
Javier Milei, el pasado jueves durante el acto de cierre de campaña en Rosario.Imagen: Luis Robayo/AFP
Arranca la jornada electoral en unas legislativas de medio término para renovar parte del Legislativo que pueden cambiar las mayorías en el Parlamento y afectar a los planes de reforma del Gobierno.
Los centros electorales abrieron en Argentina, que celebra este domingo (26.10.2025) elecciones legislativas de medio término. Unos 36 millones de argentinos están llamados a las urnas en medio de un clima de inestabilidad cambiaria que pone a prueba el programa ultraliberal del presidente Javier Milei, respaldado por un inédito salvavidas financiero de Estados Unidos que el presidente Donald Trump condicionó a una victoria en las urnas de su aliado. “Usted no puede arreglar en 20 meses cien años de decadencia”, justificó el pasado martes Milei.
Los comicios cerrarán a las 18:00 locales (22:00 CET) y los primeros resultados comenzarán a divulgarse tres horas después. Los comicios son claves para determinar si Milei logra los escaños para sostener sus decretos e impulsar las reformas impositiva, laboral y de las pensiones que marcarán la segunda mitad de su mandato. Un buen resultado “es el que me permita conseguir el tercio para defender las medidas del gobierno”, dijo el mandatario en la recta final de la campaña.
Para lograrlo, su pequeño partido, La Libertad Avanza (LLA), necesita sumar aliados de centroderecha que le permitan enfrentar al principal partido opositor, el peronismo de centroizquierda, que ya le derrotó en las elecciones regionales de Buenos Aires, la provincia en torno a la capital argentina. Parece claro que LLA ganará escaños ya que parte de muy abajo: tiene 37 de 257 diputados y seis de 72 senadores.
Un electorado dividido
“En mi pequeño círculo, todos están contentos con cómo van las cosas”, declara a AP Fernanda Díaz, de 42 años, quien dirige una empresa de alquiler de yates en Puerto Madero. “Cuando salgo, veo a la gente preocupada por llegar a fin de mes”. La oposición a Milei alarma a los mercados en este distrito financiero, en el que se escuchan elogios a Milei por desregular la compra-venta de dólares o por sus esfuerzos por atraer inversión extranjera.
Al otro lado del contaminado río Riachuelo, Verónica Leguizamón, de 34 años, sólo tiene unos pocos huevos, un cartón de leche y un puñado de panecillos en su despensa. “Antes, podíamos elegir qué cocinar”, declara a la misma agencia de noticias. “Ahora dependemos de otros para saber si comeremos o no”. La dispar situación de estos barrios porteños, separados por poco más de un kilómetro, ilustra las tensiones que polarizan al electorado argentino.
lgc (efe, ap)
Elecciones legislativas en Argentina: Milei bajo presión
23 de octubre de 2025
El presidente libertario Javier Milei asumió el cargo hace dos años con la promesa de sanear y estabilizar la economía del muy endeudado país. El balance es discreto.

El 21 de agosto, Marcela Pagano, diputada durante dos años del partido gobernante La Libertad Avanza, lanzó una bomba política. Poco después de dejar el partido, junto con otros tres parlamentarios, emitió un duro juicio político a través de las redes sociales contra el populista y “rompesistema” que, para muchos de los 46 millones de ciudadanos argentinos, sigue siendo salvador, luz de esperanza y redentor en una sola persona: el presidente argentino, Javier Milei.
Pagano contó a DW sus motivos: “Formé parte de La Libertad Avanza con la convicción de que era posible impulsar un cambio verdadero, basado en la libertad y la transparencia. Pero lamentablemente, el proyecto se desvió”.
“El gobierno ignoró las necesidades de la clase media y de sectores vulnerables, como las personas con discapacidad y los jubilados. En vez de invertir la carga de la prueba ante posibles casos de corrupción, como se había prometido, no se apartó del poder a los sospechados, sino que se los protegió”, dice indignada.
Pagano no se anda con rodeos: Milei se habría rodeado de oportunistas y aduladores, mientras que la crítica constructiva se castigaría con la guillotina. Mientras, los abuelos tienen que elegir entre la comida y las medicinas, las universidades se desmoronan y la corrupción no se combate. Milei debe cambiar de rumbo, o el país y su industria se irán al garete, dice.
Expertos celebran el milagro económico de Argentina
Poco antes de las elecciones legislativas del domingo 26 de octubre, en las que se reelegirá la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, la política de 39 años habla de un tema sensible que conlleva un precio muy alto: el “milagro argentino”. Muchos economistas de todo el mundo están entusiasmados con la drástica caída de la inflación del 2,1 por ciento en septiembre con respecto al mes anterior.
“Más de 25.000 pequeñas y medianas empresas cerraron o suspendieron operaciones por la falta de demanda interna y el aumento de costos energéticos y financieros. El poder adquisitivo de los salarios formales se redujo alrededor del 20 por ciento en términos reales, mientras que los ingresos informales y las jubilaciones mínimas perdieron más del 30 por ciento de su valor frente a la inflación acumulada. Y sectores como la construcción, el comercio minorista y los servicios atraviesan una parálisis casi total”, explica la política.

Terapia de choque con efectos secundarios
Milei impuso una terapia de choque al país, que acumula una deuda externa de 278.000 millones de dólares, despidiendo a decenas de miles de funcionarios, recortando ministerios y subsidios de manera drástica a algunos medicamentos vitales, a la electricidad, el agua, el gas y el transporte público.
El símbolo de esta política de austeridad radical es una “motosierra” con la que podría desmantelar al Estado. Y, de hecho, más allá de la hiperinflación controlada hay algunos resultados: el primer superávit presupuestario desde 2010, un rápido auge de las importaciones y ganancias récord para las empresas exportadoras de minería y energía.
Pero el segmento más pobre de la población, en particular, sospecha desde hace tiempo que estos éxitos macroeconómicos no les benefician. La frase “Mi mes termina el día 20” es usual en el país: a muchos argentinos, el salario simplemente no les alcanza los últimos diez días del mes. Los expertos estiman que uno de cada dos argentinos tiene que echar mano de sus ahorros mes tras mes. El motivo: un peso argentino sobrevaluado con precios similares a los de Estados Unidos y Europa, por un lado, y, por otro, el aumento del desempleo, la congelación de salarios y el drástico aumento de los alquileres debido a la liberalización del mercado inmobiliario.
Donald Trump quiere ayudar a Milei
Milei buscó ayuda en Donald Trump por la crisis económica del país. Para el mandatario estadounidense, Milei “es su presidente favorito”. Trump dijo, interfiriendo en la campaña electoral argentina: “Si gana (Milei), nos quedamos con él. Y si no gana, nos vamos”, vinculando la ayuda financiera al éxito de Milei en las legislativas. Washington prepara un paquete financiero de 20.000 millones de dólares mediante un intercambio de divisas (swap).
Las encuestas pronostican un resultado muy ajustado entre La Libertad Avanza y el reforzado partido peronista Fuerza Patria, que ganó las elecciones provinciales en Buenos Aires en septiembre. Además, la popularidad de Milei ha bajado un 40 por ciento, también la euforia de muchos de sus jóvenes seguidores.
Según el analista político Sergio Berensztein “tampoco es que un triunfo (de Milei) solucione los problemas. El gobierno tiene que modificar la forma en la cual el presidente Milei administró el poder, muy confrontativo, y necesita reconstruir lazos de confianza con múltiples líderes y gobernadores.”
(rmr/el)
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