
Volodimir Zelenski, en una imagen extraída del video con el que conmemora los cuatro años de resistencia frente a la invasión rusa.Imagen: X/@ZelenskyyUa
Ucrania conmemora cuatro años de resistencia ante la Rusia de Vladimir Putin, que “no ha logrado sus objetivos”. Líderes europeos viajan a Kiev para acompañar al país en el cuarto aniversario de la guerra.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, declaró este martes (24.02.2026) en un video para conmemorar que se cumplen cuatro años del inicio de la invasión rusa. “[El presidente ruso Vladimir] Putin no logró sus objetivos. No quebró a los ucranianos. No ganó esta guerra. Hemos preservado Ucrania y haremos todo lo posible para lograr la paz y para que se haga justicia”, declaró. El presidente ucraniano insistió en que su país está preparado para hacer “todo” lo posible para garantizar una paz fuerte y duradera.
El conflicto ha causado cientos de miles de muertos. Su impacto mundial ha sido inmenso, con un aumento en los gastos de defensa en varios países europeos en anticipo de una posible confrontación con Rusia. Las negociaciones entre ambos bandos, retomadas el año pasado por impulso de Estados Unidos, no han logrado detener los combates, que han destruido ciudades enteras y forzado a millones de ucranianos a huir de su país.
Zelenski recordó el inicio de la guerra y la llamada que tuvo con el entonces presidente de Estados Unidos, Joe Biden. “Aquí hablé con el presidente Biden y también aquí escuché: ‘Volodimir, hay peligro, debes salir urgentemente de Ucrania. Estamos listos para ayudarte en eso’. Y yo qué le contesté: que necesitaba armas, no un taxi”, dijo Zelenski en su discurso, grabado en parte desde el despacho del búnker de la oficina presidencial ucraniana en el que se produjo esa llamada.
Líderes europeos viajan a Kiev
La jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llegó hoy a Kiev para las conmemoraciones. En un mensaje en su cuenta de X acompañado de un video de su llegada, resumió el objetivo de su visita: “subraya nuestro compromiso duradero con la justa lucha de Ucrania” y enviar “un mensaje claro tanto al pueblo ucraniano como al agresor: no cejaremos hasta que se restablezca la paz, una paz en los términos de Ucrania”.

A Von der Leyen le acompaña el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, con quien participará en una reunión por videoconferencia con los aliados de Ucrania, la llamada Coalición de Voluntarios, que incluye a Alemania, Francia y el Reino Unido. “Cuatro años de una guerra injusta de agresión, Cuatro años de indestructible coraje ucraniano. Cuatro años de incesante apoyo europeo. Resueltos a lograr una paz justa y duradera para Ucrania. Por eso es que estamos hoy en Kiev”, aseguró Costa en su cuenta de X.
Los líderes de los países nórdicos y bálticos también viajan este martes a Kiev. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, se unirán en la capital ucraniana a los primeros ministros de Estonia, Letonia y Lituania, además de la de Islandia. Asimismo se encuentra en Kiev el primer ministro de Croacia, Andrej Plenković.
Ucrania no olvida los sacrificios de estos cuatro años
Zelenski hizo también referencia a las negociaciones que tienen lugar con Rusia a iniciativa de Estados Unidos. “Por supuesto que todos nosotros queremos paz, que la guerra termine. Pero nadie permitirá que acaben con Ucrania. Queremos una paz sólida, digna, duradera”, dijo el presidente ucraniano, que afirmó que no está dispuesto a “traicionar” ni olvidar en estas negociaciones todos los sacrificios de estos cuatro años. Y recordó una frase que se repetían los ucranianos al principio de la guerra: “¿creías que me habías puesto de rodillas? Me estaba atando las botas de campaña”.
lgc (afp, efe)
“Quiero ayudar a Ucrania para que sea un país libre”
Combatientes de toda América Latina están o han estado en el frente luchando contra las fuerzas rusas. DW conversó con dos militares —uno chileno, otro argentino— que han vivido la guerra en carne propia.

Los analistas militares lo dicen y la realidad lo demuestra. En los conflictos modernos, el papel de los drones es determinante. Lo sabe Mayers, el nombre de guerra de un combatiente argentino que se encuentra en Ucrania recuperándose de las heridas que le causó un aparato no tripulado. Y lo confirma Federico Mancilla, Meta, un chileno que combatió en Donetsk y que pudo escapar por los pelos de un dron dirigido a matarlo.
Ellos son dos de los cientos, quizás miles, de latinoamericanos que han viajado a Ucrania para ayudar a las fuerzas locales a contener la ofensiva a gran escala lanzada por Rusia el 24 de febrero de 2022, hace cuatro años. Las cifras de voluntarios varían, pero algunas fuentes hablan de hasta 10.000, con una enorme presencia de combatientes colombianos, y en menor medida de Brasil, México, Argentina, Chile y otros países de la región.
Si bien muchos llegan por su cuenta y son distribuidos en distintas unidades de las Fuerzas Armadas ucranianas, hay un número importante de soldados hispanohablantes en el Batallón Simón Bolívar y la Legión Internacional. También está la Fuerza Miquiztle, una unidad conformada por mexicanos que opera bajo el mando de la 25ª Brigada Aerotransportada.

El peligro de los drones
Hace dos semanas, Mayers, un ingeniero electromecánico oriundo de Buenos Aires, fue herido por un dron. “Mis compañeros ucranianos me retiraron al instante del frente, arriesgando sus vidas. Voy a estar eternamente agradecido de ellos”, dice a DW este hombre que, pese a no tener experiencia militar previa, decidió viajar en agosto de 2025, impulsado por su deseo de “ayudar a Ucrania para que sea un país libre”.
Una idea parecida expresa Meta. “Lo que me llevó a viajar a Ucrania fue mi deseo de ayudar a la gente”, explica el joven chileno, que tomó la decisión de “enlistarme en el Ejército ucraniano y combatir frente a frente con los rusos” impelido por la convicción de que lo correcto era hacer algo ante la tragedia que veía por televisión.
Si bien él tampoco tenía experiencia armada alguna —ni siquiera había hecho el servicio militar en su país—, agradece a los ucranianos haberle enseñado todo lo necesario para enfrentar el desafío.
Una vez capacitado, Meta fue enviado a Donetsk en las filas de la Tercera Brigada de Asalto. Allí era el único extranjero en una unidad de ucranianos, con los que se comunicaba en inglés y con señas. Un día, tras varias semanas combatiendo, un dron FPV lo atacó, salvándose de milagro.
“Salí de la trinchera y el dron ya me tenía visto para matarme. Alcancé a correr cinco metros y entré a un punto de descanso gritando que venía un dron. La explosión me lanzó a tres metros. La onda expansiva me hirió dos dedos de la mano izquierda”. Ese mismo día fue evacuado.

“Nos ven con respeto”
Mayers, en cambio, sí combatió junto a otros latinoamericanos. “He estado con compañeros argentinos, colombianos y ucranianos”, cuenta. Ahora mismo se recupera de sus heridas y espera tomarse un descanso antes de volver al campo de batalla. El compromiso que siente con Ucrania es enorme porque la gente lo ha tratado siempre bien, “durante los entrenamientos, en combate y también ahora, estando herido”.
Las razones que ofrecen los voluntarios latinoamericanos para acudir al frente de combate son variadas. Y los orígenes también son diversos. No hay solo exmilitares que viajan en busca de salarios que les permitan escapar de la falta de oportunidades en sus respectivos países, sino que ha habido casos de taxistas, camioneros o enfermeros que dejan todo atrás para luchar contra la invasión rusa llevados por convicciones altruistas.
“Para los ucranianos somos como hermanos, porque aunque vengamos de países diferentes todos estamos con el propósito de hacer que los invasores no sigan avanzando”, dice Mayers.
“Nos ven con respeto y nos tratan con honor”, complementa Meta. “Me han dado las gracias por ayudar a su país, me enorgullece haber estado desplegado en Ucrania combatiendo”, añade el joven chileno, que regresó a su casa por su familia, especialmente por su madre, “para darle tranquilidad”.
Mientras recuerda su paso por Ucrania, donde no descarta volver para nuevamente vestir un uniforme militar, cuenta que una vez se le acercó un anciano. “Apenas vio mi bandera en mi chaqueta, se agachó y me besó el hombro, donde estaba mi insignia, y me dio las gracias. Es un recuerdo importante que tengo”.
Una bala y una granada
Luchar una guerra, propia o ajena, supone siempre un cambio, a veces traumático, en la personalidad y la psicología de quien vive la experiencia. No solo está el impacto de las situaciones extremas de combate, sino también el dolor de perder a los que en el campo de batalla pasan a ser conocidos como “hermanos”.
“En Ucrania he visto cosas y he vivido situaciones que jamás creí que viviría, la más lamentable de ellas perder a compañeros”, dice Mayers, que revela que en octubre de 2025 tres argentinos murieron en el frente. Meta, en tanto, recuerda a su amigo colombiano Coyote, con quien compartió en la Tercera Brigada Separada de Asalto. José Luis Lugo, su nombre real, cayó en marzo de 2025.
La guerra y estos dolores, dice Meta, “me hicieron ver la vida de una forma más feliz, entender que hoy somos y mañana ya no sabemos si estaremos vivos. Agradezco estar vivo”. Convencido, dice que si bien ahora quiere estar con su familia, no lo dudará si el que considera “mi segundo país” lo vuelve a necesitar. Eso, a pesar de los peligros, que van más allá de la artillería y los drones.
“Siempre andábamos con una bala y una granada en los bolsillos, por las células terroristas rusas que hay en Ucrania. Si me capturaran, preferiría pegarme un tiro. Eso es algo que teníamos claro. Morir así es mucho mejor que estar en manos de los rusos”, asegura Meta.
(el)
Putin condecora a militares rusos tras cuatro años de guerra
Volodimir Zelenski acusa al presidente ruso de empezar la III Guerra Mundial, mientras el canciller alemán, Friedrich Merz, denuncia la “absoluta barbarie” rusa en la guerra en Ucrania y pide mantener el apoyo europeo.

El presidente ruso, Vladimir Putin, condecoró este lunes (23.02.2026) a un grupo de militares rusos en el Kremlin por la festividad del Día del Defensor de la Patria, en víspera del cuarto aniversario de la guerra contra Ucrania. El acto tuvo lugar en el Kremlin y a la entrega de medallas le siguió un brindis en el que homenajeó a los oficiales.
“Entre los presentes se encuentran representantes del mando y oficiales de unidades especiales y operativas. Sus valientes acciones y su determinación nos ayudaron a planificar meticulosamente y ejecutar con brillantez las operaciones ofensivas de nuestras tropas en las zonas y direcciones más difíciles”, declaró el jefe de Estado.
Tras el acto, como es tradicional, Putin, junto con los condecorados, depositó una corona de flores en la Tumba del Soldado Desconocido, cerca de la muralla del Kremlin, a lo que le sucedió un minuto de silencio. En un mensaje televisado anoche, Putin prometió acelerar el desarrollo tecnológico militar para fortalecer al ejército ruso. “El desarrollo de la tríada nuclear sigue siendo una prioridad absoluta, ya que garantiza la seguridad de Rusia y asegura una disuasión estratégica eficaz y el equilibrio de fuerzas en el mundo”, dijo.
Zelenski dice que Putin ha empezado la III Guerra Mundial
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, acusó al presidente ruso de empezar la III Guerra Mundial. “Creo que Putin ya la ha comenzado. La pregunta es cuánto territorio podrá conquistar y cómo detenerlo… Rusia quiere imponer al mundo un estilo de vida diferente y cambiar la vida que la gente ha elegido”, dijo Zelenski en una entrevista con la BBC divulgada hoy, por los cuatro años del inicio de la invasión rusa de Ucrania.
El canciller alemán, Friedrich Merz, denunció también hoy la “absoluta barbarie” de la Rusia de Putin en un discurso pronunciado un día antes de este cuarto aniversario de la invasión. “Este país, bajo este liderazgo, se encuentra actualmente en el punto más bajo de la barbarie, y nadie debería tener ninguna duda sobre el tipo de régimen y barbarie con el que lidiamos actualmente desde Rusia”, declaró Merz en Berlín.
Acusando a Rusia de “guerra psicológica”, Merz instó a los países europeos, que debaten hoy en Bruselas la improbable aprobación de un nuevo paquete de sanciones, a apoyar a Ucrania y a resistir la impresión de que Rusia estaba ganando. “Es importante enfatizar que Rusia no está a punto de ganar esta guerra”, dijo. “Rusia quiere que lo creamos, pero los hechos son diferentes”, dijo, añadiendo que “nos encontramos en una encrucijada que podría decidir el destino de todo nuestro continente”.
lgc (afp, efe, dpa)
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