Trump rechaza la oferta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz en 7 días

Pie de foto,Trump aseguró que la oferta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días “no es aceptable”.
Información del artículo
- Autor,Jaroslav Lukivand y Chris Graham
- Título del autor,BBC News
- 26 septiembre 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó una propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo comercial en el plazo de una semana.
En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, el mandatario dijo este sábado:
“Rechazo su acuerdo”, añadiendo que EE.UU. ya tenía “control total” del estrecho, por el que circulan “enormes cantidades de petróleo”.
“Quieren llegar a un acuerdo, y me parece bien. A mí también me gusta llegar a acuerdos. Pero ese acuerdo no sería aceptable”, añadió.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reconoció el rechazo de Trump en una publicación en Telegram, pero acusó al presidente de haber realizado declaraciones contradictorias.
“Ha hecho muchas declaraciones acertadas, así como muchas contradictorias, que lamentablemente escuchamos con frecuencia”, escribió Araghchi en la publicación.
“Estamos esperando que los mediadores nos transmitan sus posturas oficiales y tomaremos una decisión en base a ellas”, añadió.
Omán, que ha actuado como mediador entre Estados Unidos e Irán, instó a todas las partes a continuar el diálogo abierto para resolver la crisis y a cooperar en los esfuerzos por salvaguardar la navegación en esta vía marítima estratégica.
Por el estrecho de Ormuz suele circular aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de gas y petróleo, pero lleva cerrado de facto desde el estallido de la guerra en febrero, cuando Irán respondió a los ataques aéreos de EE.UU. e Israel.
Teherán atacó a Israel y a las bases estadounidenses en el Golfo y a los aliados árabes de EE.UU. en la región, además de bloquear el estrecho de Ormuz.
El cierre ha provocado fuertes fluctuaciones en los precios de la energía.
Las repercusiones económicas también han aumentado la presión sobre Trump para que encuentre una forma de poner fin al conflicto, sobre todo ahora que EE.UU. se encamina hacia las elecciones al Congreso de noviembre.

“Marginado Económico”
El rechazo de Trump a la propuesta de Irán fue respaldado por el embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker.
En declaraciones a la cadena de noticias Fox, Whitaker afirmó que Irán había ofrecido “medidas a medias” y “acuerdos ilusorios para proyectar una buena imagen ante la comunidad internacional”.
“El presidente Trump tiene derecho a rechazarla”, concluyó.
Mientras tanto, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró el sábado que la presión económica de Estados Unidos estaba pasando factura a Teherán.
En una publicación en X, Bessent afirmó que Turquía, Omán y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) habían suspendido los vuelos de varias aerolíneas iraníes, y que algunos bancos de los EAU y Turquía habían interrumpido sus transacciones con Irán.
La administración Trump ha denominado al bloqueo económico contra Irán como “Operación Marginado Económico” y está utilizando sanciones para presionar a Teherán a que cese los ataques contra buques en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, algunos economistas han cuestionado la efectividad de las últimas sanciones, ya que depende de la reacción de los principales socios comerciales de Irán.
Entre ellos se encuentra China, el mayor comprador de petróleo iraní, que ha ignorado las sanciones estadounidenses anteriores y ha continuado haciendo negocios con Teherán.

Las condiciones de Teherán
El ministro iraní, Araghchi, declaró el pasado viernes en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, que podría alcanzarse un acuerdo “si se cumplen las condiciones necesarias”.
Y aunque el funcionario no detalló qué pasos quería que diera EE.UU., aseguró que “las medidas necesarias no son nuevas y ya están recogidas en el memorando de entendimiento”.
Dicho acuerdo, firmado por ambos países en junio, tenía por objeto lograr un alto el fuego y reabrir, al menos parcialmente, el estrecho de Ormuz.
“Puedo decirles que, si la parte estadounidense se toma en serio llegar a un acuerdo y reabrir el estrecho de Ormuz, ya está todo preparado”, añadió.
“La decisión está ahora en manos de EE.UU.”, agregó.
Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró a CBS News, socio estadounidense de la BBC: “Ya habíamos llegado a un acuerdo basado en el memorando firmado en Pakistán […] Si EE.UU. acepta proceder de esa manera, todo volverá a ser como antes”.
El mandatario persa también aseguró que Irán permitiría ahora la entrada de inspectores nucleares de la ONU en el país.
El memorando, compuesto por 14 puntos, establecía que Irán nunca dispondría de armas nucleares. Por su parte, EE.UU., Irán y sus aliados se comprometían a poner fin a las operaciones militares en “todos los frentes” e incluía disposiciones como el fin del bloqueo naval estadounidense y el levantamiento de las sanciones.
El acuerdo también establecía que Irán “tomaría las medidas necesarias, haciendo todo lo posible, para garantizar el paso seguro de los buques comerciales” por el estrecho y mantendría conversaciones con Omán sobre futuros acuerdos de navegación.
Sin embargo, el acuerdo se vino abajo después de que ambas partes reanudaran los ataques.
Irán ha atacado buques que, según afirma, han intentado cruzar el estrecho sin autorización.
EE.UU., entretanto, ha atacado instalaciones iraníes en el estrecho, así como petroleros iraníes frente a las costas del país. Asimismo, ha mantenido un bloqueo de los puertos iraníes, lo que ha provocado graves trastornos en la economía del país.

Amenazan van y vienen
Desde entonces, Trump ha afirmado que EE.UU. ha logrado exportar petróleo a través del estrecho de Ormuz.
Los datos de tráfico marítimo muestran que una media reciente de unos 18 buques diarios han logrado cruzar en los últimos 10 días, con cifras que han llegado a descender hasta nueve buques en determinados días, según Kpler, una empresa de análisis de materias primas citada por Reuters.
La situación se ha visto agravada por los ataques hutíes contra instalaciones petroleras saudíes.
Los hutíes de Yemen —aliados de Irán— han intensificado recientemente sus bombardeos destinados a interrumpir las exportaciones de petróleo saudíes a través del mar Rojo, situado al otro lado de la península arábiga con respecto al estrecho de Ormuz.
El grupo se ha apoderado este mes, en una rápida ofensiva, de amplios tramos de la costa yemení del mar Rojo de gran importancia estratégica, incluido el puerto de Mokha, que domina el estrecho de Bab al-Mandab, otro punto clave para el tráfico marítimo mundial.
El sábado, la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen afirmó haber interceptado dos misiles balísticos y drones lanzados por los hutíes contra Arabia Saudí. Los medios de comunicación estadounidenses informan de que los dirigentes saudíes han solicitado apoyo militar a Trump.
El presidente de EE. UU. declaró esta semana ante la Asamblea General de la ONU que creía que se alcanzaría un acuerdo con Irán justo después de las elecciones de noviembre, al tiempo que admitió que se planteaba “aniquilar la República Islámica” para reconstruirla “rápidamente”.
Araghchi replicó que “la paz no se puede construir mediante amenazas de aniquilación”.
EEUU dijo que el aislamiento económico contra Irán “está dando resultados”: “El rial cayó a mínimos históricos”
El titular del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, enalteció la labor de los enviados estadounidenses que solicitaron medidas contra el régimen iraní y celebró las restricciones aéreas y financieras adoptadas por gobiernos de Medio Oriente y otras regiones
US Treasury Secretary Scott Bessent attends a bilateral meeting between US President Donald Trump and Britain’s Prime Minister Andy Burnham during the 81st United Nations General Assembly (UNGA) in New York City, US, September 22, 2026. REUTERS/Kylie Cooper (REUTERS/Kylie Cooper)
27 Sep, 2026
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que la administración del presidente Donald Trump desplegó equipos en distintos países para impulsar el aislamiento económico de Irán, por medio de la Operación Paria Económica, y celebró las restricciones impuestas a vuelos y operaciones bancarias vinculadas con la república islámica.
“Siguiendo mis instrucciones, se enviaron equipos a todo el mundo para contactar con los países y exigir medidas contra el régimen iraní”, escribió Bessent el sábado en la red social X. “Estos esfuerzos están dando resultados”, destacó y mencionó que Turquía y Omán suspendieron los vuelos procedentes de Mahan Air, una aerolínea privada iraní, mientras que os Emiratos Árabes Unidos paralizaron todos los vuelos de compañías aéreas iraníes. La medida afecta a una ruta relevante para las aerolíneas de Irán, ya que Dubái, principal centro comercial emiratí, recibe varios vuelos diarios desde ese país y concentra una amplia comunidad iraní, además de vínculos comerciales entre ambas naciones.
Bessent también destacó las decisiones adoptadas contra entidades financieras iraníes. El miércoles, el banco central de los Emiratos Árabes Unidos bloqueó las transacciones con Irán que realizaban las sucursales del Banco Melli, tras acusarlo de infringir normas contra el lavado de dinero, el terrorismo y la proliferación de armas. La semana pasada, Turquía revocó la licencia dela misma entidad financiera iraní.
“Incluso el liderazgo de Irán ha reconocido el costo económico de la guerra, ya que el valor del rial ha caído a mínimos históricos”, expuso el secretario del Tesoro estadounidense.
La gente pasa junto a una valla publicitaria en la que aparecen el difunto líder de la Revolución Islámica, el ayatollah Ruhollah Khomeini, y el difunto líder supremo de Irán, Alí Khamenei, en una calle de Teherán, Irán, el 6 de junio de 2026 (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)
Un artículo del diario The Wall Street Journal, difundido por Bessent, indicó que Jonathan Burke, subsecretario del Tesoro para la financiación del terrorismo, recorrió Medio Oriente y Europa durante dos semanas para promover la estrategia. El secretario del Tesoro la definió como el “Día D económico” contra Teherán. La cartera mantuvo conversaciones con más de 50 países, informó el diario estadounidense.
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El lunes, Bessent aseguró que todas las aerolíneas iraníes “serán clausuradas en todo el mundo”. Pese a esa presión, compañías iraníes de menor tamaño mantienen rutas internacionales, sobre todo hacia China.
La economía de Irán se contrajo 10,1% entre marzo y mayo de 2026, el primer trimestre del calendario persa, en un período marcado por casi siete meses de guerra, bombardeos contra instalaciones industriales y el endurecimiento de las medidas financieras de Washington y sus aliados.
Los datos del Centro de Estadística de Irán, difundidos por la agencia EFE, reflejaron que la actividad petrolera y gasífera sufrió la mayor caída, con un retroceso de 26,4%. La industria y la minería bajaron 14,7%, mientras que la agricultura creció 2,3%. El deterioro coincidió con ataques contra los sectores petroquímico y siderúrgico, que el año anterior aportaron exportaciones por USD 13.000 millones y USD 6.000 millones, respectivamente. El organismo estadístico iraní no detalló las causas de la contracción trimestral.
Un cartel con la imagen del difunto líder supremo de Irán, el ayatollah Alí Khamenei, se exhibe en una tienda de Teherán, Irán (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)
La ofensiva financiera estadounidense buscó limitar la venta de petróleo iraní y cerrar las redes que permiten cobrar esas operaciones o financiar importaciones a través de terceros países. Tres fuentes iraníes de alto nivel dijeron a Reuters que las nuevas disposiciones redujeron las opciones de Teherán para obtener divisas y comprar bienes en el exterior.
El bloqueo sobre las exportaciones de crudo redujo los envíos de Irán a unos 260.000 barriles diarios este mes, frente a cerca de 1,7 millones de barriles diarios durante el año anterior, de acuerdo con cifras de la firma de análisis de materias primas Kpler. Esa disminución afectó la principal fuente de ingresos del país.
Las sanciones secundarias alcanzaron a países con vínculos comerciales con Teherán y buscaron obstaculizar pagos en dólares. Las estructuras empleadas para esquivar las restricciones —entre ellas empresas pantalla, petroleros sin registro y operaciones de contrabando— elevaron sus costos por las primas exigidas por los intermediarios.
El régimen sostiene que todavía dispone de decenas de millones de barriles almacenados en buques cisterna fuera de la zona bloqueada y que conserva capacidad para venderlos. No obstante, parte de los intermediarios abandonó esas operaciones o reclamó pagos más altos tras el endurecimiento de las sanciones.
La guerra agravó desequilibrios previos, como la depreciación del rial, la inflación elevada y las restricciones para acceder a moneda extranjera. Los ataques también dañaron instalaciones necesarias para el empleo y el comercio exterior.
(Con información de AFP)
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