“Estoy decepcionada de nuestro país”: los turistas estadounidenses que quieren pasar desapercibidos en Francia en la era Trump

Pie de foto,Rick, a la izquierda, cubrió la bandera estadounidense de su gorra para pasear por París.

  • Autor,Andrew Harding
  • Título del autor,Corresponsal de BBC News en París

Paseando bajo un sol radiante por la grava impecablemente rastrillada de los jardines de las Tullerías de París, los turistas estadounidenses Barbara y Rick Wilson no iban precisamente de incognito. Pero esa misma mañana, en su primer viaje a Francia, Rick, de 74 años, había tomado una precaución inusual.

Antes de salir del hotel, había tomado un pequeño trozo de cinta adhesiva negra y había tapado la bandera de las Barras y Estrellas en la esquina de su gorra de béisbol.

“Estamos hartos. Es horrible. Simplemente horrible”, cuenta Rick, mientras él y su esposa reflexionaban sobre la repentina sensación de vergüenza que, según dicen, sienten ahora, como estadounidenses, tras las abruptas medidas del presidente Trump sobre los aranceles comerciales globales.

Barbara, de 70 años, incluso llevaba un pequeño prendedor canadiense en el bolsillo, un regalo de otro turista, que pensó que podría ser útil si era necesario recurrir a más subterfugios.

“Estoy decepcionada de nuestro país. Estamos indignados por los aranceles”, explica.

A pocos metros, entre la multitud que se congregaba frente al Museo del Louvre, otra pareja estadounidense también intentaba mantener un perfil más bajo de lo habitual.

Chris Epps, un abogado neoyorquino de 56 años, había decidido vestirse un poco diferente en la visita que haría hoy.

“No llevo la gorra de los Yankees de Nueva York. La dejé en el hotel. Puede que la gente se nos acerque y nos trate de forma diferente. Pero hasta ahora, todo bien”, añade.

“Una caída drástica”

Mientras el mundo lidia con las implicaciones de la turbulenta estrategia de Donald Trump para transformar el sistema comercial global, los impactos se sienten no solo en los mercados bursátiles, las empresas y los fondos de inversión, sino también de maneras más sutiles, especialmente aquí en Francia, un país que sigue atrayendo a un gran número de turistas estadounidenses y que mantiene una relación centenaria, estrecha y a veces tensa con ese país.

Para ser claros, no hay indicios de que los estadounidenses sean menos bienvenidos aquí que antes. Nuestras entrevistas con una selección aleatoria de turistas también se realizaron poco antes de que el presidente Trump revirtiera algunos de sus aranceles.

Una mujer, frente al Museo del Louvre, con otros turistas alrededor.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Los turistas estadounidenses son una imagen habitual en París, pero algunos están avergonzados con su nuevo presidente.

Sin embargo, la conmoción y la ira generadas en Europa por los acontecimientos de la semana pasada han alimentado la percepción de una ruptura transatlántica mucho mayor: un desplazamiento de las placas tectónicas de las relaciones internacionales.

Por supuesto, es muy pronto para sacar conclusiones. Los estadounidenses no están ni mucho menos unidos respecto a las acciones de su gobierno y gran parte de la evidencia del cambio de opinión es anecdótica.

Pero ya se aprecian algunos efectos perceptibles en los viajes, el turismo, el mundo académico y otros ámbitos.

“Es una caída drástica”, afirma Philippe Gloaguen, fundador de Le Guide du Routard, una de las guías de viajes más prestigiosas de Francia.

Sentado detrás de su escritorio, en París, señala que los pedidos que ha recibido de sus guías sobre Estados Unidos han caído un 25% en lo que va de año.

No es que Gloaguen se queje. De hecho, todo lo contrario.

“Estoy muy orgulloso de mis clientes. Son jóvenes, con buena formación y muy democráticos. Esta fue la realidad para Putin… y para China. Sabemos cuándo hay una dictadura en un país”, señala, argumentando que sus lectores franceses comenzaban a ver a Estados Unidos de forma similar.

“No quieren gastar su dinero en Estados Unidos”, continua Gloaguen, quien ve su publicación como una especie de veleta democrática global.

Cuenta que la abrupta caída de las ventas en las guías sobre Estados Unidos se vio compensada por un aumento en las ventas de libros sobre “Canadá y otros países”.

“Los aliados más antiguos”

Otras evidencias del sector turístico comienzan a respaldar la idea de un creciente desencanto con Estados Unidos.

La empresa de proyecciones Oxford Economics ya predice una caída del 8,9% en el número de franceses que viajan a Estados Unidos este año en comparación con 2024.

Philippe Gloaguen en su mesa de trabajo.
Pie de foto,Los pedidios de guías de viajes de Philippe Gloaguen sobre Estados Unidos se han desplomado este año.

Otro análisis reciente sobre expatriados franceses residentes en Estados Unidos, reveló que un notable 78% de ellos se muestra ahora “particularmente pesimista” sobre su futuro en el país, mientras que el 73% de los encuestados en Francia, en marzo, creía que Estados Unidos ya no era un “aliado”.

Mientras tomaba un café por la mañana en una cafetería parisina, Nicolas Conquer, un entusiasta partidario de Trump con doble nacionalidad franco-estadounidense y líder de la rama parisina de Republicanos en el Extranjero, reconoció “cierta volatilidad” debido a los aranceles, pero argumentó que una “narrativa mediática” estaba creando una falsa impresión de tensiones en las relaciones transatlánticas.

“Sigo firme… recordándole a la gente que Francia y Estados Unidos han sido los aliados más antiguos”, asegura Conquer y añade que cualquier reacción negativa a la agenda de Trump de “Estados Unidos Primero” se basa en una visión “infantil o inmadura” de las relaciones internacionales.

“Todos saben que debemos tener una soberanía fuerte, un patriotismo sólido, y que… como los partidarios de Trump apuestan por Estados Unidos Primero, esperaríamos que… los gobiernos europeos también promovieran Reino Unido primero, Alemania primero, Francia primero”, dice.

Nerviosismo

Pero la preocupación por las recientes acciones y retórica del gobierno de Trump -no solo en relación con los aranceles, sino también con Ucrania y Groenlandia- es generalizada en toda Francia y difícil de pasar por alto.

Políticos, periódicos y programas de entrevistas de televisión se han dedicado a analizar los cambios, a menudo con un tono de amarga desilusión.

Nicolas COnquer, en París.
Pie de foto,Algunos, como Nicolas Conquer, apoyan las decisiones de Trump.

En la práctica, el resultado ha sido en ocasiones ofrecer apoyo a las personas que son percibidas como víctimas del gobierno de Trump, con instituciones científicas francesas, respaldadas por el gobierno francés, comenzando a ofrecer plazas a investigadores estadounidenses que han perdido sus empleos debido a los recortes en la financiación gubernamental.

En otros lugares, hay indicios de nerviosismo ante el simple hecho de viajar a Estados Unidos.

La prestigiosa Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales (EHESS, por sus siglas en francés) de París envió recientemente una advertencia a sus estudiantes, tras reportes de extranjeros que fueron interrogados sobre sus creencias políticas y se les negó la entrada a EE.UU.

“Les instamos a ser extremadamente precavidos al viajar al extranjero. Es importante no viajar con su equipo habitual, sino utilizar un computador compartido que contenga únicamente los datos necesarios para su estancia y ningún dato sensible. Durante los controles fronterizos, algunos servicios de seguridad podrían exigir el desbloqueo de dispositivos digitales para acceder a información, incluso privada”, escribió un profesor de la EHESS en un correo electrónico grupal visto por la BBC.

“Una relación de amor”

Las relaciones entre París y Washington han superado muchas crisis previas, como la que estalló tras la decisión de Francia de no participar en la invasión de Irak de 2003 o la más reciente disputa sobre los llamados a la devolución de la Estatua de la Libertad.

Pero la amistad de Francia con Estados Unidos nunca ha sido tan incondicionalmente “especial” como la que proclaman, por ejemplo, los británicos.

Los franceses pueden adorar el cine de Hollywood, la música country y el encanto del Sueño Americano, y celebrar lazos que se remontan a la guerra de independencia de Estados Unidos, pero también han mantenido cierta distancia, rechazando lo que aquí se conoce como le woke-isme y, hoy más que nunca, celebrando la determinación del presidente De Gaulle de construir una fuerza disuasoria nuclear totalmente francesa, independiente tanto de la OTAN como de Estados Unidos.

“El pueblo estadounidense sigue siendo nuestro amigo, pero [Trump] ya no es nuestro aliado”, dijo recientemente el expresidente francés François Hollande.

“Es definitivamente una relación de ‘amor’ y no siempre de ‘gustar'”, señaló Kerry Halferty-Hardy, presidenta del Club Estadounidense de París, citando la ambivalente letra de la famosa canción de Serge Gainsbourg, “Je t’aime – moi non plus”.

Mirando hacia la Torre Eiffel, desde su apartamento de París, Halferty-Hardy argumentó que los valores compartidos de libertad y de la Ilustración que unen a Francia y Estados Unidos “no se pueden eliminar fácilmente, y ciertamente no sobre la base de un gobierno”, pero reconoció que “nadie puede ignorar lo que se ve en los titulares”.

Análisis: ¿Estados Unidos camino a una dictadura?

La administración Trump ya ha ignorado varias sentencias judiciales y ha llevado a cabo deportaciones contrarias a las órdenes de los tribunales.Imagen: Win McNamee/Getty Images

Desde que asumió el cargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha desafiado el Estado de Derecho y ha puesto a prueba constantemente sus límites. ¿Hasta qué punto está en peligro la democracia estadounidense?

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lleva apenas tres meses en el cargo. Tres meses en los que el país no solo se ha visto trastornado y sacudido a nivel interno, sino en los que también se han tambaleado los cimientos de la democracia.

El prestigioso Instituto Brookings, con sede en Washington, ha observado “peligrosas grietas en los pilares de la democracia estadounidense”. Hay ataques a estos pilares en varios niveles. Algunos ejemplos:

Disputa con las universidades

“Harvard es una broma, enseña odio y estupidez y no debería seguir recibiendo financiación”. Donald Trump publicó esto en su plataforma Truth Social. Es la última escalada en la disputa entre el Gobierno estadounidense y las universidades de élite del país.

La disputa se desencadenó por el hecho de que Harvard y otras universidades privadas de Estados Unidos supuestamente no tomaron medidas suficientemente estrictas contra las protestas propalestinas contra la guerra de Gaza, poniendo así en peligro a estudiantes judíos.

Sin embargo, la disputa se ha intensificado desde hace tiempo: ahora se trata de la orientación política general de las universidades de élite, que son percibidas como (demasiado) de izquierdas a los ojos de la administración Trump. Para garantizar que sigan recibiendo financiación federal, se van a examinar las opiniones políticas de los estudiantes y el personal docente y se van a poner a disposición del Gobierno los datos de admisión de todos los estudiantes.

Pero el presidente de la Universidad de Harvard, Alan Garber, se opone a estas exigencias y considera que está en riesgo la libertad de investigación y enseñanza. Explicó que la universidad no está dispuesta a renunciar a su independencia ni a sus derechos constitucionalmente garantizados.

Doble juego con el Poder Judicial

El Estado de Derecho y el cumplimiento de las órdenes judiciales es una de las piedras angulares de las democracias occidentales… pero esto es precisamente lo que está cada vez más en juego en Estados Unidos.

Por un lado, la administración Trump ya ha ignorado varias sentencias judiciales y ha llevado a cabo deportaciones contrarias a las órdenes de los tribunales.

Jueces como James Boasberg, que se oponen al Gobierno de Trump y suspenden las deportaciones previstas, son vilipendiados públicamente como “radicales de izquierda chiflados”. Trump les amenaza con un proceso de destitución y coquetea con sustituir a estos jueces por otros más favorables a él.

Enomre edifico con varias columnas.
El presidente de la Universidad de Harvard, Alan Garber, considera que está en riesgo la libertad de investigación y enseñanza.Imagen: Xinhua/dpa/picture alliance

Al mismo tiempo, está utilizando el Departamento de Justicia para tomar medidas contra sus críticos. Ya en sus primeras semanas en el cargo, hizo despedir o trasladar a numerosos empleados implicados en investigaciones en su contra.

Trump también indultó a casi todos los 1.600 condenados por el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021. Nombró para el Ministerio de Justicia a Pam Bondi, absolutamente leal a su partido.

Primeras restricciones a la libertad de prensa

Las informaciones críticas sobre él son desde hace tiempo una espina clavada para Donald Trump. “Son corruptos e ilegales”, arremetió el presidente de Estados Unidos contra grandes cadenas estadounidenses como CNN y MSNBC durante un discurso en el Departamento de Justicia a mediados de marzo.

Las acusó de informar negativamente sobre él “el 97,6% de las veces” y de ser “el brazo político del Partido Demócrata”. Durante la campaña electoral, ya había amenazado con revocar las licencias de las emisoras que le desagradan.

Trump ha cancelado por completo la financiación de los medios de comunicación internacionales estadounidenses Voice of America y Radio Liberty, que están al borde del colapso.

La administración de Trump también ha cancelado la acreditación de la agencia de noticias AP para la sala de prensa de la Casa Blanca, porque se había negado a referirse al Golfo de México como el “Golfo de América”, como quería Trump. Una vez más, un tribunal declaró esto ilegal – y una vez más fue ignorado por el gobierno de EE.UU.; los periodistas de AP deben permanecer fuera.

Reorganización del aparato estatal

Cuando Trump declaró en su discurso ante el Congreso que “los días de los burócratas no elegidos en el poder” habían terminado, fue recibido con risas burlonas por parte de los demócratas. El nunca legitimado democráticamente asesor presidencial Elon Musk es el encargado desde enero de hacer más eficientes a las administraciones estadounidenses y frenar el gasto innecesario, y de paso recortar todo el aparato estatal en consonancia con Trump.

Hubo despidos masivos en las entidades fiscales, medioambientales y sanitarias, el Pentágono y otros ministerios. Se puso fin a los programas de diversidad e inclusión percibidos como un “despilfarro izquierdista de impuestos”, se recortaron las normativas medioambientales y se redujo drásticamente el gasto social y sanitario. Se desmanteló la agencia de desarrollo USAID y otras, en contra de la opinión jurídica común de que primero debe consultarse al Congreso estadounidense.

(md/ers)

Guerra arancelaria-“Esto es muy duro para nosotros”: cómo China siente ya el impacto de los aranceles impuestos por Trump

Pie de foto,La BBC visitó un taller en un pueblo de Guangzhou que producía productos para EE.UU.

  • Autor,Laura Bicker
  • Título del autor,Corresponsal en China, BBC News

“Trump es un loco”, dice Lionel Xu, rodeado de kits de repelentes de mosquitos de su empresa que durante tiempo fueron superventas en las tiendas Walmart de Estados Unidos.

Ahora esos productos hechos en China están apilados en cajas en un almacén y seguirán allí a menos que el presidente Donald Trump levante los aranceles del 145% impuestos sobre los productos del país asiático que se exportan a Estados Unidos.

“Esto es muy duro para nosotros”, se lamenta Xu.

Alrededor de la mitad de los productos fabricados por su empresa, Sorbo Technology, se venden en el país norteamericano.

Es una empresa pequeña para los estándares chinos con unos 400 trabajadores en la provincia de Zhejiang. Pero no son los únicos que sufren las consecuencias de esta guerra comercial.

“Estamos preocupados porque, ¿si Trump no cambia de opinión?… Sería peligroso para nuestra fábrica”, afirma Xu.

Cerca de allí, Amy ayuda a vender heladeras en un local de la empresa Guangdong Sailing Trade Company. Sus principales compradores, entre ellos Walmart, también están en Estados Unidos.

“Ya hemos parado la producción”, dice. “Todos los productos están en el almacén”.

Lo mismo ocurría en casi todos los locales de la Feria Cantón en el polo comercial de Guangzhou.

Al hablar con la BBC, Xu se está preparando para almorzar con unos compradores australianos. Han venido en busca de ofertas y esperan que la situación haga caer los precios.

“Ya veremos”, dice el comerciante sobre los aranceles de EE.UU.. Cree que Trump dará marcha atrás.

“Quizá mejore en uno o dos meses. Tal vez, tal vez”, añade con los dedos cruzados.

Lionel Xu

Fuente de la imagen,Xiqing Wang/ BBC

Pie de foto,Lionel Xu dice que él y otros empleados de Sorbo Technology están preocupados por lo que pueda pasar si Trump no levanta los aranceles a China.

La semana pasada, el presidente Trump suspendió temporalmente la gran mayoría de los aranceles tras la caída de las bolsas mundiales y la venta masiva de bonos estadounidenses.

Pero mantuvo los gravámenes a la importación dirigidos a los productos chinos enviados a Estados Unidos. Pekín respondió imponiendo sus propios gravámenes del 125% a las importaciones estadounidenses.

Esto ha desconcertado a los comerciantes de más de 30.000 empresas que han acudido a la feria anual para mostrar sus productos en varios pabellones de exposición del tamaño de 200 campos de fútbol.

En la sección de artículos para el hogar, las empresas exponían de todo, desde lavadoras a secadoras, pasando por cepillos de dientes eléctricos y exprimidores. Los compradores acuden de todo el mundo para ver los productos y hacer sus compras.

Pero el precio de una batidora o una aspiradora procedentes de China con los aranceles añadidos es ahora demasiado elevado para que la mayoría de las empresas estadounidenses puedan trasladar el costo a sus clientes.

Los problemas al interior

Las dos mayores economías del mundo han llegado a un punto muerto y los productos chinos destinados a los hogares estadounidenses se acumulan en las fábricas.

Los efectos de esta guerra comercial se dejarán sentir probablemente en las cocinas y las salas de estar de todo Estados Unidos, que ahora tendrán que comprar estos productos a precios más elevados.

China ha mantenido su postura desafiante y ha prometido luchar en esta guerra comercial “hasta el final”.

Es un tono que también emplearon algunos en la feria. Hy Vian, que quería comprar unos hornos eléctricos para su empresa, restó importancia a los efectos de los aranceles.

“Si no quieren que exportemos, pues que esperen. Ya tenemos un mercado interno en China, daremos los mejores productos a los chinos”.

La feria de Cantón en Guangzhou

Fuente de la imagen,Xiqing Wang/ BBC

Pie de foto,Las empresas de la Feria de Cantón en Guangzhou han sido impactadas por la pérdida de exportaciones a EE.UU.

Con una población de 1.400 millones de habitantes, China en teoría tiene un mercado interno fuerte.

Las autoridades chinas también han intentado estimular el crecimiento en una economía aletargada, animando a los consumidores a gastar.

Pero no está funcionando. Gran parte de la clase media del país ha invertido sus ahorros en la compra de la vivienda familiar, solo para ver cómo los precios de sus casas se desplomaban en los últimos cuatro años. Ahora quieren ahorrar dinero, no gastarlo.

Aunque China esté mejor situada que otros países para capear el temporal de lso aranceles de Trump, la realidad es que sigue siendo una economía impulsada por las exportaciones. El año pasado, las exportaciones representaron alrededor de la mitad del crecimiento económico del país.

Mano de obra para EE.UU.

China también sigue siendo la fábrica del mundo: Goldman Sachs calcula que entre 10 y 20 millones de personas trabajan en China solo en las exportaciones a Estados Unidos.

Algunos de sus trabajadores ya se están resintiendo.

No muy lejos de la feria comercial en Guangdong hay talleres de confección de ropa, zapatos y bolsos. Es el centro de fabricación de empresas como Shein y Temu.

Cada edificio alberga varias fábricas en varias plantas donde los trabajadores trabajarán 14 horas al día.

En una acera cercana a unas fábricas de calzado, unos cuantos trabajadores se reunían para charlar y fumar.

“Las cosas no van bien”, dice uno, que no quiere dar su nombre. Su amigo le pide que no hable. Señalar dificultades económicas puede ser arriesgado en China.

“Hemos tenido problemas desde la pandemia y ahora está esta guerra comercial. Antes me pagaban 300-400 yuanes (US$40-54) al día, y ahora tendré suerte si me dan 100 yuanes al día”.

A man with a tan wearing a black and white short sleeve shirt with a satchel over his shoulder holds an item on display in a booth which has electronics on white shelves, and posters with information on a red background to the side

Fuente de la imagen,Xiqing Wang/ BBC

Pie de foto,EE.UU. y China se han impuesto aranceles elevados mutuamente

El obrero dice que es difícil encontrar trabajo hoy en día. Otras personas que fabrican zapatos en la calle también nos contaron que solo ganan lo suficiente para llevar una vida básica.

Mientras algunos en China se sienten orgullosos de sus productos, otros sienten el dolor del aumento de los aranceles y se preguntan cómo acabará esta crisis.

Un punto muerto

China se enfrenta a la perspectiva de perder un socio comercial que le compra bienes por valor de más de US$400.000 millones al año, pero el dolor también se dejará sentir en el otro lado, ya que los economistas advierten de que Estados Unidos podría encaminarse hacia una recesión.

A la incertidumbre se suma el presidente Trump, conocido por sus maniobras arriesgadas. Ha seguido presionando a Pekín, que se ha negado a dar marcha atrás a los aranceles recíprocos.

Sin embargo, Pekín ha dicho que no añadirá más a la tasa actual del 125% sobre los productos estadounidenses. Podrían tomar represalias de otras maneras, pero ofrece a las dos partes un respiro tras una semana que desató una guerra económica.

Al parecer, apenas hay contactos entre Washington y Pekín y ninguna de las partes parece dispuesta a sentarse a la mesa de negociaciones a corto plazo.

Donald Trump sostiene un cartel con una lista de aranceles

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Trump ha golpeado varias veces a China con aumento de aranceles este año.

Mientras tanto, algunas empresas de la Feria Cantón aprovechan el evento para intentar encontrar nuevos mercados.

Amy espera que sus máquinas para hacer helados tomen una nueva dirección.

“Esperamos abrir el nuevo mercado europeo. Quizá Arabia Saudita y, por supuesto, Rusia”, añade.

Otros creen que aún se puede ganar dinero en China. Entre ellos está Mei Kunyan, de 40 años, que dice ganar unos 10.000 yuanes (US$1.360) al mes en su empresa de calzado que vende a clientes chinos. Muchos grandes fabricantes de calzado se han trasladado a Vietnam, donde la mano de obra es más barata.

Mei también se ha dado cuenta de algo que las empresas de su entorno están descubriendo ahora: “Estados Unidos es demasiado complicado”.

Video-Apresan hombre fingió haber rescatado a doce en el Jet Set

SANTO DOMINGO.- La Policía apresó del arresto a un hombre que «falsamente» dijo haber rescatado a doce víctimas de la tragedia de la discoteca Jet Set, el pasado 8 de abril, entre ellos a una presentadora de noticias.

Rafael Rosario Mota (Foster), de 32 años, fue arrestado cuando salía de una entrevista en una plataforma digital, «donde volvió a repetir sus falsos testimonios a cambio de dinero, como parte de un mediatour que venía realizando con información manipulada y declaraciones inventadas», dijo la Uniformada en un comunicado.

Explicó que, «además de fingir el alegado acto heroico y desacreditar la loable labor de los socorristas y agentes policiales», Rosario Mota «incurrió en difamación al declarar públicamente que los agentes rescatistas actuaron con favoritismo durante el operativo de salvamento».

EN NINGÚN MOMENTO ESTUVO EN LA ZONA

Una investigación determinó que el hombre «en ningún momento estuvo en la zona de la tragedia, ni mucho menos rescató a ninguna persona» como afirmó en varias entrevistas, y que la venda lleva en la mano izquierda no está relacionada con dicha tragedia, sino con una herida causada el 24 de febrero por un disparo accidental con un arma de fogueo mientras laboraba en una empresa de seguridad.

El detenido posee un historial delictivo que incluye una orden de arresto ejecutada el 3 de mayo de 2022 por amenaza de muerte contra una mujer.

OTROS TRES ARRESTADOS

La semana pasada, otros tres individuos fueron arrestados por hechos similares. Uno de ellos fingió ser sobreviviente del siniestro para difamar también a miembros de la institución, y los otros dos fueron detenidos por divulgar imágenes del cadáver de merenguero Rubby Pérez, «acción que constituye una falta grave al respeto y la dignidad humana», recordó la Policía.

Transparencia Internacional condena asilo a esposa de Humala

El gobierno peruano dijo que se vio “obligado” a aceptar la condición de asilada política que Brasil le otorgó a Nadine Heredia, esposa del expresidente Ollanta Humala, en base a tratados internacionales. (Imagen de archivo).Imagen: Joel Alonzo/AP Photo/picture alliance

Directivos de la ONG y opositores brasileños acusaron al gobierno de Lula de proteger a personas perseguidas por delitos de corrupción.

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La ONG Transparencia Internacional calificó el miércoles (16.04.2025) como “lamentable” la concesión del asilo por parte del gbierno brasileño a la ex primera dama de Perú Nadine Heredia, esposa del exmandatario Ollanta Humala y condenada por corrupción.

La oficina brasileña de la organización consideró que, con esta decisión, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva “corrompe” la figura del asilo.

“Después de exportar corrupción a América Latina y África, Brasil ahora exporta impunidad”, señaló en redes sociales, en referencia al vasto esquema de corrupción montado por la constructora Odebrecht por el que Heredia ha sido condenada.

El director de Transparencia Internacional en Brasil, Bruno Brandão, dijo a EFE que Heredia viajó a Brasil porque el país es ahora un “paraíso para la corrupción”, después de que la Corte Suprema anulara una serie de pruebas y condenas relacionadas con el caso Odebrecht.

La ex primera dama y Humala fueron condenados el martes a 15 años de cárcel por lavado de dinero y por recibir aportaciones ilícitas durante las campañas electorales. Heredia se refugió el martes en la embajada brasileña en Lima junto a su hijo menor de edad y solicitó asilo.

Lula ha criticado en repetidas ocasiones a los jueces y fiscales que participaron en las investigaciones del caso Odebrecht en Brasil y que le llevaron a ser condenado por corrupción, antes de que el Supremo anulara el proceso.

Condena fuerte de opositores basileños

También la oposición brasileña en el Parlamento cuestionó duramente la concesión de asilo político a la ex primera dama peruana.

“¿Se convertirá Brasil en un refugio para corruptos o narcotraficantes de otros países? ¿No tenemos ya suficientes aquí?”, escribió en su perfil de X el senador Sergio Moro del partido União Brasil, quien fue el juez que ordenó encarcelar al actual mandatario Lula en la causa Lava Jato, en la que se destaparon los sobornos de Odebrecht.

Por su parte, miembros de la bancada opositora en el Senado se opusieron al uso de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña para trasladar a Heredia desde Lima a Brasilia, donde aterrizó esta mañana.

Flávio Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente Jair Bolsonaro y senador por el Partido Liberal (PL), repudió que toda “la protección y los privilegios” a Heredia sean “pagados con el dinero de los contribuyentes, con el dinero de los trabajadores”.

“Es una vergüenza nacional” y “encima usa un vuelo de la FAB para eso. O sea: el pueblo paga la cuenta”, dijo Bolsonaro.

Brasil y Perú justifican asilo

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil dijo en un comunicado que el vuelo de Heredia llegó a Brasilia bajo los términos de una convención diplomática de asilo de la que Perú y Brasil forman parte. Heredia y su hijo ahora se someterán a los procedimientos para regularizar su situación, añadió.

En tanto, el gobierno peruano dijo que estaba “obligado” a aceptar la condición de asilada política que Brasil le otorgó a Nadine Heredia.

El canciller de Perú, Elmer Schialer. explicó que la decisión se tomó en “estricto cumplimiento de las obligaciones internacionales” de Perú, en referencia a la Convención sobre Asilo Diplomático citada por Brasil, así como lo estipulado en el articulo 36 de la Constitución Política, que reconoce el asilo político, y acepta la calificación de asilado que otorga el estado asilante.

En una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Schialer agregó que la embajada de Brasil en Lima fue “plenamente informada” sobre la sentencia emitida el martes sobre este caso.

gs (efe, afp, ap)

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