
Entre los aviones se pudo establecer que uno de los aviones tiene matrícula ANG 38003, se trata de El KC-135R Stratotanker es un avión cisterna de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. (DANIA ACEVEDO)
El esquema previsto es que estas unidades carguen combustible en el aeropuerto, despeguen cada mañana y permanezcan sobrevolando el Caribe
Diario Libre registró este martes la presencia de seis aeronaves KC-135 en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), como parte del despliegue militar anunciado dentro del acuerdo de cooperación bilateral entre República Dominicana y Estados Unidos.
Hasta donde se ha podido establecer, los aviones que ya arribaron son Boeing KC-135, que tendrán como base el AILA. Su misión consiste en reabastecer combustible a otras aeronaves militares que operen en la región.
Entre los aviones se pudo establecer que uno de los aviones tiene matrícula ANG 38003, se trata de El KC-135R Stratotanker es un avión cisterna de la Fuerza Aérea de Estados Unidos diseñado para reabastecer combustible a otras aeronaves en pleno vuelo, una capacidad que permite extender misiones de vigilancia, patrullaje y operaciones militares durante horas sin necesidad de aterrizar.
Esta aeronave, derivada del Boeing 707, forma parte de la flota estratégica que Estados Unidos utiliza para mantener presencia aérea sostenida sobre amplias regiones, incluyendo rutas del Atlántico Norte, Europa y el Caribe.
El esquema previsto es que estas unidades carguen combustible en el aeropuerto, despeguen cada mañana y permanezcan sobrevolando el Caribe para reabastecer a otros aviones, regresando a la terminal al finalizar la jornada para repetir la operación diariamente mientras dure la misión.
De acuerdo con información obtenida en la zona de operaciones, junto a las aeronaves se habilitó un campamento militar con tiendas de campaña, donde se alojan los militares estadounidenses que ejecutarán los vuelos. El personal también trajo equipos auxiliares propios —incluidos vehículos y camiones de apoyo— para realizar estas tareas sin depender de infraestructuras locales.
El acuerdo entre Estados Unidos y República Dominicana de cooperación busca interrumpir operaciones ilícitas de organizaciones criminales transnacionales en rutas que cruzan el Caribe, mediante vigilancia y presencia aérea.
Las fotografías obtenidas por Diario Libre documentan así la llegada efectiva de los KC-135 y el inicio visible de las operaciones desde territorio dominicano.
Presencia confirmada en Las Américas
Las imágenes obtenidas por este medio muestran varias aeronaves cuatrimotores estacionadas en áreas restringidas del aeropuerto, algunas de ellas rodeadas de logística y personal técnico. Según datos castrenses divulgados previamente, el movimiento de estos equipos forma parte de los traslados iniciados a finales de noviembre.
Los KC-135 están diseñados para reabastecer en vuelo a aeronaves de patrullaje, vigilancia y transporte, lo que amplía la capacidad de permanencia en operaciones aéreas prolongadas. Su llegada permitiría sostener misiones de monitoreo sobre rutas utilizadas para actividades ilícitas en el Mar Caribe.
Operación en dos terminales
El acuerdo permite el uso de espacios delimitados en el AILA y en la Base Aérea de San Isidro para actividades técnicas, despliegue temporal de personal y abastecimiento, bajo supervisión del Ministerio de Defensa y de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Además del KC-135, está contemplado el arribo de aviones C-130 Hércules para transporte de carga, personal y operación logística en zonas remotas o emergencias.
Las tropas militares de EE. UU. instalan un compamento en el AILA
Todo el movimiento logístico es ejecutado bajo supervisión militar y con acceso restringido.

Aviones de Estados Unidos en el AILA, donde se instaló un campamento militar.
Las tropas militares de Estados Unidos instalaron un campamento en el Aeropuerto Internacional de las Américas (AILA), próximo a la pista 17, por donde han arribado al menos tres aeronaves de gran tonelaje, como parte del acuerdo firmado con el gobierno dominicano.
En toda esa área permanecen estacionados vehículos cisterna de combustible, autobuses, camionetas, vehículos livianos, así como equipos de comunicación y otros accesorios de uso militar.
Todo el movimiento logístico es ejecutado bajo supervisión militar y con acceso restringido.
De acuerdo con informaciones obtenidas por LISTÍN DIARIO a través de una fuente confiable, los aviones continúan aterrizando y despegando de forma escalonada desde la referida pista, mientras personal militar estadounidense se mantiene coordinando la descarga y distribución de las cargas, las cuales son trasladadas directamente al campamento improvisado establecido en el área.
Las cargas transportadas incluyen vehículos, equipos de comunicaciones, alimentos y otros suministros especializados, vinculados al plan de ayuda humanitaria que despliegan las autoridades estadounidenses con la cooperación del Gobierno dominicano.
Estos movimientos militares forman parte de un plan de ayuda humanitaria y apoyo logístico coordinado entre los gobiernos de ambos países, en una operación que se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad y un marcado hermetismo oficial.
Los aviones militares han estado llegando por el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), José Francisco Peña Gómez, así como por la Base Aérea de San Isidro.
Entre las aeronaves observadas figuran los imponentes C-5 Super Galaxy y C-17 Globemaster III, reconocidos por su enorme capacidad de carga y su uso en misiones especiales de carácter humanitario, logístico y estratégico.
En las áreas cercanas a la cabecera de la pista 17 del AILA se pudo observar, a cierta distancia, un amplio despliegue de seguridad compuesto por personal militar estadounidense y miembros del Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), quienes trabajan de manera coordinada durante las operaciones de aterrizaje, descarga y despacho de los equipos.
No se permite acceso
No se permite el acceso a representantes de los medios de comunicación acreditados en el aeropuerto ni a empleados civiles de la terminal, como parte del protocolo de seguridad implementado.
Un ejecutivo de la empresa Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) explicó que la concesionaria no tiene participación directa en las operaciones que realizan las autoridades estadounidenses, limitándo su rol a facilitar la operatividad normal de la terminal aérea bajo las disposiciones del Estado dominicano.
Se informó que la primera de las aeronaves, un C-5 Super Galaxy, aterrizó en la Base Aérea de San Isidro, mientras que un C-17 Globemaster III lo hizo en el AILA el pasado domingo, en vuelos que se produjeron de manera simultánea.
Estas aeronaves forman parte del programa de apoyo y asistencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, diseñado para responder a misiones especiales de carácter humanitario y logístico a nivel internacional.
El acuerdo firmado
El pasado 26 de noviembre, el gobierno dominicano autorizó de manera temporal el uso de espacios restringidos en la Base Aérea de San Isidro y en el AILA, para operaciones logísticas de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
El anuncio lo hizo el presidente Luis Abinader, tras una reunión a puertas cerradas con el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, celebrada en el Palacio Nacional.
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