoz. “En la medida en que debamos investigar violaciones de la seguridad nacional, eso es algo que continuaremos haciendo. Para que quede claro, los periodistas no son el objetivo, sino quienes filtran información clasificada”.
Las preocupaciones sobre el nuevo jet dominaron la conversación en Washington esta semana cuando Trump anunció abruptamente que estaba enviando el nuevo avión por delante a la Base Aérea de Mildenhall en Inglaterra justo antes de partir de Turquía. Trump dijo en redes sociales que el cambio de aviones se hizo simplemente para dar a los miembros del servicio estadounidense estacionados en la base “una oportunidad de ver el avión”.
“Todo el mundo está muy emocionado, y pensamos que deberían ser los primeros”, escribió.
Pero CNN informó el jueves que el personal de seguridad se sentía más cómodo con el presidente a bordo del antiguo Air Force One, que fue construido desde cero con la seguridad presidencial en mente, en lugar del avión que recientemente fue modificado después de ser donado por Qatar.
Trump luego cambió de avión en una base aérea segura de EE.UU. en Inglaterra. Restó importancia a la idea de que la seguridad fue la razón del cambio, aunque fuentes han dicho a CNN y a otros medios de comunicación que sí lo fue.
“No hubo una preocupación de seguridad, excepto que lo enviamos un poco temprano, misma línea de vuelta. Lo enviamos un poco temprano, para que pudieran verlo”, dijo.
Cuando se le preguntó por qué a los reporteros a bordo del avión se les dijo que bajaran sus persianas en el ascenso desde Ankara, Trump admitió que las preocupaciones de seguridad relacionadas con Irán podrían ser un factor.
“Estas personas están enfermas, así que podría ver algo así”, dijo, agregando que no estaba al tanto de la directiva a los miembros de la prensa.
Grupos de defensa de los periodistas calificaron las citaciones como un ataque al derecho del público a conocer las operaciones gubernamentales.
“Al final, la libertad de prensa se trata de los derechos del público para enterarse de cómo se manejan su comunidad y su país y para tomar decisiones informadas basadas en informes independientes”, dijo Stephen J. Adler, presidente del Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa, en un comunicado.
“Cuando se aplasta el derecho del público a saber, como está tratando de hacer la administración Trump con sus citaciones contra The New York Times, todos sufrimos un daño irreparable, al igual que la libertad en la que se basa esta nación”, dijo.
Seth Stern, director de defensa de la Freedom of the Press Foundation, señaló que las informaciones sobre el cambio de avión demuestran “exactamente por qué debemos proteger a los periodistas y a los denunciantes de irregularidades: sin ellos, nunca sabríamos de este tipo de despilfarro e incompetencia”.
Respecto a las citaciones, Stern dijo: “Hemos dicho desde hace tiempo que cuando el gobierno afirma que necesita investigar a los periodistas para proteger la seguridad nacional, lo que realmente quiere decir es que quiere proteger su propia reputación. Este es un ejemplo claro de ello”.
El Times informó que un alto funcionario del FBI se puso en contacto con el medio para solicitar que no se publicara la historia del miércoles debido a un problema de seguridad nacional, pero el funcionario se negó a decir cuál era el problema. Según el Times, las citaciones emitidas el viernes también carecen de detalles, ya que se ha pedido a los periodistas que testifiquen “en relación con una presunta violación de la ley penal”.
El medio dijo que las citaciones fueron emitidas por el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, quien fue designado por Trump el mes pasado para ser el próximo director de inteligencia nacional.
Nota del editor: esta historia ha sido actualizada para reflejar que Jay Clayton fue designado para ser el próximo director de inteligencia nacional.
Con información de Kristen Holmes y Evan Perez, de CNN.
Análisis CNN: Trump y sus imitadores en América Latina parecen haber puesto la mira en la libertad de prensa
Análisis por Juan Carlos López, CNN en Español
15 de mayo de 2026

WASHINGTON, DC – OCTOBER 15: U.S. President Donald Trump looks on during a press conference in the Oval Office of the White House on October 15, 2025 in Washington, DC. Trump and Federal Bureau of Investigation Director Kash Patel provided an update on the Trump administration’s progress in reducing violent crime. (Photo by Kevin Dietsch/Getty Images) Kevin Dietsch/Getty Images North America/Getty ImagesCNN Español —
Ronald Reagan, el cuadragésimo presidente de Estados Unidos, solía citar una frase de John Withrop, el primer gobernador de Massachusetts, quien inmigró desde Inglaterra en 1630 buscando libertad religiosa. Winthrop se imaginaba lo que llegaría a ser Estados Unidos como una “ciudad brillante sobre una colina”, un punto referencia para el resto el mundo. En su discurso de despedida en enero de 1989, Reagan, quien terminaba ocho tumultuosos años en la presidencia, dijo que su país “sigue siendo un faro, sigue siendo un imán para todos los que deben tener libertad, para todos los peregrinos de todos los lugares perdidos que atraviesan la oscuridad, para llegar a casa”.
Treinta y siete años después el mensaje es diferente. La política oficial ya no es la de recibir a quienes buscan refugio y el tono es distinto, en medio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Donald Trump, el cuadragésimo séptimo presidente, se inspira en él mismo para expresar su visión de lo que cree es Estados Unidos. El 12 de mayo, en su red social publicó: “Cuando las noticias falsas dicen que al enemigo iraní le va bien, militarmente, contra nosotros, es una TRAICIÓN virtual, y una afirmación absurda y falsa. Están auxiliando y son cómplices del enemigo”. No es un secreto que Trump considera que la prensa solo debe reportar la versión de los hechos que lo validan.
Demanda tras demanda
Hace poco un juez federal desestimó una demanda por US$ 10.000 millones presentada por Trump contra el Wall Street Journal, diario propiedad del magnate Rupert Murdoch, afín al mandatario, por publicar una carta de cumpleaños enviada al fallecido pedófilo convicto Jeffrey Epstein y atribuida a Trump, en momentos en aún eran amigos en 2003, con el dibujo de los senos de una mujer y la firma “Donald” en lugar de vello púbico, con un mensaje que decía: “Feliz cumpleaños – y que cada día sea otro secreto maravilloso”.

El presidente de Argentina, Javier Milei, en la Cámara de Diputados de Argentina el 29 de abril de 2026. Matías Martín Campaya/EFE/EFE
El juez determinó que Trump no demostró que el diario hubiera actuado con malicia, pero le dio la opción de presentarla de nuevo ajustando su alegato. El caso no ha terminado, pero es uno de muchos presentado por Trump contras los medios, tanto en el sector privado, como desde la presidencia, a título personal o a través de las dependencias oficiales.
Pasillos restringidos
En octubre de 2025 los principales medios acreditados ante el Departamento de Defensa, incluido CNN, entregaron sus credenciales para trabajar desde esa institución ante la imposición de una serie de restricciones por parte de Pete Hegseth, titular de la cartera y expresentador de la cadena de noticias Fox.
Las nuevas reglas incluían firmar un documento comprometiéndose a no obtener ni publicar material no autorizado, aunque no fuera de carácter clasificado, a cambio de no perder acceso al Pentágono, el edificio donde opera el Departamento. Es decir, Hegseth quería limitar a la prensa a reproducir comunicados de prensa de la entidad y además restringir el acceso de los comunicadores dentro del edificio que podían recorrer desde hace décadas.
Si lo hacen en Estados Unidos…
Argentina acaba de vivir algo similar. Javier Milei, quien es visto como un aspirante al “Trump del Río de la Plata”, no se inspira en Reagan o Winthrop, sino en el actual ocupante de la Casa Blanca, con quien comparte una prosa refinada. El 22 de abril publicó en X: “BASURAS REPUGNANTES. Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables. CIAO! (sic)”
Milei se refería a los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno de la cadena TN, quienes fueron denunciados por la Casa Militar, responsable de la seguridad presidencial, de presuntamente usar lentes inteligentes para grabar un informe de manera clandestina en la Casa Rosada, la sede de la presidencia argentina. Geuna respondió con un editorial en el que reconoció que el informe generó interpretaciones confusas y denunció el cierre de la sala de prensa de la presidencia, que duró 11 días y que, como en el Pentágono, ahora cuenta con medidas más restrictivas para los periodistas que trabajan desde el lugar. El diario Clarín reportó este 12 de mayo que la Fiscalía desestimó los cargos.
El ejemplo de Trump en la región
Solo el titular del informe sobre libertad para el 2026 de prensa de la organización no gubernamental Reporteros Sin Fronteras es alarmante: “La libertad de prensa cae al peor nivel de los últimos 25 años”. La sombra de Trump, según el documento, es enorme: “Los fervientes defensores de Donald Trump en América Latina, Javier Milei y Nayib Bukele, reproducen el manual del inquilino de la Casa Blanca contra los medios de comunicación y, como era de esperar, siguen la misma línea en el ránking. Argentina (98; -11) y El Salvador (143; -8) registran un retroceso significativo, debido, entre otros factores, al declive de los indicadores del clima político y social, confirmando el aumento de la hostilidad y de las presiones gubernamentales hacia la prensa”.
Es solo revisar la clasificación del informe para ver el declive. Milei llegó al poder a finales de 2023, ese año Argentina ocupaba el lugar número 40 a nivel mundial y aunque había caído 11 puestos desde el 2022, seguía en el rango de los países con una situación buena, según la organización; de hecho, estaba 5 puestos por encima de Estados Unidos, que ocupaba el número 45. Ahora, en 2026, Argentina cayó al puesto 98 con 52,44 y quedó en la categoría de situación difícil para libertad de prensa, y pasó a estar por debajo de Estados Unidos, que vio una mejoría con respecto a 2025 para quedar en el puesto 64, en situación buena, según RSF.
Si por Estados Unidos llueve, por El Salvador no escampa
El Salvador, bajo el gobierno de Nayib Bukele, otro líder con inclinaciones trumpianas, también ha visto una erosión de la libertad de prensa tras su llegada al poder en 2019. Ese año ocupaba el lugar 81 a nivel mundial con 70,19 puntos y una situación considerada por el CPJ como buena para la libertad de prensa. En 2026 El Salvador está en el lugar 143 entre 180, con 38 puntos y una situación muy grave para la libertad de prensa.

El presidente de EE.UU, Donald Trump, junto al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en Washington el 14 de abril de 2025. Kayla Bartkowski/Getty Images North America/Getty Images
El Comité para la Protección de los Periodistas publicó una alerta el 8 de mayor sobre el congelamiento de un inmueble y una cuenta dos socios de Trípode S.A. de C.V., la sociedad fundadora del medio El Faro, por presuntas deudas de impuestos, pero la medida es, según el comunicado de la entidad, un “peligroso escalamiento del gobierno Bukele para intentar desmantelar El Faro a través del acoso administrativo”. Según el Comité, la entidad ha documentado “años de acoso” contra El Faro por reportar sobre vínculos entre el gobierno de Bukele y pandillas en ese país.
Aunque el gobierno de Bukele desmiente las versiones, en 2021 el gobierno de Joe Biden denunció los vínculos entre ese gobierno y las pandillas MS-13 y Barrio 18, a las que según Estados Unidos, San Salvador les dio incentivos para asegurar que la violencia y el número de homicidios se mantuvieran bajos. Por eso Washington sancionó a Osiris Luna Meza, actual Director General de Centros Penales y Carlos Amilcar Marroquin Chica director de Reconstrucción del Tejido Social del gobierno de Nayib Bukele, quien bromeó con ser el dictador “más cool de mundo” y quien pasó de una fría y distante relación con Biden a una más cercana y afín con Trump, quien también bromeó, como candidato que solo sería dictador durante el primer día de su segundo mandato.
El mensaje de la Casa Blanca es claro, la visión de la libertad de prensa en la era Trump es otra, eso quedó demostrado con lo revelado por el Diario La Nación de Costa Rica el dos de mayo: el Departamento de Estado, sin dar explicación, suspendió el visado de cinco de los siete miembros de la junta directiva del diario, con una trayectoria de 79 años. Para el periódico la única explicación es que es represalia por su posición crítica frente al gobierno del expresidente Rodrigo Chaves, ahora ministro de la Presidencia y de Hacienda, otro de los aliados de Trump en la región.