
Lagos, 2 de noviembre de 2025: periódicos de Nigeria con los titulares del mensaje de Trump sobre la “amenza existencial al cristianismo” en ese país.Imagen: Sodiq Adelakun/REUTERS
Un supuesto genocidio cristiano en Nigeria ha desatado un intenso debate. Analistas advierten que tales narrativas podrían socavar los frágiles esfuerzos de construcción de paz en el país africano.
Algunos lo llaman un “genocidio cristiano”, otros catalogan los ataques a comunidades cristianas en Nigeria como un problema de seguridad. La violencia se remonta desde hace décadas, pero los ataques han aumentado.
El asunto ha llamado la atención incluso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que opinó en redes sociales: “El cristianismo enfrenta una amenaza existencial en Nigeria”. Más tarde agregó que Estados Unidos podría desplegar tropas en Nigeria o llevar a cabo ataques aéreos para detener los presuntos asesinatos selectivos de cristianos en el país de África Occidental.
El presidente nigeriano, Bola Tinubu, no tardó en rechazar la acusación, diciendo: “La caracterización de Nigeria como país religiosamente intolerante no refleja nuestra realidad nacional”.
Mientras, creadores de contenido en redes sociales, figuras públicas y organizaciones religiosas locales e internacionales amplifican la noción de “genocidio cristiano” en Nigeria. Señalan como pruebas la ola de ataques contra iglesias y comunidades cristianas en las regiones central y norte del país africano.
El ministro de Información de Nigeria, Mohammed Idris, ha reconocido que su país tiene problemas de seguridad, pero dijo que la afirmación de un “ataque deliberado y sistemático contra cristianos es inexacta y dañina”.
Lo cierto es que la seguridad se ha venido deteriorado durante años, especialmente en el norte de Nigeria, una zona predominantemente musulmana. Aproximadamente 10.000 personas han sido asesinadas y cientos secuestradas desde que Bola Tinubu asumió la presidencia, a mediados de 2023.

Grupos armados han matado y secuestrado personas, además destruyen edificios, escuelas, clínicas y lugares de culto. La violencia ha desplazado a unas 3 millones de personas.
Analistas y sobrevivientes dicen que la violencia atraviesa credos y que está impulsada tanto por disputas de tierras, cambio climático, pobreza y gobernanza débil como por la religión misma.
Nigeria: punto de quiebre entre agricultores y pastores
Nigeria enfrenta desafíos de seguridad en varias regiones. En el noreste, la insurgencia de Boko Haram se intensifica. El grupo militante yihadista ha matado a decenas de miles de personas desde su fundación en 2002. En 2014, el grupo secuestró a más de 250 niñas en el estado de Borno.
En julio, atacantes asaltaron la aldea agrícola de Yelwata en Benue, matando al menos a 160 personas. La fértil región se encuentra en un punto de quiebre en la creciente crisis entre agricultores y pastores en Nigeria, donde agricultores mayoritariamente cristianos y pastores del grupo étnico fulani, mayoritariamente musulmanes, tienen una larga historia de tensiones y enfrentamientos.
El sacerdote católico Atta Barkindo, que preside el Comité Nacional de Paz en Nigeria, cree que la narrativa del “genocidio cristiano” surge de la incapacidad del Gobierno para proteger a sus ciudadanos. “Lo que ha estado sucediendo en Nigeria es una cuestión de mentalidad”, dijo Barkindo a DW.

“No creo que haya una intención deliberada por parte del Gobierno nigeriano de matar cristianos ni de desplegar actores estatales para hacerlo, lo que la gente intenta expresar es el fracaso del Gobierno para proteger a sus ciudadanos y cuando la mayoría de los asesinados o atacados son cristianos, naturalmente ese hecho alimenta esa percepción” explica el padre Barkindo.
¿Una conversación necesaria?
Samuel Malik, investigador sénior del centro panafricano Good Governance Africa, cree que parte de la violencia, particularmente en zonas del centro-norte de Nigeria, puede tener matices religiosos. Pero “no hay evidencia creíble de una campaña estatal o coordinada para exterminar cristianos, que es lo que significa genocidio”, subraya Malik a DW.
La inseguridad en Nigeria está enraizada en una mezcla compleja de “fallas de gobernanza, corrupción, pobreza, presiones de subsistencia inducidas por el clima, insurgencia y criminalidad organizada, y describirla como ‘genocidio’ simplifica en exceso estas dinámicas” explica Malik.

El experto dice que narrativas como la del supuesto genocidio cristiano oscurecen los factores superpuestos que impulsan los conflictos en el país y podrían socavar los esfuerzos de construcción de paz interreligiosa y comunitaria. Sin embargo, “tiene implicaciones significativas”, dice Malik “ya que presiona a gobiernos extranjeros, especialmente a Estados Unidos, para adoptar posiciones punitivas y moralistas contra Nigeria, en lugar de buscar un compromiso constructivo basado en evidencia”, añadió.
Por su parte, el sacerdote Atta Barkindo coincide en que la narrativa del “genocidio cristiano” puede profundizar divisiones y desconfianza. Pero también puede ayudar a crear conciencia sobre la violencia, dice Barkindo: “Está planteando preguntas más allá de la afirmación de genocidio. Está planteando cuestiones muy importantes sobre la seguridad y la inseguridad en general del país, y por qué necesitamos tener esta conversación”.
(os/ms)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que “el cristianismo enfrenta una amenaza existencial en Nigeria” y anunció que el país africano es de especial preocupación por los ataques contra comunidades cristianas.”
El mandatario sostuvo que “cuando los cristianos, o cualquier otro grupo similar, son masacrados como está ocurriendo en Nigeria, 3.100 frente a 4.476 en todo el mundo, qué cifras tan horribles, algo debe hacerse”.
Trump pidió la intervención inmediata del Congreso. “Solicito al congresista Riley Moore, junto con el presidente Tom Cole y el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, que investiguen este asunto de inmediato y me informen, y me refiero a que sea, literalmente, de inmediato”, declaró.
El presidente advirtió que Estados Unidos no puede permanecer pasivo ante los ataques. “Estados Unidos no puede quedarse de brazos cruzados mientras tales atrocidades ocurren en Nigeria y en numerosos otros países”, afirmó. “No es solo Nigeria, es en todas partes”, añadió.
Trump insistió en que su administración está dispuesta a actuar. “Estamos listos, dispuestos y capacitados para salvar a nuestra gran población cristiana en todo el mundo. Esto no va a suceder. El asesinato de cristianos no va a suceder”, concluyó.

Escalada de crímenes contra cristianos en Nigeria
La violencia religiosa contra los cristianos en Nigeria alcanzó niveles alarmantes, según organizaciones no gubernamentales que advierten sobre el riesgo de desaparición del cristianismo en el país si no se aplican medidas urgentes. Millones de personas sufren asesinatos, desplazamientos y secuestros a manos de grupos yihadistas, mientras persiste el debate sobre si se trata de una persecución sistemática o de un conflicto con múltiples causas.
Nigeria, el país más poblado de África, cuenta con 106,6 millones de cristianos, equivalentes al 46,5 % de su población. Sin embargo, líderes y defensores de derechos humanos advierten que esta comunidad enfrenta un riesgo existencial.
Emeka Umeagbalasi, fundador de Intersociety, advirtió a Newsweek: “Si no se hace nada en los próximos años, el cristianismo dejará de existir en Nigeria”. Por su parte, el abogado Jabez Musa señaló que “poco a poco, los cristianos están siendo eliminados y las iglesias han sido destruidas”.
El Cinturón Medio del país, una zona que separa el norte musulmán del sur cristiano, es la región más golpeada por los ataques. Según Musa, portavoz de la campaña Arise Africa de Open Doors, los cristianos allí sufren agresiones “cada dos días”. Los ataques incluyen incursiones masivas de motociclistas armados que arrasan aldeas y agresiones selectivas contra pequeñas comunidades.

De acuerdo con Open Doors y otras ONG citadas por Newsweek, los principales responsables son Boko Haram, ISWAP y militantes fulani. Desde 2009, al menos 19.100 iglesias fueron atacadas, destruidas o cerradas por la fuerza en los estados de Taraba, Adamawa, Kebbi, Borno, Kastina, Níger, Kogi, Nasarawa, Plateau, Benue, Bauchi, Yobe, Kaduna Sur y Gombe.
Solo en el último año, 3.100 de los 4.476 cristianos asesinados en el mundo murieron en Nigeria. Además, 16,2 millones de cristianos en África subsahariana fueron desplazados. Musa denunció que las fuerzas de seguridad llegan tarde o no actúan, y que los atacantes “reciben amnistía, son desradicalizados y reintegrados a la sociedad”.
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