
Panorama Nacional. Pacientes desesperados, salas sin energía eléctrica, camillas destruidas y baños inservibles son parte del dramático panorama que enfrentan las emergencias de varios hospitales públicos en la República Dominicana. Las condiciones precarias amenazan la vida y la dignidad de quienes acuden en busca de atención médica urgente.
El equipo del programa Toda la Verdad, conducido por la periodista Odalis Castillo y transmitido por el canal VTV 32 de Medios Panorama, realizó un recorrido por las principales salas de emergencias del país para constatar el estado crítico en el que operan esas áreas. La situación encontrada refleja un abandono institucional que afecta directamente a los más vulnerables.
En el hospital Antonio Musa de San Pedro de Macorís, los pacientes de emergencias son atendidos en los pasillos insalubres por falta de espacio en las salas. En el Hospital Provincial Dr. Arístides Fiallo Cabral de La Romana, no hay baños higiénicos disponibles y los pacientes están hacinados, siendo tratados también en los pasillos. Mientras tanto, en el Hospital Moscoso Puello del Distrito Nacional, durante nuestro recorrido no había energía eléctrica; los pacientes se encontraban aglomerados, quejándose de dolor y del mal servicio que brinda este centro de salud, con una sala de nebulización con asientos rotos y que se quedó paralizada ante la falta de energia electrica, mientras los medicos trataban de dar los servicios con la linterna de sus celulares.
El Salvador B. Gautier, también en la capital, presenta filtraciones, deterioro visible, baños sin agua y pacientes atendidos en los pasillos debido a la saturación de su emergencia.
A estos problemas se suman una notable falta de mantenimiento general y largas esperas para recibir atención, como lo vimos en el Hospital Dr. Vinicio Calventi de Los Alcarrizos, donde los pacientes aseguraban que a pesar de estar en espera de atención desde las 7 de la mañana, sus niños no habían sido medicados a las 11 de la mañana, esperando resusltados de laboratorio mientras la fiebre les subía. En el Calventí no se sentía el aire acondicionado y en los pasillos de emergencia se mantenían las ventanas abiertas.
En tanto que en la emergencia del Hospital Infantil Robert Reid, se veia sucia, el baño de sin agua y un padre que tenía que hacerle una tomografía de torax a su hijo hizo una grave denuncia “ No he podido hacer la tomagrafía porque el aparato está dañado”.
La realidad documentada por Toda la Verdad evidencia una crisis sanitaria que requiere atención urgente del Estado dominicano. Mientras las autoridades guardan silencio, miles de dominicanos sufren en carne propia el colapso de un sistema que debería protegerlos.





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