México presentará denuncias penales en EE. UU. por las muertes de migrantes/ El hombre al que mató un agente del ICE en Houston no era el objetivo de la redada

La presidenta del país prometió ir “más allá de las notas diplomáticas” después de que un agente de inmigración estadounidense matara a Lorenzo Salgado Araujo, un ciudadano mexicano, en Texas esta semana.
Por Zane Irwin
10 de julio de 2026
Las autoridades mexicanas dijeron el jueves que tenían previsto presentar denuncias penales en Estados Unidos por las muertes de varios ciudadanos mexicanos durante operaciones migratorias, la protesta más contundente hasta la fecha contra las políticas de inmigración del presidente Donald Trump.
Roberto Velasco Álvarez, secretario de Relaciones Exteriores de México, anunció la medida en una conferencia de prensa el jueves, dos días después de que un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) matara a un mexicano que llevaba décadas viviendo y trabajando en Estados Unidos y que intentaba obtener la residencia legal.
Velasco dijo que México presentaría denuncias ante los fiscales estatales de Estados Unidos y el Departamento de Justicia de Estados Unidos y solicitó investigaciones penales sobre las muertes de 14 ciudadanos mexicanos en centros de detención de migrantes y de otros tres durante redadas de control migratorio bajo el actual gobierno.
En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos no desmintió el recuento de México sobre el número de ciudadanos que han fallecido bajo la custodia del departamento, pero rechazó las acusaciones de que las muertes de migrantes hayan aumentado desde que Trump volvió al cargo. El Departamento de Justicia estadounidense no respondió a una solicitud de comentarios.
En el segundo mandato de Trump, las relaciones con México se han vuelto cada vez más tensas, ya que él ha lanzado ataques verbales y amenazas de aranceles contra el país.
Su gobierno también ha aumentado la presión en las autoridades mexicanas para que tomen medidas drásticas contra funcionarios corruptos y los cárteles, amenazando con una intervención militar contra las organizaciones criminales. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha respondido defendiendo la soberanía nacional como pilar de la relación entre ambos países. Los fiscales estadounidenses han acusado a 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos —entre ellos un gobernador en el cargo— y han exigido su detención para su extradición. México se ha negado a cumplir con la orden, alegando que no hay evidencias suficientes en su contra.
El trato que el gobierno de Trump ha dado a los migrantes mexicanos indocumentados ha sido otra fuente de tensión diplomática. Los disparos mortales contra Lorenzo Salgado Araujo a manos de agentes del ICE en Houston el martes fue la muerte más reciente relacionada con la campaña de deportaciones masivas del gobierno de Trump. Los responsables de Seguridad Nacional dijeron que Salgado Araujo había intentado usar su coche como arma, aunque no ha salido a la luz ningún video ni otra evidencia que respalde esa afirmación.
“No podemos permitir el maltrato a nuestros hermanos que están en Estados Unidos”, dijo Sheinbaum en una conferencia de prensa el miércoles después de que un periodista le preguntara por la muerte de Salgado Araujo. “Su única falta es no tener papeles”, dijo.
Las autoridades mexicanas dijeron el jueves que el país ya había enviado 11 solicitudes al Departamento de Estado de Estados Unidos en las que piden que se investiguen las muertes de migrantes, que habían planteado el tema ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y que habían instado a un organismo regional de derechos humanos a revisar los casos.
Pero “nuestro objetivo es ir más allá de las notas diplomáticas”, dijo Sheinbaum en la conferencia de prensa del jueves, y añadió que su gobierno estaba preparando “medidas jurídicas más importantes”.
Algunos analistas en México temen que esta medida pueda tener un efecto contrario al esperado, por carecer del peso legal suficiente para cambiar la política de Estados Unidos y tensar aún más las relaciones con el gobierno de Trump.
Las tensiones entre ambos países han persistido incluso mientras organizan juntos, con Canadá, el Mundial masculino de fútbol. A finales de junio, cuando el torneo estaba en pleno apogeo, las detenciones de migrantes en Estados Unidos aumentaron discretamente.
Elda Cantú y Emiliano Rodríguez Mega colaboraron con reportería desde Ciudad de México.
Zane Irwin es reportero internacional y forma parte de la generación 2026-27 de Times Fellowship, un programa para periodistas al comienzo de sus carreras.
El hombre al que mató un agente del ICE en Houston no era el objetivo de la redada
La muerte de Lorenzo Salgado Araujo forma parte de un número cada vez mayor de incidentes violentos en los que se ven involucrados civiles y agentes de inmigración.

Por Edgar Sandoval y Hamed Aleaziz
10 de julio de 2026
Los agentes federales de inmigración que mataron a un hombre durante un control de tráfico el martes en Houston estaban buscando a otra persona, según una vocera del Departamento de Seguridad Nacional.
Los objetivos de la investigación del ICE eran dos personas de Guatemala, y los agentes creían que una de ellas estaba en la furgoneta blanca que conducía Lorenzo Salgado Araujo, según dos personas con conocimiento del asunto a las que no se les permitió hablar sobre el caso.
Pero los migrantes guatemaltecos no estaban en la furgoneta. Araujo, un migrante mexicano que llevaba 35 años viviendo en Estados Unidos sin papeles, se dirigía al trabajo con otros tres hombres.
Cuando los agentes intentaron detener el vehículo, la situación se agravó rápidamente y un agente disparó a Araujo en el abdomen. Murió en el hospital unas horas más tarde.
Funcionarios de Seguridad Nacional dijeron que Araujo había intentado utilizar su vehículo como arma, aunque no ha salido a la luz ningún video ni ninguna otra prueba que respalde esa afirmación.
Los agentes federales habían vigilado una dirección relacionada con uno de los dos guatemaltecos semanas antes y habían visto dos furgonetas blancas en la propiedad, dijo la vocera en un comunicado. Cuando volvieron a esa dirección el martes, dijo, “vieron una furgoneta blanca con una persona que se parecía al sospechoso” e iniciaron el control de tráfico.
Los agentes no llevaban cámaras corporales, según la vocera. Antes de intentar detener la furgoneta, los agentes habían investigado a su propietario y descubrieron que se trataba de Araujo, quien carecía de estatus legal en Estados Unidos, según las dos personas familiarizadas con el caso.
Esta muerte forma parte de un número cada vez mayor de incidentes violentos similares en los que se ven involucrados civiles y agentes de inmigración. Desde septiembre, más de 20 personas han sido blanco de disparos, casi todas ellas dentro de sus coches. Algunos casos han acabado en muertes. El tiroteo se produce además en un momento en que el gobierno de Donald Trump ha intensificado su campaña de deportaciones.
La muerte de Araujo ha desatado la indignación en Texas y en otros lugares. Los hijos de Araujo dijeron durante una rueda de prensa el miércoles que creían que su padre intentó huir porque lo perseguían coches sin distintivos. Ronaldo Salgado, su hijo mayor, y un número cada vez más grande de cargos electos y activistas de la inmigración han exigido una investigación independiente.
“Me parece indignante, y es ridículo oír que nadie en esa furgoneta era objeto de ningún tipo de investigación”, dijo Salgado al enterarse de que su padre no era buscado por los agentes federales.
Las autoridades federales dijeron antes que agentes del ICE pararon un vehículo cerca de las 6:50 a. m. del martes e intentaron detener a Araujo, a quien describieron como un “extranjero ilegal”. El ICE alegó que Araujo había “convertido su vehículo en un arma” e intentó atropellar al agente, quien entonces le disparó.
Los demás pasajeros del vehículo de Araujo, según una persona que conoce el caso, eran José Trinidad Rojas Pliego, Daniel Tirado Pantoja y Víctor Hugo Salgado Araujo, el hermano menor de la víctima.
Dominga Aguilar Salgado, quien está casada con un tercer hermano Araujo, dijo que la familia no ha hablado con Víctor Hugo Salgado Araujo, que sigue detenido en un centro de inmigración en Conroe, Texas, a las afueras de Houston.

“Imagínate, uno de ellos murió y el otro está en un centro de detención”, dijo Dominga Aguilar Salgado. “La familia lo está pasando muy mal. Él vio lo que pasó realmente”.
Durante la rueda de prensa del miércoles, Ronaldo Salgado contuvo las lágrimas al describir cómo había visto un video en el que se veía a su padre agonizando momentos después de resultar herido. Los videos que circulan en las redes sociales y en los medios de comunicación parecen mostrar a agentes de inmigración que rodean a un hombre que se sujeta el abdomen. Otras imágenes mostraban a otro hombre en el suelo con las manos en la espalda mientras alguien gritaba de dolor.
Unas 40 personas asistieron el jueves por la noche a una vigilia en el lugar del tiroteo. Se montó un memorial improvisado decorado con velas, flores, rosarios, globos y fotos de Araujo. En algunos de los carteles que dejaron allí se leía: “No vamos a mirar para otro lado” y “Cada vida es valiosa, independientemente de su situación migratoria”.
“Vivo cerca de aquí y me pareció importante venir a presentar nuestros respetos”, dijo Nishta Mehra, de 42 años, y añadió: “Es importante no hacer como si esto no estuviera pasando”.
La oficina del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional está llevando a cabo una investigación. La oficina del FBI en Houston dijo que enfocará su investigación en lo que las autoridades han calificado como un ataque a un agente federal.
En muchos tiroteos relacionados con la aplicación de la ley de inmigración, han salido a la luz posteriormente videos que contradicen las versiones de los agentes. Entre esos casos se incluyen dos tiroteos mortales en Mineápolis durante una campaña agresiva contra la inmigración en enero. En otro caso, un video desmintió la versión de un agente del ICE, lo que llevó a que se retiraran los cargos contra el hombre al que dispararon.
La familia de Araujo lo recordaron como un padre trabajador de tres ciudadanos estadounidenses que estaba tramitando un permiso de trabajo.
“Lo único que quería en la vida era proveer para su esposa y ver cómo sus hijos se convertían en personas maravillosas”, dijo Ronaldo.
Kitty Bennett colaboró con investigación. Maria Jimenez Moya colaboró con reportería desde Houston.