
Los jueces de la Suprema Corte de Justicia. (FUENTE EXTERNA)
Más de 250,000 bebés al año podrían verse afectados si se implementa la orden de Trump sobre ciudadanía
La Corte Suprema de Estados Unidos pareció inclinarse este miércoles a rechazar las restricciones impulsadas por el presidente Donald Trump para limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento, durante una audiencia histórica marcada por la presencia del propio mandatario en la sala.
Tanto jueces conservadores como liberales cuestionaron la legalidad de la orden ejecutiva, que busca negar la ciudadanía automática a hijos de personas que se encuentren en el país de manera irregular o con estatus temporal.
Las dudas giraron en torno a su compatibilidad con la Enmienda 14 de la Constitución de EE. UU. y la legislación federal vigente.
Una audiencia inédita y cargada de tensión
La sesión, que se extendió por más de dos horas, reunió a figuras de alto perfil, incluyendo a la fiscal general Pam Bondi, el secretario de Comercio Howard Lutnick y el actor Robert De Niro.
Trump permaneció poco más de una hora en la audiencia, escuchando la exposición del procurador general D. John Sauer, antes de retirarse durante la intervención de la abogada Cecillia Wang, quien defendió la vigencia plena de la ciudadanía por nacimiento.
Tras la audiencia, el mandatario reiteró su postura en redes sociales, criticando duramente este principio, a pesar de que cerca de tres decenas de países —principalmente en América— aplican el derecho de ciudadanía por nacimiento.
Dudas sobre la viabilidad legal y práctica
Durante los argumentos, los magistrados mostraron escepticismo frente a la propuesta de la administración. La jueza Ketanji Brown Jackson cuestionó la aplicación práctica de la medida: “¿Acaso esto se decide en la sala de partos?”, preguntó, aludiendo a la dificultad de determinar el estatus migratorio en el momento del nacimiento.
Por su parte, el presidente del tribunal, John Roberts, advirtió que el gobierno parece basarse en excepciones muy específicas para justificar una medida de alcance mucho más amplio.
Aunque el juez Clarence Thomas mostró mayor apertura a los argumentos de Trump, el tono general de la audiencia reflejó amplias dudas sobre la constitucionalidad de la orden.
Precedentes legales en juego
La medida de Trump desafía interpretaciones históricas que se remontan al fallo de 1898 en el caso United States v. Wong Kim Ark, donde el tribunal estableció que los hijos de inmigrantes nacidos en Estados Unidos son ciudadanos.
- Además, tribunales inferiores ya han bloqueado la orden ejecutiva en múltiples jurisdicciones, al considerarla probablemente inconstitucional.
Durante la audiencia, incluso jueces conservadores como Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh expresaron reservas sobre la interpretación del gobierno, sugiriendo que el precedente de 1898 sigue siendo sólido.
Impacto potencial de la medida
De implementarse, la orden alteraría la interpretación tradicional de la Enmienda 14, vigente desde 1868, que establece que toda persona nacida en territorio estadounidense es ciudadana, con excepciones muy limitadas, como hijos de diplomáticos.
Estudios citados durante el caso indican que más de 250,000 bebés al año podrían verse afectados por la medida. Además, las restricciones no solo impactarían a inmigrantes indocumentados, sino también a personas con estatus legal temporal, como estudiantes o solicitantes de residencia.
Un caso clave sobre el poder presidencial
El litigio representa una nueva prueba para las amplias interpretaciones del poder ejecutivo defendidas por Trump. Aunque la Corte Suprema ha respaldado algunas de sus políticas, también ha frenado otras, como la imposición de aranceles bajo poderes de emergencia.
Se espera que el fallo final del tribunal se emita a principios del verano, en una decisión que podría redefinir uno de los principios fundamentales de la ciudadanía en Estados Unidos.
¿Cuáles son los argumentos del Gobierno de Donald Trump para limitar ciudadanía en EE.UU.?
Según el argumento de la Administración Trump, esta legislación se aprobó tras la guerra civil (1861-1865) para proteger a los “hijos de los esclavos” y no para “quienes se toman vacaciones para obtener la ciudadanía” estadounidense.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. EFE
Washington, 1 abr (EFE).- Jueces de la Corte Suprema de EE.UU. se mostraron escépticos este miércoles ante los argumentos de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, para limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento a hijos de padres indocumentados o con visados temporales, en una vista a la que asistió el propio mandatario.
Los magistrados cuestionaron de manera insistente tanto a los abogados del Gobierno, como a los letrados de la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU, por sus siglas en inglés), organización que respalda la demanda, que califica de “anti constitucional” la orden ejecutiva con la que Trump busca implementar su controvertida política.
El procurador general, John Sauer, defendió la posición del Gobierno de Trump, insistiendo que los tiempos cambiaron desde la adopción en el siglo XIX de la Enmienda 14, que consagra el derecho a la ciudadanía a los nacidos en el país, y que la medida presidencial quiere luchar contra el llamado ” turismo de parto” y la inmigración irregular.
Cuestionamientos de la mayoría conservadora
Según el argumento de la Administración Trump, esta legislación se aprobó tras la guerra civil (1861-1865) para proteger a los “hijos de los esclavos” y no para “quienes se toman vacaciones para obtener la ciudadanía” estadounidense.
“Es un mundo nuevo. Pero la Constitución sigue siendo la misma”, replicó a Sauer el presidente del Supremo, el conservador centristra John Roberts.
Otros jueces de la mayoría conservadora como Samuel Alito, Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett también presionaron a la Administración sobre la interpretación histórica y los precedentes esgrimidos por Sauer, que a juicio de los magistrados, podrían obrar en contra de los argumentos de la Administración.
EFE
Barrett, considerada un voto bisagra, indicó que las salvedades propuestas por Trump a la ciudadanía por derecho de nacimiento no figuran explícitamente en la legislación, algo que secundó otro conservador clave, Brett Kavanaugh, quien advirtió que el Congreso habría modificado el lenguaje en leyes posteriores si hubiera identificado alguna anomalía.
Los jueces también hicieron preguntas incisivas a la abogada de la ACLU, Cecillia Wang, defensora del grupo de inmigrantes que presentó la demanda, aunque estas parecieron estar más orientadas a esclarecer cuestiones legales que a atacar la posición de los demandantes.
En junio pasado, la mayoría conservadora de la Corte (6-3) respaldó a Trump en su petición de levantar los bloqueos estatales a su orden, pero no decidió sobre su constitucionalidad. Expertos legales y activistas advierten que una victoria para el republicano sentaría un precedente peligroso para la protección de derechos constitucionales.
Trump en la sala
Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un presidente en ejercicio asistió a una audiencia ante el Tribunal Supremo.
Trump llegó diez minutos antes de comenzar la audiencia y se marchó aproximadamente una hora después, tras escuchar en silencio desde la primera fila de la sección pública, a escasa distancia del atril de Sauer.
En la sala también estuvieron presentes la fiscal general, Pam Bondi, el secretario de Comercio, Howard Lutnick y el reconocido actor Robert de Niro, una de las voces más críticas con Trump.
Fuera, decenas de manifestantes se reunieron frente al edificio del Supremo para protestar contra el presidente y sus políticas.
“¡Somos el único país del mundo lo suficientemente ESTÚPIDO como para permitir la ciudadanía por ‘derecho de nacimiento!'”, escribió Trump en su red Truth Social después de salir de la Corte.
Limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares fue una de las promesas de campaña del líder republicano, que regresó al poder hace más de un año con una recrudecida política antiinmigración. Trump también ha criticado el turismo para dar a luz a niños en territorio estadounidense con el objetivo de acceder a una doble nacionalidad.
Este lunes, Trump ya había arremetido contra el “estúpido” sistema judicial estadounidense que mira impasible como “el mundo se está enriqueciendo vendiendo ciudadanías” del país.
Más de 30 naciones, entre ellas EE.UU., garantizan este derecho con excepciones para hijos de diplomáticos, la mayoría en América Latina.
En Europa, la ciudadanía suele estar condicionada a requisitos como que al menos uno de los padres sea ciudadano o residente legal, y en el caso de España solo se reconoce el derecho si al menos uno de los progenitores ha nacido en el país o cuando los padres no puedan transmitir su nacionalidad al hijo. EFE
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