
El presidente de Estados Unidos se reunió con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca para abordar el plan de paz diseñado por el mandatario estadounidense para poner fin al conflicto en la Franja de Gaza.Imagen: Jim Watson/AFP
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, ya entregó su apoyo al proyecto del mandatario estadounidense. Ahora Hamás debe dar su respuesta.

La Casa Blanca publicó este lunes (29.09.2025) el plan de 20 puntos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra en la Franja de Gaza y definir el futuro del enclave palestino.
El plan incluye un alto el fuego en la ofensiva israelí, la liberación de todos los rehenes y el establecimiento de un Gobierno de transición supervisado por una junta presidida por el propio Trump. Estados Unidos se compromete además a mediar entre Israel y Palestina para “una coexistencia pacífica”, y abre la puerta a la creación de un Estado palestino.
El republicano presentó este plan al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante su reunión de este lunes en la Casa Blanca y espera respuesta de Hamás.
Desglose punto por punto
1- Gaza será una zona libre de terrorismo y no representará una amenaza para Israel.
2- Gaza será reconstruida para beneficio de su pueblo.
3- Alto el fuego inmediato y repliegue gradual de las fuerzas israelíes para preparar la liberación de rehenes.
4- Liberación en 72 horas de todos los rehenes de Hamás, tanto vivos como muertos.
5- Israel liberará a 250 presos palestinos condenados a cadena perpetua y 1.700 gazatíes detenidos tras los atentados del 7 de octubre.
6- Hamás se compromete a coexistir pacíficamente y al desarmarse.
7- Tras la aceptación del acuerdo, se enviará toda la ayuda humanitaria necesaria para Gaza.
8- La entrada y distribución de ayuda humanitaria se realizará sin interferencias y a través de las agencias de Naciones Unidas.
9- Gaza será administrada por un comité tecnocrático supervisado por una “Junta de la Paz” internacional presidida por el propio Trump y que incluirá al exprimer ministro británico Tony Blair. Una Autoridad Palestina reformada tomará el control posteriormente.
10- Se creará un plan de desarrollo económico para Gaza que atraiga inversiones.
11- Se creará una zona económica especial en Gaza.
12- No habrá desplazamientos forzosos y quienes se vayan voluntariamente tendrán derecho a regresar, aunque “se animará a la gente a quedarse y se les ofrecerá la oportunidad de construir una mejor Gaza”.
13- Hamás y otras facciones no podrán gobernar Gaza “ni directa, ni indirectamente” y se desmilitarizará la Franja bajo supervisión internacional.
14- Países de la región garantizarán que Hamás y otros grupos cumplan sus compromisos y que Gaza no represente una “amenaza para sus ciudadanos ni vecinos”.
15- Se desplegará una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), apoyada por EE.UU. y socios árabes, para entrenar fuerzas policiales palestinas y mantener la seguridad interna y de fronteras, área en la que cooperarán Egipto e Israel.
16- Israel no ocupará ni anexará Gaza, se retirará progresivamente para transferir el control a la ISF y mantendrá un perímetro de seguridad si es necesario.
17- En caso de que Hamás “demore o rechace” la propuesta, todo lo anterior, se implementará en las zonas “libres de terrorismo” que Israel haya transferido a la ISF.
18- Se promoverá un diálogo interreligioso para fomentar la tolerancia y la convivencia pacífica entre palestinos e israelíes.
19- Conforme avance la reconstrucción y se cumplan reformas en la Autoridad Palestina, se abrirá la posibilidad de la autodeterminación y la creación del Estado palestino.
20- Estados Unidos establecerá un diálogo entre Israel y Palestina para acordar un horizonte político que permita una coexistencia pacífica y próspera.
Por ahora, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, entregó su apoyo al plan de paz del presidente estadounidense. “Apoyo su plan para poner fin a la guerra en Gaza, que logra nuestros objetivos bélicos, [que] traerá de vuelta a Israel a todos nuestros rehenes, desmantelará las capacidades militares de Hamás, pondrá fin a su gobierno político y garantizará que Gaza nunca vuelva a representar una amenaza para Israel”, declaró Netanyahu en rueda de prensa junto a Trump. Por el momento Hamás, agrupación terrorista, no se ha pronunciado.
(mn/efe, afp)
Trump y su plan de 21 puntos para Gaza generan escepticismo
Matthew Pearson
Donald Trump discute con Netanyahu un plan de 21 puntos para poner fin a la guerra en Gaza. Pero ¿qué propone el plan exactamente, y qué impacto podría tener en el conflicto?

Dadas sus recientes afirmaciones falsas de haber puesto fin a siete guerras, la última promesa de Donald Trump de acabar pronto con la guerra en Gaza será recibida con bastante escepticismo por la mayoría de los observadores.
“Tenemos una oportunidad real de ALCANZAR LA GRANDEZA EN ORIENTE MEDIO. TODOS ESTÁN A FAVOR DE ALGO ESPECIAL, POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA. ¡LO CONSEGUIREMOS!”, escribió el domingo (28.09.2025), como es su costumbre, con mayúsculas, el presidente estadounidense en su plataforma Truth Social.
Trump se refería a su plan de 21 puntos, cuyos detalles se dieron a conocer durante el fin de semana, antes de su reunión en la Casa Blanca con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, este lunes, 29 de septiembre, en la cuarta reunión de ambos este año. Pero, ¿en qué consiste exactamente este plan?
¿Cuáles son los puntos clave del plan de 21 puntos de Trump?
Fundamentalmente, crea una vía para la creación de un Estado palestino, algo a lo que Israel se ha opuesto de forma constante y vehemente, y una hoja de ruta para el futuro de la Franja de Gaza. El plan, al que han tenido acceso varios medios de comunicación, exige la liberación de los 20 rehenes que siguen vivos en Gaza y de varios de los que ya han fallecido, a cambio de la liberación de cientos de palestinos detenidos en Israel. Esto debería ocurrir en las 48 horas siguientes a la firma del acuerdo.
“Una vez que todos los rehenes hayan sido liberados, Israel liberará a 250 presos condenados a cadena perpetua y a 1.700 gazatíes detenidos después del 7 de octubre. Por cada rehén israelí cuyos restos sean liberados, Israel liberará los restos de 15 gazatíes fallecidos”, informó el Washington Post.
El plan también exige la destitución de Hamás -reconocida como organización terrorista por el Gobierno alemán, la Unión Europea, Estados Unidos y algunos países árabes- y su compromiso de desarmarse, la reforma de la Autoridad Palestina (AP) y la promesa de Israel de no lanzar más ataques contra Qatar, que ha intentado actuar como fuerza mediadora en el conflicto.
Otros puntos incluyen que Gaza reciba un plan de crecimiento económico, una garantía de seguridad para Gaza impuesta por Estados Unidos y las potencias regionales, y la posibilidad de que las personas que han abandonado la zona regresen, mientras que nadie que se encuentre actualmente en Gaza será obligado a marcharse.
Según el plan, Gaza estaría inicialmente gobernada por un gobierno de transición con antiguos miembros de Hamás, que se quedarían y se comprometerían con el nuevo plan, o a los que se les permitiría pasar de forma segura a otros países no mencionados aún.
Además, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) deben detener todas las operaciones inmediatamente tras el acuerdo y entregar los territorios capturados. Israel también debe prometer no ocupar ni anexionar Gaza. Una comisión de investigación del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU) determinó a principios de este mes que Israel ha cometido genocidio contra los palestinos.
También se han previsto garantías para que la ayuda de las agencias internacionales pueda llegar a Gaza sin obstáculos por parte de ninguno de los dos bandos, aunque no se menciona a la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), que cuenta con el respaldo de Israel y Estados Unidos.

¿Cómo surgió el plan de 21 puntos?
El enviado estadounidense Steve Witkoff dijo el 23 de septiembre que Trump había planteado el plan en una reunión celebrada ese día con líderes de países árabes y musulmanes (Qatar, Arabia Saudita, Indonesia, Turquía, Pakistán, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Jordania) en las Naciones Unidas. Al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, no se le permitió asistir a la Asamblea General de la ONU, donde tuvo lugar la reunión paralela, después de que el Gobierno estadounidense le denegara el visado.
Los países que participaron en la reunión afirmaron en una declaración conjunta que “reiteraban su compromiso de cooperar con el presidente Trump y subrayaban la importancia de su liderazgo para poner fin a la guerra”.
Según se informa, el plan contó con la ayuda del Instituto Tony Blair para el Cambio Global, dirigido por el ex primer ministro británico. Algunos informes sugieren que Blair, que dista mucho de ser popular en Oriente Medio debido a su apoyo a la invasión estadounidense de Irak en 2003, será el jefe de la Autoridad Internacional de Transición de Gaza en el marco del plan (GITA, por sus siglas en inglés). La GITA podría estar al mando durante varios años, hasta que se evalúe que la Autoridad Palestina ha cumplido las condiciones necesarias.
El plan surge tras el creciente número de países occidentales, como el Reino Unido, Francia y Canadá, que reconocen al Estado palestino. Netanyahu ha calificado esta decisión de “vergonzosa”.
¿Qué han dicho Israel y Hamás sobre el plan de 21 puntos hasta ahora?
Mientras que Trump se ha mostrado extremamente optimista sobre su plan, Netanyahu ha sido más cauteloso, aunque sin rechazarlo. “Estamos trabajando en ello”, declaró el domingo a Fox News. “Aún no está cerrado, pero estamos trabajando con el equipo del presidente Trump, de hecho, en estos momentos”, añadió.
Un funcionario anónimo de Hamás declaró el viernes (26.09.2025) a la agencia de noticias Reuters que Hamás no había recibido el plan. La organización publicó entonces un comunicado el domingo: “Hamás está dispuesta a considerar de forma positiva y responsable cualquier propuesta que llegue de los mediadores, siempre que dicha propuesta proteja los derechos nacionales de los palestinos”.
En una nueva muestra de las dificultades a las que se enfrentará Netanyahu, incluso si apoya el plan, el ministro de Finanzas de ultraderecha de Israel, Bezalel Smotrich, esbozó este lunes una serie de “líneas rojas” en X. Escribió que la seguridad de Israel dependía de “las acciones, nuestro control sobre el territorio y una aplicación inflexible que depende únicamente del Ejército israelí y de nuestro sistema de defensa”. También rechazó cualquier participación de la Autoridad Palestina, que gobernó Gaza hasta que Hamás tomó el poder en 2007.
(gg/cp)
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