
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, destacó este lunes su acercamiento a China y Rusia mientras las tensiones por el despliegue de Estados Unidos en el Caribe se intensifican tras la entrada en vigor de la designación del llamado Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera.
Durante la transmisión de su programa en el canal estatal Venezolana Televisión, Maduro aseguró que la relación con China es de “confianza profunda, amplia y estable”.
“Estos momentos que le ha tocado vivir a Venezuela, la relación China-Venezuela pasa la prueba ampliamente y este momento ha sido para profundizarla y fortalecerla en todos los frentes de trabajo”, agregó el mandatario.
Sobre Rusia, Maduro se refirió a la carta que le envió el presidente Vladimir Putin un día antes de su cumpleaños en la que el presidente ruso reafirma su apoyo a Venezuela y expresa confianza en que el país “superará con dignidad todas las pruebas”.
Maduro destacó que ambos gobiernos están desarrollando una comisión intergubernamental que permitirá concretar “nuevos convenios y planes de acción en cooperación petrolera, financiera, militar, cultural, educativa, científica y tecnológica”.
Las declaraciones del presidente de Venezuela llegan horas después de que entrara en vigor la designación del llamado Cartel de los Soles como una organización terrorista extranjera, que Washington dice es liderada por Maduro.
El presidente de Venezuela siempre ha negado cualquier implicación personal en el narcotráfico, y su Gobierno ha descartado repetidamente la existencia del presunto cártel, que algunos expertos sugieren que técnicamente no existe en el sentido convencional.
La medida de Estados Unidos se produce en medio del despliegue militar en el Caribe que acumula más de una docena de buques de guerra y 15.000 soldados en la región, como parte de lo que el Pentágono ha denominado “Operación Lanza del Sur”.
Oficialmente, el Gobierno de Trump dice que el despliegue que inició en agosto tiene como objetivo combartir el narcotráfico, pero Caracas dice que Wasghington busca en realidad un cambio de régimen. De acuerdo con un funcionario estadounidense, Trump espera que la presión sea suficiente para obligar a Maduro a dimitir sin tomar medidas militares directas.
En una señal de la escalada de tensiones, Estados Unidos realizó el jueves su mayor despliegue militar cerca de Venezuela: al menos seis aviones estadounidenses que aparecieron frente a la costa del país en el transcurso de varias horas, incluyendo un caza supersónico F/A-18E, un bombardero estratégico B-52 y un avión de reconocimiento, según una revisión de CNN de datos de vuelo de código abierto.
Y durante el fin de semana, al menos siete aerolíneas internacionales cancelaron sus vuelos desde Venezuela después de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos advirtiera a las principales aerolíneas sobre una “situación potencialmente peligrosa” al sobrevolar el país, según Reuters.
Con información de Betsy Klein, Natasha Bertrand, Kevin Liptak y Kylie Atwood.

La dictadura de Nicolás Maduro ordenó este lunes a las aerolíneas internacionales retomar sus vuelos a Venezuela en un plazo de 48 horas, y señaló que quienes no cumplan enfrentarán la revocación de sus permisos de operación.
La amenaza fue transmitida por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), tras unos días marcados por la suspensión generalizada de rutas comerciales después de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitiera el viernes una advertencia para que las principales compañías evitaran el espacio aéreo venezolano y el sur del Caribe debido a una “situación potencialmente peligrosa” vinculada al deterioro de la seguridad y al incremento de actividad militar en Venezuela y sus alrededores.
Aerolíneas internacionales como Iberia, Air Europa, Plus Ultra, TAP Air Portugal, Gol, Avianca, Latam, Caribbean Airlines y Turkish Airlines suspendieron sus operaciones desde y hacia Venezuela.
Air Europa, por ejemplo, canceló sus cinco vuelos semanales entre Madrid y Caracas “hasta nuevo aviso”, mientras la española Iberia prolongó la suspensión de su ruta hasta al menos el 1 de diciembre. Turkish Airlines también informó la cancelación de sus servicios entre el 24 y el 28 de noviembre.

La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), que representa a más de 350 compañías globales, advirtió este lunes que el ultimátum del régimen chavista tendrá consecuencias negativas para la ya escasa conectividad del país.
“Esta decisión reducirá aún más la conectividad, que ya es una de las más bajas de la región”, indicó la IATA.
El comunicado enfatizó que las suspensiones son “medidas temporales” derivadas de “rigurosos análisis de riesgo” y reiteró el compromiso de reanudar operaciones “cuando las condiciones lo permitan”.
IATA también pidió mayor cooperación y claridad a la dictadura de Maduro sobre los criterios de evaluación de seguridad, manifestando la disposición del sector a mantener canales abiertos para coordinar la protección de pasajeros, tripulaciones y aeronaves, además de señalar que todo regreso debe producirse bajo “estricto cumplimiento de la normativa vigente de seguridad”.
A la recomendación de la FAA de EEUU se sumó la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA), que instó a las aerolíneas de ese país a no operar en la Región de Información de Vuelo de Maiquetía (FIR SVZM), que cubre el espacio aéreo venezolano y parte del Caribe, al menos hasta el 1 de diciembre.

La entidad pública española Enaire emitió la alerta a las compañías, que respondieron con la suspensión total de servicios en respuesta a los riesgos detectados en ruta y el entorno aeroportuario venezolano.
Hasta el momento, el Ministerio de Comunicación de Venezuela y el INAC no han emitido comentarios oficiales sobre el anuncio. Intentos de la prensa internacional de contactar al régimen chavista quedaron sin respuesta.
El telón de fondo de esta crisis es un incremento en el aislamiento diplomático, comercial y logístico de Venezuela. El país, uno de los menos conectados por vía aérea en América Latina debido al éxodo de aerolíneas tras años de controles cambiarios, crisis institucional y conflictos legales, enfrenta ahora un escenario en el que empresas internacionales deben optar entre reanudar vuelos pese a las advertencias de sus propios reguladores o abandonar completamente el mercado venezolano, provisional o definitivamente.
Las próximas jornadas serán clave para determinar si las aerolíneas ceden ante la exigencia oficial o mantienen las suspensiones hasta que se restablezcan condiciones aceptables de seguridad.
Miles de pasajeros y el sector turístico permanecen en la incertidumbre, mientras la conectividad internacional de Venezuela queda reducida al mínimo.
(Con información de Reuters)
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