Una encuesta reveló un cambio drástico en la política de Venezuela/ Cancillería de Venezuela evita molestar a Trump y guarda silencio ante los ataques contra Raúl Castro y sus aliados

Al frente de la oposición, María Corina Machado se convirtió en un fenómeno de masas inédito en la historia de Venezuela (REUTERS/Isabel Infantes)

Con enormes diferencias, a cada una le ha tocado ejercer su liderazgo en uno de los momentos más críticos de la historia del país. Sin embargo, una experta advierte que no basta con ocupar posiciones de poder para que se den avances en el campo feminista

Pedro Pablo Peñaloza

Desde Caracas

Infobae

23 May, 2026

Las mujeres mandan en Venezuela. La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), realizada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), señala que desde 2019 se evidencia “cierta feminización de la jefatura de los hogares con tasas entre 54% y 60%”.

Delcy Rodríguez anunció nuevas excarcelaciones ante los pedidos de las ONG por la liberación de todos los presos políticos

Te puede interesar:Delcy Rodríguez anunció nuevas excarcelaciones ante los pedidos de las ONG por la liberación de todos los presos políticos

En la edición de 2025, destacaron que se “sigue mostrando predominio de mujeres a la cabeza de los hogares”, con un 52%, atribuyendo este hecho “posiblemente a los efectos de la emigración y los reacomodos en las unidades domésticas, pero también a la identificación de las mujeres como jefas para la percepción de los beneficios de programas”.

Lo que nadie podía adivinar es que esta peculiaridad familiar se iba a proyectar a esa casa llamada Venezuela. En un hecho totalmente inédito en la historia de este país, tanto el gobierno, con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, como la oposición, encabezada por María Corina Machado, tienen como principales referentes a mujeres que son ahora las grandes protagonistas de la política nacional.

Maquinaria de represión y fichas de cambio: por qué el chavismo no libera a todos los presos políticos

Te puede interesar:Maquinaria de represión y fichas de cambio: por qué el chavismo no libera a todos los presos políticos

Revolución

En realidad, solo comparten el género. Sus orígenes y recorridos son muy distintos. Machado construyó su liderazgo a pulso, de abajo hacia arriba.

Comenzó como una activista de la sociedad civil, luego se convirtió en la diputada más votada del país, ocupó un lejano tercer lugar en las primarias presidenciales de 2012 y de tanto insistir, se convirtió en un fenómeno de masas que algunos comparan con su némesis, el mismísimo Hugo Chávez.

María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, reacciona desde un balcón del Gran Hotel, después de que su hija Ana Corina Sosa Machado, aceptara el premio en su nombre, en Oslo, Noruega, el 11 de diciembre (REUTERS/Leonhard Foeger)María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, reacciona desde un balcón del Gran Hotel, después de que su hija Ana Corina Sosa Machado, aceptara el premio en su nombre, en Oslo, Noruega, el 11 de diciembre (REUTERS/Leonhard Foeger)

Ninguna de sus antecesoras en la lucha política, o en otras actividades relacionadas con los negocios públicos, ha crecido hasta el punto de provocar una atención que traspasa los límites de las clases sociales, del tamaño de las fortunas, de las fronteras lugareñas, de las necesidades de los partidos políticos, de los intereses intelectuales y, en especial, del ascendiente del pasado”, destaca en un artículo Elías Pino Iturrieta, exdirector de la Academia Nacional de la Historia.

Profundizando sobre la figura de la premio Nobel de la Paz, Pino Iturrieta expone que su ascenso significa una verdadera revolución para la sociedad venezolana, enfatizando que en este país “jamás había existido un vínculo tan indiscutible entre las propuestas de una representante del género femenino y los anhelos populares o generales”.

Del cielo

En cambio, a Delcy Rodríguez esta oportunidad le cayó del cielo. Literalmente. Las aeronaves de Estados Unidos que el 3 de enero bombardearon Caracas y se llevaron a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, la catapultaron hacia la Presidencia encargada de la República.

Jorge Rodríguez con chaleco oscuro y Delcy Rodríguez con vestido verde y gafas, caminan sonriendo junto a otros hombres en trajes y un militar en uniformeLa presidenta encargada Delcy Rodríguez acompañada por su hermano y jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro Diosdado Cabello

La flamante mandataria interina viene de ser una burócrata que ascendió en la estructura del Estado de la mano de Maduro, sin mayor influencia en el partido de gobierno.

Forzado por la coyuntura, el chavismo gira alrededor de Rodríguez quien, eso sí, siempre marcha escoltada por dos hombres: su hermano Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento, y Diosdado Cabello, ministro de Interior.

Nuevo momento

La politóloga María Isabel Puerta Riera subraya las divergencias: “A pesar de las circunstancias, donde no existe claridad sobre si se trata de un proceso de transición, hay una clara definición de liderazgo político construido a través de la representación (Machado), mientras que lo otro (Rodríguez) constituye una representación manufacturada que no reúne las características de un liderazgo político forjado en la lucha, sino impuesto por factores exógenos. El contraste es evidente, al margen de la paridad de género”.

Puerta Riera recuerda que “en la política venezolana, tanto en la lucha democrática frente a las dictaduras antes de 1958 como en la consolidación de la democracia partidista, no faltaron las mujeres, aunque con espacios limitados”. Por esa razón, la académica opina que este momento “es un reflejo de la evolución y fortaleza del liderazgo femenino, que en el ámbito político estuvo históricamente monopolizado por los hombres”.

Dos caras

Antes de ofrecer su visión, Selene Soto Rodríguez precisa que el hecho de que una mujer ocupe ciertos espacios de poder no significa que en la sociedad haya un avance en términos de igualdad sustantiva.Imagen de archivo de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante una comparecencia ante los medios en Caracas, Venezuela. 13 abril 2026 (REUTERS/Leonardo Fernández Viloria)Imagen de archivo de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante una comparecencia ante los medios en Caracas, Venezuela. 13 abril 2026 (REUTERS/Leonardo Fernández Viloria)

Abogada feminista de la organización Women’s Link Worldwide, estima que en los últimos años “hemos tenido dos caras de una misma moneda”. A su juicio, por un lado el régimen chavista ha “instrumentalizado” los derechos de las mujeres y la narrativa del feminismo, aunque en la práctica se registran “retrocesos inéditos”; y por el otro, la oposición ha “invisibilizado” los reclamos de este colectivo.

Soto Rodríguez observa que en el debate público venezolano se ha impuesto una “mirada neutral o masculina”, que deja a un lado el impacto que tiene la crisis en el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias.

¿Es casualidad que en este momento de colapso del poder sean las mujeres las que terminen al frente? Creo que no, eso pasa justamente por una lógica en la cual se tolera que las mujeres estén al frente como gestoras de ese desgaste y ese colapso, pero no necesariamente implica un reconocimiento de su agencia política”, reflexiona la experta.

María Corina Machado le regaló el Premio Nobel de la Paz a Donald TrumpMaría Corina Machado le regaló el Premio Nobel de la Paz a Donald Trump

Para fundamentar su posición, Soto Rodríguez apunta que aún “existen figuras masculinas predominantes orbitando alrededor del poder que una y otra puede ejercer”, entre ellas quizá la más relevante el presidente de Estado Unidos, Donald Trump.

La activista indica que sigue presente la violencia política como factor que impide la participación política de las mujeres, al tiempo que subraya la importancia de abordar temas como transición y cambio político desde la perspectiva feminista.

Cancillería de Venezuela evita molestar a Trump y guarda silencio ante los ataques contra Raúl Castro y sus aliados

Luego del ataque del 3 de enero, Caracas pasó del verbo encendido para condenar al “imperialismo” a un discurso moderado en el plano internacional

Pedro Pablo Peñaloza

Desde Caracas

ARCHIVO - La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, saluda tras despedirse del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, luego de su reunión en el Palacio de Miraflores, el 11 de febrero de 2026, en Caracas, Venezuela. (AP Foto/Ariana Cubillos, archivo)ARCHIVO – La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, saluda tras despedirse del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, luego de su reunión en el Palacio de Miraflores, el 11 de febrero de 2026, en Caracas, Venezuela. (AP Foto/Ariana Cubillos, archivo)

Nadie puede negar que la historia contemporánea de Venezuela se divide en antes y después del 3 de enero, cuando Estados Unidos ejecutó un ataque militar que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

María Corina Machado confía en que Venezuela y Cuba serán libres “muy pronto”

Te puede interesar:María Corina Machado confía en que Venezuela y Cuba serán libres “muy pronto”

Después de aquel día, nada ha sido igual. El cambio forzado se ha hecho muy evidente no solo en las palabras sino especialmente en los silencios de la Cancillería, que nunca dejaba pasar una oportunidad para rechazar cualquier acción del “imperialismo” y manifestar su solidaridad con sus aliados ideológicos como Irán y Cuba.

Al tibio comunicado sobre la ofensiva contra Teherán, donde evitaba condenar a la administración de Donald Trump, ha seguido un mutis con respecto a la acusación penal que enfrenta el líder cubano Raúl Castro.

El líder cubano Raúl Castro ha sido uno de los principales aliados de la revolución chavista.El líder cubano Raúl Castro ha sido uno de los principales aliados de la revolución chavista.

Tampoco Caracas ha salido en defensa de su buen amigo el expresidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por corrupción en un caso que salpica a Venezuela.

Ante la afonía del gobierno, la vocería en apoyo a La Habana la asumió el Partido Socialista Unido de Venezuela, que a través de un comunicado denunció la escalada del bloqueo contra la isla, manifestando que “muchas veces Fidel y Chávez juntaron sagacidad y sabiduría, fuerza y visión de Estado con los más grandes sentimientos de amor por la Humanidad”.

Otra cara

“En estos cuatro meses y medio de la política exterior de la presidenta encargada Delcy Rodríguez hemos observado un giro pragmático forzado por la realidad, el cual Francisco Ameliach -diputado y fundador de la revolución chavista- ha tipificado como un ‘pragmatismo táctico’ como método de resistencia ‘bajo condiciones de asedio y guerra multifactorial’; es decir, en el marco del tutelaje impuesto al país por la administración Trump”, expone Kenneth Ramírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (COVRI).

El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, pronuncia un discurso durante un evento con personas mayores en The Villages, Florida, EE. UU., el 1 de mayo de 2026. EFE/EPA/Cristobal Herrera-Ulashkevich
El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, pronuncia un discurso durante un evento con personas mayores en The Villages, Florida, EE. UU., el 1 de mayo de 2026. EFE/EPA/Cristobal Herrera-Ulashkevich

Tomando como referencia el planteamiento de Ameliach, el portavoz del COVRI señala que la gestión de Delcy Rodríguez “ha asumido una postura donde sin renunciar -al menos formalmente- a los principios ideológicos, el Poder Ejecutivo ha adoptado una estrategia flexible enfocada en obtener resultados prácticos que hagan posible la ‘supervivencia revolucionaria’ como ‘principal objetivo histórico’”.

Ramírez destaca que el cambio también se ha expresado en la remoción “de algunos rostros de la diplomacia madurista, con el fin de transmitir moderación”. Verbigracia la incorporación como nuevo viceministro para América del Norte y Europa de Oliver Blanco, joven internacionalista que militó en la oposición.

Mucho cuidado

“Las reiteradas referencias del presidente Trump indicando ofensivamente que podría convertir a Venezuela en el ‘estado 51’ de Estados Unidos, apenas fueron respondidas en una oportunidad por Delcy Rodríguez el pasado 11 de mayo de manera muy diplomática”, observa Ramírez, quien está seguro de que “en el pasado esto habría generado una encendida proclama anti imperialista y quizás algún desplante”.

El portavoz del COVRI resalta que cuidándose de provocar a la Casa Blanca, la Cancillería venezolana ha emitido algunos comunicados dirigidos a sus socios geopolíticos tradicionales como Cuba, Rusia y China, “lo cual les envía un mensaje sobre el interés existente de recuperar las relaciones bilaterales a largo plazo y proporciona cierta seguridad identitaria a los cuadros y disminuidas bases del partido oficialista”.

Fotografía de archivo del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. EFE/EPA/JIM LO SCALZO
Fotografía de archivo del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. EFE/EPA/JIM LO SCALZO

Siguiendo la línea histórica de Caracas, Delcy Rodríguez desconoce la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia en la controversia con Guyana por el territorio Esequibo, y reivindica el Acuerdo de Ginebra de 1966 como el único mecanismo para resolver el diferendo.

Sin embargo, Ramírez subraya un matiz. “Delcy Rodríguez ha evitado reaccionar ante recientes declaraciones que ha emitido la embajadora de Estados Unidos en Guyana, Nicole Theriot, sobre la controversia fronteriza, o el viaje del presidente guyanés Irfaan Alí a EE. UU. este mes. Todo esto sin dejar de mencionar cómo han desaparecido de los comunicados y declaraciones de funcionarios venezolanos referencias sobre la incidencia de ExxonMobil en la controversia, mientras se sostienen conversaciones para un eventual regreso de esta empresa petrolera estadounidense al país”.

Leave a Comment

Title
.